210308 Día Mundial de la Mujer.

Estación 8 de Marzo – Nuevos Ministerios en el año 2019
Pues hace 2 años, cuando se podía viajar, y cuando tenía la bicicleta como nueva, un día como hoy me fui hasta Cella en Zaragoza para emprender el recorrido por el río Tajo. No recuerdo muy bien la razón por la que emprendí el viaje ese día y abandoné mis obligaciones de manifestante en el día de la mujer. En cualquier caso, tenía billete para realizar el viaje y lo emprendí. El recorrido por el río Tajo (Tejo en portugués) no lo conté en este blog, pero seguro que hice un resumen en algún momento.
Bueno pues a la que nos desplazábamos la bicicleta y yo hasta Chamartín para coger el tren hasta Zaragoza me encontré con esta agradable sorpresa. La estación de Nuevos Ministerios la habían renombrado como 8 de Marzo. Estuvo bien, pero desgraciadamente fue coyuntural.

Llevé la bicicleta a reparar (se había muerto el motor) el día 11 de Febrero y hasta el pasado viernes (5 de marzo) no me la devolvieron. Como activista del transporte público que soy el pasado viernes me fui en tren desde Laguna hasta Alcobendas – San Sebastián de los Reyes y desde la estación hasta la tienda (taller) de bicicletas. Prefiero de momento no decir el nombre, pero en cualquier caso está en San Sebastián de los Reyes y es una tienda de bicicletas eléctricas.
Para la vuelta, tenía dos o tres opciones previstas, pero como siempre opté por una cuarta forma.
Los viajes posibles eran:
- Ir hasta la estación del Metro Ligero Norte Hospital Infanta Sofía, que está prácticamente a 200 o 300 metros de la tienda. Pero lo del Metro ligero me supera. Teniendo tarjeta de transporte con viajes suficiente, si te montas en el metro ligero tienes que pagar un plus. Por lo que esta opción la descarté desde el principio. Un comentario sobre el nombre de la estación y del Hospital que le da nombre. ¿No os parece que en este país se ponen nombre a demasiadas cosas que luego hay que cambiarlos? No voy a comentar la cantidad de sitios con el nombre del rey “exiliado”, pero en el caso de Infanta Sofía tendremos que cambiar ese nombre mas pronto que tarde. O porqué será Reina Sofía y no tiene mucho sentido mantener el nombre de un cargo que ya no existe, o porque la Infanta Sofía no llegue a reinar y en ese caso tampoco seguiría siendo Infanta Sofía. Vamos que habría que cambiar el nombre en cualquier caso. Si pusiéramos nombres de señoras o señores de la cultura, o de ciudades o accidentes geográficos sería más sencillo. Está claro que si la parada de Metro se llamará, por ejemplo, poetisa María Teresa León, no sería necesario modificar el nombre nunca. María Teresa León nunca dejará de ser poetisa y con suerte podríamos aprender algo de nuestra historia, geografía o literatura.
Otra opción para volver a casa era volver a la Estación de Cercanías de Alcobendas – San Sebastián de los Reyes y llegar con ese medio de transporte hasta Madrid – Chamartín y desde esa estación pedalear hasta casa.
La ultima opción sería coger la bicicleta en la tienda y desde allí por el carril bici paralelo a la carretera de Colmenar llegar a casa. Esta ultima opción tenía un pequeño problema, llevaba casi un mes sin montar en bici y no sabía si las piernas resistirían.
Pues como soy un poco “cabezota” opté por la última de estas opciones. Solicité indicaciones para llegar hasta la carretera de Colmenar y me puse en marcha.


Recorrí medio San Sebastián de los Reyes, media Alcobendas y de golpe me encontré con la Estación de Cercanías de Valdelafuente. Estaba allí y tampoco había que arriesgar, así que como buen “caballero” descabalgué de la montura y la bicicleta y yo nos metimos en el subterráneo que es esa estación.
No quise hacer mucho gasto al Consorcio de Transporte de Madrid y me apeé en la estación de Chamartín. Como soy mayor y la cosa de la “próstata” hace llamadas urgentes en determinados momentos me dirigí al Bar por excelencia de los ferroviarios en la estación de Chamartín: “Vía 22”, las ferroviarias y los ferroviarios de Madrid saben de lo que estoy hablando. Pues llegué con la urgencia “prostatita” al “Vía 22” y este establecimiento es otro de los que ha matado la “pandemia”. Está cerrado. A buscar otro lugar.
Ambos, bicicleta y Mariano, emprendimos la vuelta a casa desde Chamartín. Tuve dos sensaciones diferente pero complementarias. La primera es que el motor hace un ruido (no molesto), pero ruido que no hacía el otro motor, la fuerza del asistente no era la misma tampoco.
En cualquier caso llegué hasta casa y guardé la bicicleta en su habitáculo tras volver a ponerla todas sus tonterías.

