230323 En el “puto” centro de Verín.
Pongamos que lo de ayer fue suficiente para escarmentar, hoy me he esmerado para encontrar un Hotel en el Centro de Verín, me puedo desplazar por el pueblo, hacer compras, visitar monumentos y todo lo demás sin necesidad de medio de transporte. Eso sí, como todo está tan cerca, hoy tampoco follamos. No tenía ninguna intención.
Vamos ha empezar con las colaboraciones de amigos que aclaran algo de lo que conté en la entrada de ayer.
Vamos a contar lo más importante. Con mi publicación de ayer dos buenos amigos se pusieron en contacto conmigo para aclarar un par de cosas.
En primer lugar mi amigo de Valladolid Jesús Anta, autor del blog: Valladolid, la mirada curiosa me manifiesta que además de los pueblos que cité en el valle del Tera también existe otro, seguro que muy interesante que se llama: ANTA DE TERA. Queda reflejado.
En segundo lugar, y no por importancia, me escribe mi amigo Andrés Suárez desde Asturias para aclararnos de donde viene el nombre de ASTURIANOS, que ayer no supe explicar.
Me ha comunicado Andrés lo siguiente: (Ya no hay que mirar en la wikipedia)

“Su topónimo actual, Asturianos, nos conduce a los tiempos de la Reconquista realizada en la Edad Media por el Reino de León,cuando el pueblo actual fue repoblado con gentes de la cornisa cantábrica, principalmente de Asturias, que encontraron en las faldas del Castro excelentes pastos y fuentes para sus ganados.”
Acabado la parte de informaciones externas, que agradezco profundamente, vamos al viaje de hoy.
Ya imaginábamos vosotros y yo que el desayuno en la Venta del Castro iba a ser complicado. Cuando he montada la bici, la paisana del Hotel me ha dicho que me podía dar el desayuno. Un par de cafés de “Melita” y una tostada de pan Bimbo. Lo que hay que sufrir y por 3,5€. Cuando en la cadena ser oí las señales horarias de las 9 de la mañana ya llevaba pedaleando unos 5 o 6 kilómetros.
Quiere decir que ya estaba cerca de Requejo, donde tendría que haber dormido el día de ayer y no fue posible. Pasado ese pueblo comienza la Subida al Puerto del Padornelo.



Antes de salir de Madrid ya sabía yo que esta etapa era la decisiva, que si conseguía superarla llegar a Santiago, si no hay incidencias de otro tipo.
Están prácticamente juntos el Puerto del Padornelo y el de la Canda. Cuando era mucho, mucho más jovén y todavía veía de vez en cuando la televisión, en el invierno siempre hablaban de estos dos puertos como los que más incidencias climáticas sufrían.
Sin intentar ser exhaustivo decir que puse el “piñón” más grande y la asistencia máxima y que los 7 u 8 kilómetros del puerto del Padornelo los he subido a una media de 10 km/h. Y dejándome “el alma” o los “guevos”. Túnel incorporado llegué hasta Padornelo. En el primer lugar donde paré, pese a estar abierto, no me atendió nadie.
Seguí el camino (de bajada) y junto a una estación de servicio había un bar donde por fin pude tomar un café de verdad.







Me habían contado, gentes que te encuentras en el camino, que finalizada la bajada del Padornelo hay un viaducto y desde allí se comienza la subida al Portillo de la Canda. Cuando he llegado al viaducto he comprobado que estaba cortado. Seguro que cuando vosotros o vosotras paseís no será así, pero hoy si.
Me metieron por carreteras secundarias, generalmente de bajada y eso me permitió llegar hasta Lubian.




Cuando he llegado al bar Javi del lugar estaban sentados tres peregrinos andarines tomándose algo. He esperado a que se fueran. Tenía un propósito absolutamente inconfesable. Que me “teletransportara” a la otra parte de la “montaña”. Localicé un taxista que me ha llevado desde Lubian hasta “A gudiña”. El precio, más o menos, el de una PERNOCTACIÓN.
En La Gudiña o “A gudiña” dependiendo del idioma que usemos he parado en un bar donde por primera vez, y dado que ya estaba en Galicia, me han puesto un trozo de empanada.
He pedido un “bocata”, una cerveza y un café. Barato. Hablando con el camarero sobre el resto del recorrido ha ejercido de “Gallego” y sé que es un tópico. La única conclusión que he sacado es que el viaje entre Verín y A Gudiña es más complicado que el viaje de A Gudiña a Verín. Otra cosa no le he podido sacar.



A comenzado a soplar el viento, que supuestamente era Sur Oeste, pero que viajando yo hacia el norte me daba de cara.
Quedaban 36 kilómetros hasta Verín y a las 14 horas he comenzado el camino. Unas buenas bajadas, más subidas de las que me habían contada y dos puertos señalizados en el camino:
Alto da MESÓN de Erosa: 895 m y el Alto de Fumaces de 879 m.


Pues he tenido que subirlos y hacer el camino entre ambos.
Pasado el Alto de Fumaces quedaban 11 kilómetros hasta Verín. Todos de una bajada impresionante. He tenido que tirar de frenos permanentemente por seguridad y por el frío que estaba pasando por el aire que me iba golpeando. Ha sido una segunda “teletransportación” y pese a que de vez en cuando me caían algunas gotas de agua, será cosa de convertirse en etéreo y avanzar en el espacio y el tiempo de forma inhabitual.
En Verín me he parado tranquilamente a buscar Hotel y esta vez estoy a 100 metros de la plaza mayor. Que se jodán los del Hostal, Venta u Hotel Los Perales.
Todo organizado en el sitio, Hortensia acoplada en un lugar adecuado y dado que me había quedado sin dinero en efectivo he tenido que ir al CaixaBank para reponer. También me he ido hasta Deportes Vega para pillar un Chubasquero, que no será sufiente si llueve, pero era lo que podía encontrar a un precio asequible. Eso sí, es de un color verde exagerado.
He vuelto al Hotel, ya que está céntrico y me he puesto a escribir la entrada correspondiente al día de hoy.

Seguiré pedaleando al menos otros tres días. Espero que no sean más.
Me parto Mariano, discreción es tu apellido, a mí me parece precioso el chubasquero..jei… Buenooooo lo del café de melita y la tostada de Bimbo 3,50€ me parece un robo…Me parece perfecto que hayas tirado de vehículo de apoyo….Mucho ánimo amigo…. Besazos de tu groupie favorita.