210624 Día de San Juan. Dos Vías Verdes casi como descanso.

El hombre del tiempo que hay oculto en mi teléfono me decía que hoy, durante toda la mañana, si salía a la calle me iba a mojar. Eso ha echo que la etapa que pretendía hacer hoy quedara pospuesta hasta mañana. Una noche más en una pensión de delincuentes y pulgueros.
Como tampoco me fío mucho ni del señor del tiempo ni del Google Maps, salí no demasiado pronto de la habitación con destino a San Sebastián. Si llovía como la vía verde que quería realizar era la del Túnel de Morlan poco me podía mojar. Aparque el coche cerca de la entrada al túnel y sorprendentemente sin tener que pagar, no era zona ni azul, ni verde, ni de ningún color. Los agentes de la policía local me indicaron que para llegar al túnel tenía que coger el correspondiente “Bidegorri”, como buen indocumentado pregunté por el significado y tradujeron rápidamente a carril bici, que para los que somos de la meseta significa algo entendible.
En realidad, como suponía, una vía verde de dos kilómetros, se acaba antes de que te des cuenta. Cosas importantes para viajeros. Nadie sabe que es una vía verde, no está nada señalizada, es un lugar habitual de paso de los ciudadanos de Donostia entre las 7 y las 23 horas, luego se cierra. Las instalaciones y el recorrido están muy bien cuidados, pero indicaciones de via verde ninguna.
Como decía, dos kilómetros de ida y dos kilómetros de vuelta no dan prácticamente para nada. Otra vez a guardar la bici en el Ibiza, otra vez a despojarme del pseudo disfraz de ciclista (había salido de la habitación sin culotte, ni maillot) y como además el “imbecil” del señor del tiempo del teléfono se seguía equivocando, hacía cada rato mejor, me planteé la siguiente ruta.
Viaje en muy poco tiempo hasta Pasaia Antxo y desde allí al Coto minero de Arditurri. Si en el recorrido anterior no había información, en este parecía que alguien tenía la intención de ocultarla. Otra vez con la Bici montado, con el disfraz de ciclista y al “Bidegorri”. Que quede claro, lo que es feo, es feo. La zona de Pasaia y de Rentería es feo y por mucho “Bidegorri” que le pongan sigue siendo feo. Cruzar por el carril bici por encima o por debajo de autovías, autopistas, carreteras y cualquier elemento de separación de los pueblos no puede ser bonito de ninguna manera. Así que me puse en marcha, me equivoqué un par de veces (siempre cuesta arriba) y al final alguien me indicó que tenía que coger dirección Oyarzun, pero claro, en el Bidegorri no dice hacía donde vas, con lo cual, prueba-error. Ya conseguí la dirección buena y hasta el término municipal de Oyarzun no indicaba en ningún momento que estabas en la vía verde.
El recorrido es todo subida, que siempre da ánimos para la vuelta. Después de pasar la zona de autopistas, de carreteras y demás, nos metemos en el pueblo de Rentería y lo recorremos entero. Por el centro de la ciudad y por los parques que bordean al río Oyarzun. Por cierto estaba bastante crecido por las lluvias de los días pasados. Cuando acaba Rentería te metes por los parques de Oyarzun y esa zona además de tener información, está menos transitada y es más tranquila.
Curiosamente hay un límite de 20 kilómetros/hora, que cuando subes piensas que para qué, pero luego cuando bajas ya no te lo preguntas tanto. Como solo son 14 kilómetros de subida y otros tantos de bajada, la cosa se resolvió también en poco tiempo.
Al final del camino hay un centro de interpretación de la minería y las entradas correspondientes a los pozos. Como casi siempre he pasado de entrar en el centro de interpretación, he realizado unas cuantas fotos y otra vez en marcha. Esta vez cuesta abajo. En posición “off” en la bicicleta he recorrido los 14 kilómetros en menos de media hora y a la 1 de la tarde estaba otra vez en Pasaia Antxo. Tenía todo el tiempo del mundo. Ningún recorrido por hacer y la pulguera pensión no me llamaba, así que me he ido hasta Hondarribia. Estoy seguro que he ido mas de 10 veces, pero sigue siendo una población preciosa. La ría, el mar al fondo, las casas, los bares. Que mas se puede pedir.
Pues ya que estaba, he comido en Hondarribia y bastante bien. Como me ha insinuado mi hija “vaya gasto”, pero hay veces que merece la pena.
Luego he vuelto a la pensión “pulguera” ha dormir la siesta. Como hay zona azul he tenido que limitar la siesta al tiempo de aparcamiento, pero ya ha valido. Una vez que me he vuelto ha duchar y me he puesto los ropajes veraniegos, abandonando los calcetines y las deportivas. Excursión a San Sebastián. Estuve ayer, pero con la lluvia la ciudad es otra cosa. Hoy yo estoy bien, sentado en la plaza de la Constitución, la gente pasea y sigue sin hablar de los indultos. Tampoco del futbol y del gran triunfo de la Selección “patria”. Pero pasea y disfruta de los inicios del verano y de el día mas largo del año.
Así que como se me está haciendo tarde para cenar. Concluyó. Si el “imbecil” del tiempo de mi móvil me lo permite, mañana haremos la vía verde del Bidasoa. Buen solsticio para todos.

































