240425 Cincuenta años no es nada.
Salí como pude del Hostal Niza de A RÚA. El baño estaba en la habitación contigua a la mía y por tanto era compartido. No debía haber nadie más en el lugar ya que solo me encontré con los dos ancianos que gestionaban el lugar.
La habitación era bastante mejorable. Como en el lugar no había ni siquiera dos enchufes tuve que enchufar la batería de la bicicleta en el segundo piso. Yo me alojaba en el tercero. Que trasiego, y todo sin ascensor.



Le pagué los 30 euros de la habitación en efectivo. Tampoco les funcionaba la maquina de pagar. Seguro que los herederos consiguen remodelar el lugar o tirarlo.
A la puerta del Hostal hay un bar donde me dieron bien de desayunar. Y desde allí comencé mi segunda etapa del Camino de Invierno. Mucha carretera nacional y alguna que otra subida no excesivamente pronunciada.
Zona de pizarras y de bosques, pueblos bastante solitarios. No conseguí poner ningún sello en la credencial del peregrino, ni un solo bar en la carretera que va desde A RÚA hasta Monforte de Lemos. Un magnifico rio Miño y otros que recorren el paisaje. Bastantes pequeños embalses y grandes hoteles en la carretera todos ellos cerrados.


Alguna que otra gota al final del trayecto y llegué al destino poco después de la una de la tarde.









Lugar muy tranquilo, cervecita y comida con servilleta de hilo. Cuánto tiempo por estas carreteras sin que pusieran servilletas de verdad. La comida espléndida. Un paté riquísimo y unas manos de cerdo deshuesadas deliciosas. Probé el vino de la Ribeira Sacra, está bastante bueno.






El hotel Ribeira Sacra está en las proximidades de los juzgados. Mucho mejor que el hostal del día anterior. Solo una pega que voy a resaltar ya que me parece una muy mala práctica. Me cobraron CUATRO EUROS por el aparcamiento de la bicicleta. No me había pasado hasta ahora. Creo que no se debiera extender esa practica en los lugares de alojamiento. Muy mal por el Hotel Ribeira.

Cuando pasé por los juzgados comprobé (y no me atreví a hacer una foto) como los distintos expedientes estaban guardados en cajas AZ y apiladas en varios pisos. No creo que sea el mejor modo de agilizar la justicia. Que sé yo de esas cosas.
La tarde muy tranquila, paseo por la zona próxima al hotel, un par de pinchos y a descansar. El cambio de sillín me tiene dolorido el culo. Es lo que tiene cambiar de montura a la mitad del camino.
Y ayer me emocioné viendo como nuestros amigos portugueses celebraban el 50 aniversario de la revolución de los claveles. La felicidad de nuestros vecinos disfrutando ya de cincuenta años de democracia me parece ejemplar. Si nosotros no estuviéramos enzarzados en tantas estupideces como cada día vemos, probablemente tendríamos muchas cosas que celebrar todos juntos. Pues eso que mejor nos relajamos, disfrutamos cada uno de nuestra vida y dejamos de creernos todas las insidias que habitualmente se ponen en marcha en nuestro país.

La tercera etapa que haremos mañana tiene una buena subida al Monte del Faro, parece que es el punto culminante del camino de invierno. Ya veremos.
Mariano, me encanta lo de la servilleta de lino, je,je…..Que buena pinta la sopa, por cierto….¿en qué clase de marisquería te metiste, que sólo había gambas?, me hago de cruces, como decía mi abuela.
Me encantan las vistas desde el hotel Ribeira sacra, deberían ponerlo en la página para atraer turismo.
Besazos Mariano de tu gropee favorita.