Ya la tengo montada para cualquier circunstancia.
El día 6 de Marzo (sábado) tocaba ir a la compra, pero como tampoco tenía mucho que comprar cogí la bicicleta y me fui al mercado. Traje la compra y volví a salir a la frutería. En este segundo viaje la alforja venía llena. En estos casos siempre me acuerdo de la fotos de las Bicicletas en la India y saco la conclusión de que todavía tengo posibilidades de cargar más la bicicleta.

Nunca he llevado tan cargada la bicicleta como este buen hombre.
Acabada la fase compras volví a la Casa de Campo, tenía curiosidad por ver los efectos de “filomena” después de dos meses en ese parque.
Lo primero que constaté es que ya se podía circular, al menos por los caminos mas habituales, lo segundo que los efectos de “filomena” durarán años. Hay tantos arboles caídos, tantas ramas arrancadas y ha sido tan grande el destrozo que es posible que pasen decenios has conseguir que la Casa de Campo vuelva a tener el aspecto que tenía en el mes de Diciembre del año 2020.
Sería también importante que además de plantar arboles que sustituyan a los caídos, el ayuntamiento de Madrid se dedicara de vez en cuando a mantener el arbolado, podando, talando los árboles en mal estado y sobre todo manteniendo limpio el bosque.


Una de las zonas donde se acumulan los restos de “Filomena” en la Casa de Campo.
Tampoco me “escoñé” el día 6 con la bicicleta, era una primera toma de contacto y había que disfrutarlo.
Entre el viaje desde Chamartín, la compra y la vuelta por la Casa de Campo había realizado un total de 45,7 kilómetros.

Ayer, domingo, volví con la bicicleta a recorrer “mis territorios”. Los lugares que recorro habitualmente cuando estoy en Madrid. Salí de casa, volví a la Casa de Campo. Por cierto la fiebre de la bicicleta del año 2020 se notaba, había gentes montando en Bicicleta por todos los sitios. Era como los “antiguos días de la bicicleta” pero por todos los sitios. Casa de Campo, Puerta de Hierro, Madrid Río, Parque lineal de Manzanares, Camino de Perales del Río, Parque de Pradolongo, Carril Bici de Avda. de los Poblados, Parque de Aluche y Cuña Verde.
No recorrí mas lugares, pero me da la impresión de que el domingo día 7 de marzo todo el mundo había salido a pedalear.


Las fotos engañan. Espero habitualmente a que no pase nadie para hacerlas.
Después de recorrer los lugares narrados volví a casa. La sensación “bicicletera” es que no funciona como funcionaba antes de llevarla a la tienda (taller), pero tampoco soy un profesional.
Me sorprendió eso sí, que un recorrido que habitualmente son 50 kilómetros, con el arreglo de la bicicleta, son ahora 45,7 kilómetros, es decir, ahora en el mismo recorrido hago un 9% menos de kilómetros. Magia de los técnicos.
Ya he dado la paliza durante toda esta entrada en el blog con mis sensaciones con la “nueva” bicicleta, hoy me he dado una pequeña vuelta y me he puesto en contacto con la tienda (taller) para decirles que esto no funciona. Uno de estos días la volveré a llevar para que vean que le pasa.

Hoy es un día importante: celebramos el día de la Mujer pero en Madrid lo hacemos con gestos individuales. Se pone una pancarta en la ventana o balcón, se concentra la gente a la puerta de su puestos de trabajo (yo no he podido, soy un jubilado), o las personas que asumen la causa feminista se visten de morado. Otra consecuencia de mierda del “puto” virus. Desde hace varios años el 8 de marzo se había convertido en un cumulo de actos donde las mujeres marcaban la diferencia que existe la sociedad y sobre todo una manera diferente de reivindicar sus derechos. Mas participativa, mas unitarias, mas alegre y mas contundente. Nos decían a todos: hasta aquí hemos llegado discriminando a mas de la mitad de la población y nos indicaban que llegaba la primavera tanto en el calendario como en las relaciones entre mujeres y hombres.
Ojalá en 2022 podamos salir nuevamente a las calles.

Por orden de los padres no puedo enseñar la imagen. Pero desde los siete meses las mujeres se han manifestado hoy por sus derechos.