240520 las “Kellys”
Ya ayer hice una etapa hasta El Coronil que solo fue ciclo turismo y me encontré con el restaurante Miguel que era de lo mejorcito de la zona y con un pueblo bastante mas tranquilo por la tarde, las motos habían partido del lugar y la carretera seguía siendo el lugar ideal para que los muchachos y muchachas jugaran con sus bicicletas y los padres y madres trasegaran con tranquilidad las cervezas.







El restaurante del medio día estaba cerrado y me conformé con el siguiente en valoración del lugar que por supuesto no estaba a su altura. Un poco de mojama y una tapa de ensaladilla. Abandoné la zona de alterne dejando a los niños y niñas peleándose por las bicicletas y a los padres y madres consumiendo lo que yo supongo que serían las últimas cervezas dominicales.


Ya tenía todo preparado en la bicicleta cuando ha aparecido la limpiadora del Hostal cuan tribunal de la inquisición. Me pregunto por si había dejado la llave y olfateo el ambiente cuan perro perdiguero en busca de algún olor a tabaco que la desagradara. No le he dado tiempo a un ultimo olfateo. Mas que nada por si tenía cualidades ocultas.
He bajado hasta el lugar del bullicio de ayer y no había nadie, tampoco bares abiertos. Unos paisanos que estaban mareando la perdiz sobre como descargar unas vigas de hierro me ha indicado donde se encontraba el bar de los desayunos en El Coronil. Allí hemos coincidido todas las fuerzas vivas del pueblo, los trabajadores de las “peonás”, algún empresario agrícola, los dos Guardías Civiles que estaban de servicio y yo.
Cuando está la autoridad en un establecimiento hay que preguntarles directamente a ellos. He indagado por el mejor camino hacía mi destino y me han jodido la mañana. Lo primero que me han dicho es que era imposible llegar al destino previsto. “No sabe usted lo difícil que es ese camino”. Decía el más veterano aseverando que el no había ido nunca, pero que el camino era especialmente difícil. Tras los cafés, la tostada y el rellenado ritual de los bidones, que esta ves ha sido gratis, he comenzado el recorrido. Montellano, Puerto Serrano (creo recordar algo truculento de ese pueblo), Villamartín, el embalse de Bornos, Bornos y Arcos de la Frontera.





Al final han tenido razón los miembros de la benemérita. Tenía previsto llegar hasta Paterna de la Rivera y me he quedado en Arcos. Había recorrido ya sesenta kilómetros, la batería tenía una carga del 40% y Arcos es la entrada a los pueblos blancos gaditanos que nunca había podido visitar porque cada vez que he llegado en un vehículo a motor no he encontrado un sitio para aparcar.
Tampoco las subidas han sido espectaculares, he tenido que dar al pedal, pero se podía recorrer el camino con normalidad.
Veis que tengo una gran capacidad para inventarme tonterías que justifican mis actos.
Voy por orden, he encontrado un hostal (MÁLAGA) donde alojarme en Arcos, he pagado la habitación con tarjeta pese a las reticencias de la propietaria y he anulado la reserva que había realizado telefónicamente en Paterna.
Lo del hostal Málaga tiene su aquel. He llamado reiteradamente al timbre y no ha aparecido nadie. He subido hasta el primer piso y al final me ha oido la “Kelly” del lugar. La propietaria era una “vieja” que ha sido “vieja” desde que tenía dieciocho años. Avanzaba por el pasillo con una muleta y hasta que no se ha sentado no me ha dicho si tenía o no habitación. Ha rellenado los papeles de registro y una vez que me había dicho el precio: 33 euros, le aumentado en 2 por la bici. No me ha dado la gana pagárselo en efectivo. Ha pretendido que le dejara la tarjeta para cuando viniera su hijo. NO HE CEDIDO. La Kelly como siempre le ha sacado las castañas del fuego.
No está mal el lugar, un poco abuhardillado pero parece limpio. Estoy tranquilamente el hostal de al lado y que era el que tenía que haber contratado. Tiene ascensor y parece un pelín más decente. Siempre se equivoca uno.



Después de la siesta he ido a recorrer el pueblo. Una visita a al centro. He comprado tabaco y he jugado al EUROMILLÓN y esas cosas y al final he decidido subir hasta el hostal y mi zona de confort en taxi. Cuatro euros y las piernas mucho mejor después de ese viaje.
La verdad que este pueblo si lees lo que dice la wikipedia y la pagina de turismo del municipio tiene muchas cosas que ver. Yo he dado una vuelta y le doy por amortizado. Tendría que tener mejores piernas para recorrer todo lo que dicen los manuales que hay que ver en Arcos.
Antes de la siesta he comido en el restaurante la Garrocha, una tapa de jamón, otra de carne mechada y he finalizado con unos chipirones en salsa verde. Bien. Ha contacto conmigo, después de una WhatsApp que le he puesto mi amigo José Antonio. Ya están en Astorga. Solo les queda unas pocas subidas y el santo les dará todas las bendiciones.
Como mi viaje es un poco menos piadoso, yo sigo avanzando hacía el objetivo. Pensándolo bien es un poco tonto lo de recorrer sitios sin que un obispo te dé la bendición. Y es más tonto hacer un recorrido esperando que un señor que está en su despacho te diga que has ganado cielo. Y eso que ya he recorrido seis caminos De Santiago.
De momento estoy en Arcos de la Frontera. Creo que mañana tendré una etapa buena y conseguiré llegar a Casas Viejas después de pasar por el pueblo de la Marquesa Roja. Ese es el objetivo. Como la entrada de ayer ha sido censurada por Alba, no podré seguir subiendo la apuesta de las cervezas que nos tomaremos Maribel, Tato, Tere y yo. Y por supuesto no podré hablar de supuestos sueños eroticos. Es lo que tiene exponerse en publico.



Quizá empece mal esta entrada. Las “Kellis” merecen toda mi admiración y sigo pensando que son trabajadores muy importantes en nuestro país y que no son debidamente reconocidas. Hoy he tratado con dos, ambas super eficientes, la del Coronil estaba dispuesta a que nadie manchara sus aposentos y la del Hostal Málaga tenía que cubrir las deficiencias de la dueña del hostal. Y seguro que ambas insuficientemente pagadas.
Me descojono Mariano, te han puesto la ley mordaza…je,je,je…..Bueno tampoco fue para tanto, un chascarrillo gracioso, sin más. Por lo de subir las apuestas para las cervezas, ningún problema…..pero eso ya entre nosotros, para no escandalizar a nadie….Qué rabia me da, lo de los pagos en efectivo y sobre todo cuando te dan el discursito de que «para que se lo lleven los bancos», claro, te lo llevas tú en negro (el paisan@ de turno). La cena no tiene mala pinta tampoco, aunque el «platito» de jamón, se ve un poquito escueto,. claro acostumbrados a los que nos prepara Tato, con eso nuestra Irene no tiene ni para empezar a merendar.
Me alegro que la tarde estuviera más silenciosa después de que se fueran «los ángeles del infierno».
No he entendido muy bien lo de que te había salido gratis la recarga de los bidones, ¿es que te cobran por llenarlos?, en fin no me lo cuentes, me cabrearé seguro.
Nosotros en esta última escapada hemos visitado Véjer (creo que es un pueblo blanco) y yo entiendo (que me perdonen los de los pueblos) que visto uno…visto prácticamente todos, igual de blanquitos.
Bueno Mariano, si tienes algún pensamiento impuro, házmelo saber por privado y ya desarrollaremos nosotros las risas.
Buen camino amigo. Un abrazo de tu grupee favorita.