230324 Meteros el pito por donde yo diga.

Lo más importante que había para ver en Verín era un montón de playas fluviales, que estoy seguro que deben ser interesantísimas, pero me abstuve de visitarlas. Hice un pequeño recorrido por la parte central del pueblo, me tomé un par de cervezas y dado que no estábamos en época de carnaval, que según ellos es el mejor del mundo, opte por buscar un lugar donde comer un buen pulpo. Había entrado en Galicia y excluyendo el marisco, los platos básicos son la empanada y el pulpo. Tampoco se me olvida el “pote”, pero eso por las noches son palabras mayores. Coincidí en la pulpería con un fraile que para la época en la que estábamos tenía un punto. No digo cual.

Con ese pequeño recorrido volví al lugar del alojamiento y todo se dio perfectamente. Dormí razonablemente pronto, creo que no llegue al larguero en la Cadena Ser, y esta mañana me he despertado antes de las 7 de la mañana.

Como el del bar de abajo me había dicho que no daba desayunos hasta las 8:15 u 8:30 he remoloneado lo suficiente para bajar a desayunar a esa hora. Había leído en booking en una de las opiniones sobre el hotel que tenía una ducha maravillosa. Cuando la ví ayer me mosqueó un poco pues tenía un tubo vertical y ningún lugar para situarle. Eso me pasa por no mirar al cielo.

Tenía una ducha de más de 40 cm de diámetro que me ha permitido permanecer en la ducha más de 10 minutos. Que pasada.

Bajé pues al bar previsto y pedí la comanda habitual. El camarero estaba atendiendo a un grupo de veteranos y hasta que no finalizó su labor ni me miró. Estaba todo bueno.

En el grupo de veteranos había uno al que había visto candando una bicicleta a la puerta del bar y sin cortarme, no aprendo, le pregunté por el recorrido hasta Ourense.

Cómo siempre, una pequeña subida al principio y luego llanear. Y encima me dijo que hacia ese recorrido un par de veces a la semana.

Las varas de medir de cada uno de nosotros es diferente. Incluso la mía será diferente dependiendo de muchas circunstancias que la condicionan, pero decir que eran 4 o 5 kilómetros de subida y ya, es una PUNTA MENTIRA.

Cogí como en días anteriores la N-525, de la que ya he recorrido cerca de 300 Kilómetros y me puse a pedalear. Pensé al principio que la cosa era suave y no tenía que forzar a HORTENSIA. A los pocos minutos me arrepentí y volví a darla caña para que me ayudara en mi empeño.

Llegué al Alto das Estibadas (848 m) después de una subida agotadora de más de 10 kilómetros. Me cago en determinados informadores.

En mis recorridos por Andalucía, Extremadura y Castilla y León he venido citando la mayoría de los pueblos por los que he ido pasando. En Galicia eso es imposible. Están todos tan próximos y hay tanta profusión de carteles que no sé en cada momento donde estoy. “Concello de..”, “Parroquía de…”, “Ayuntamiento de…”. Un puto lío.

Así, y sin que sirva de precedente, citaré solo los lugares más importantes (por tamaño) por los que ido pasando. Creo que el primer sitio por el que he pasado es Albarellos, Abavides, Xinzo de Lidia, Allariz y ya ningún otro significativo.

Pese que ayer me había un discreto chubasquero de color verde y que durante toda la noche ha estado lloviendo bastante, el fenómeno atmosférico que me ha jodido esta parte del viaje ha sido el viento y el chubasquero ocupando sitio en una de las alforjas.

Creo que fue en Albarellos, lo podré ver en la Credencial del Peregrino ya que me la han sellado allí, donde el dueño del bar donde me he tomado otro café (estaba jodido de frío) me ha dicho que solo quedaban un par de subidas, mucho llaneo y algunas bajadas considerables.

No ha errado demasiado. Hasta Xinzo de Limia más o menos llaneo. Después la subida al Alto de Taboadela (590 m) y unas bajadas a 50 kilómetros por hora que acojonan.

En un momento me empezó a picar la nariz, lo lógico en ese momento es rascártela y hemos acabado. Pues no, como sueltes las manos del manillar de das una hostia que te tienen que recoger con cucharillas. Aguanté y paré para poderme rascar la nariz. Que cosas.

Desde ese ultimo Alto, más o menos hay una bajada hasta Ourense de casi diez kilómetros, pero con un problema. El de las entradas y salidas de las ciudades, muchas carreteras, muchos desvíos y tu solo en la bicicleta.

Ahora toca justificar el título de hoy. En esa parte del recorrido determinados HIJOS DE PUTA, se permiten el lujo de tocar el “pito”, el “claxon”, la “bocina” para dar por culo a los ciclistas.

Como vehículo que somos, ya sabemos las normas de circulación, y no conozco ningún conductor que cuando vaya a adelantar a otro coche toque el puto “pito”. Es una forma de “acojonar” que no me gusta absolutamente nada. Suelen ser los mismos que no gastan en intermitentes.

Pese a esas dificultades que algunos añaden a tu recorrido he llegado al centro de Ourense, he buscado un lugar para comer y me he metido para el cuerpo una empanada de zamburiñas y unos mejillones al vapor. No tenían café.

En el hotel Altiana que también está céntrico como el de ayer he aparcado a Hortensia en la misma recepción del hotel, me he tomado el café que me debía y he pasado a “modo siesta” sin más.

Tras otra buena ducha he salido a dar una vuelta por el lugar. Creo recordar que en esta ciudad solo había estado una vez. En el mes de julio de hace por lo menos siete años.

Vinimos Tere y yo con una furgoneta alquilada y estuvimos visitando los Montes de Torozos, la comarca de Sanabria, Ourense y posteriormente seguimos hacía la zona norte de Portugal. Entonces me gusto esta ciudad y hoy he re visitado algunas de las cosas más caracteristicas. Estuve en la plaza mayor, en el mercado de abastos, en la catedral, en algunas de las iglesias existentes. Por cierto, aquí no he oído ensayos para la Semana Santa. Y me faltaba algo. Recordaba de ese viaje unas fuentes de las que salía un agua muy caliente. Andando y preguntando me han dicho que se llamaban las Burgas y el lugar donde localizarlas.

Hasta allí he llegado, constatando antes que esta ciudad también tiene un tren turístico local. Que plaga.

Y las dos veces que le he visto estaba vacío.

Estoy más cerca del final. Mañana y pasado toca subirse otra vez a Hortensia y cumplir con los objetivos marcados.

Características del agua de las Burgas.
Creo que en este vídeo se percibe la temperatura del agua.

Dedico esta entrada en el Blog a mi amigo Chuchi, que hoy a cumplido años y al que veo cada vez más guapo.

Recorrido del día.

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2 comentarios

  1. Mariano, qué bonito es Orense..me encantan las Burgas…..Qué pintarraca buena tiene ese platito de pulpo…..Lo de las cáscaras de los mejillones es efectivamente para que creemos que son raciones suculentas….Abrígate amigo que refresca…..Menuda gentuza los del pitito…arggggggg….Te deberías haber subido al trenecito turístico para inagurarlo……..Mucho ánimo que ya queda menos….Un abrazo de tu grupie….

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