210803 Un Bidegorri Clandestino.
Tenía hoy intención de hacer un poco ejercicio y llevar la bicicleta al taller ya que está un poco estropeada. Había quedado con el de la tienda en que pasaba a eso de las 12 para que realizase la operación a “piñón” abierto.
Según acabamos de tomar los cafés matinales entró un mensaje de nuestros amigos Belén y Jose, que parece que llegaron anoche, en la que nos invitaban a churros en su terraza.
Ganas que teníamos de verles y “cortesía obliga” nos bajamos hasta su apartamento, no para compartir churros pero si un fuerte apretón y unos besos. En lo que estábamos allí también apareció “Satanasa” por lo que, hasta que hicimos el correspondiente repaso anual no conseguí salir de los apartamentos.
Eran ya las 9:30 horas y me puse en marcha sin ninguna intención. Hacer unos pocos de kilómetros y llevar la bicicleta a la mesa de operaciones.
Todo lo anterior indicaba que hoy no correspondía escribir en el blog. Seguro que nada de lo que hiciera tendría interés alguno.
Me fui poco a poco hasta el final de Villaricos y después volví sobre mis pasos para ir hacia Garrucha y Mojacar, cuando vi que a la derecha de la carretera, en la margen izquierda Del Río Almanzora había un camino que se internaba por el río. Cambie de planes y me metí por allí. Tenía sus indicaciones como “Ruta….” , y como no tenía intención de escribir no tomé apuntes ni de como se llamaba. En cualquier caso recorría la desembocadura del Almanzora -totalmente seco- desde Villaricos hasta un lugar indeterminado, pero al final del camino indicaba que la “Ruta…” seguía hasta Las Herrerías por carretera. Faltaba en ese momento 2,9 kilómetros para finalizar la ruta, y ya que había empezado tenia que concluir.
En Las Herrerías no había cartel alguno de conclusión de la ruta, por tanto, seguí hasta el final de la carretera. En las indicaciones para un lado ponía La Muleria, para otro ponía Cuevas de la Almanzora y me sorprendió, no sé si en la misma intersección o un poco mas adelante cuando ya había cogido la carretera en dirección a Cuevas, una carretera en la que no ponía ninguna dirección.
Osado que es uno, opté por esa carretera que no sabía a donde se dirigía. Es verdad que por la dirección no se apartaba mucho del camino que yo llevaba, por lo que podía ser interesante.
No había recorrido ni 300 metros, cuando me encuentro nuevamente con el río Almanzora y con un BIDEGORRI impresionante, totalmente nuevo, asfaltado y eso sí, sin ningún cartel de su destino. No es por presumir, pero ya entendí que si circulas por la margen izquierda de un río que pasa por Cuevas, el Bidegorri tenía que llegar hasta Cuevas por lo menos.
Recorrido por la Ciclocalle. (Que nombre mas horrible). Si no querían llamarlo BIDEGORRI que nadie hubiera entendido, no lo podrían haber llamado Carril Bici.?
Es en ese momento cuando decido empezar a hacer fotos para documentar el BIDEGORRI CLANDESTINO. Ya he comentado. Le he visto perfecto en cuanto a su infraestructura, alguna subida, mas o menos pronunciada, varias curvas para permitir El Paso de un lado al otro Del Río. (Por el curso seco). Y nadie más circulando por el lugar.
En todo el recorrido he visto a dos ciclistas que circulaban en dirección contraria y 3 o 4 coches que se supone que no pueden circular y que en cualquier caso se movían desde sus fincas hacia la carretera. He parado un momento para hablar por teléfono en la proximidad de una de estas fincas y cuando he acabado la conversación ha salido el paisano de la finca.
Cómo tenía curiosidad le he preguntado sobre lo que aquí llaman “Ciclocalle” que me parece un nombre horroroso y por eso he puesto el título de Bidegorri. Me cuenta el paisano que solo lleva realizada la obra unos 3 meses y que él no sabía que llegaba hasta Las Herrerías. Que después de Cuevas sigue hasta el Pantano y que esa parte está finalizada hace cosa de mes y medio. Y lo más importante, que no tenía que pasar por allí. Que había muchos sitios por donde hacerla y que no tenía sentido que pasara por allí. Me entró una gran curiosidad sobre los muchos sitios por donde se podía hacer para que no pasara delante de su finca. Conclusión del paisano: por la orilla derecha, que hay más amplitud.
Entendí que le molestábamos pasando por el lugar los ciclistas y que dado que no le han expropiado, con lo que podía haber tenido unos ingresos inesperados, mejor que la gente no le molestáramos y el pudiera circular libremente por esa margen Del Río con el coche.
No siempre llueve al gusto de todos. Ya que hablaba con el paisano, intenté elogiar sus limoneros. Otra vez que pinche en hueso. Le dije que parecían muy cargados y que se veía que iba a tener una buena cosecha de limones. Para que me podré “elogioso” cuando hablo con alguien, me dijo que tenían pocos limones y que en su otra finca si que estaban los limoneros como corresponde y no aquí, que la cosecha va a ser deplorable.
Decidí que tenía suficiente con sus diatribas y me puse en marcha. Al poco de recibir la información que os he contado el Bidegorri hace una cosa bien extraña. Cruza el río y discurre en dirección contraria durante unos 500 metros para posteriormente y por otro brazo Del Río seguir en dirección Cuevas.
Pase por debajo de la carretera que lleva al pueblo desde Las Herrerías y desde Pulpi (con acento y ya me dirigía hacia el Canal de Remo y el Pantano cuando miré la hora. Entre unas cosas y otras eran ya las 11:22 y tenía que llegar hasta Garrucha a las 12 de la mañana.
En el primer lugar que pude cruce el río y ya en dirección a la carretera de Vera. No podía perder el tiempo, así que ni fotos ni nada por el estilo. Por tanto No pude comprobar si en la otra punta del BIDEGORRI había o no información sobre el mismo. Me queda por tanto la idea de que es una ruta clandestina que nadie dice de donde a donde va. En cualquier caso, si corrigen esta anomalía, será un magnífico sitio para pasear en bicicleta o entrenar.
Dándome toda la prisa que pude llegué al quirófano de la bicicleta a las 12:10, el “doctor” estaba en otra intervención y no puso ninguna pega a mi tardanza.
A las 12:30 subimos a mi bicicleta a la mesa de operaciones y pedi permiso para ausentarme. No quería ver como a mi compañera de tantos kilómetros la abrían y le cambiaban piezas.

Me fui hasta la pescadería y aproveché para comprar algo de pescado. Como la operación tenía previsto una duración de 15 minutos aproveche también para tomar una cerveza en el bar de al lado.
Llegué nuevamente a la tienda de bicis y la vi aparcada entre el resto de congéneres que allí había. Tal como la miré vi que algo no había salido como estaba previsto. El casete parecía el mismo y estaba tan desgastado como el que yo había llevado. Cuando el “doctor” pudo atenderme, confirmó me percepción, la operación no había salido como se esperaba y la pieza que pretendía cambiar no valía para mi bicicleta. Otra vez a seguir usándola sin los tres piñones mas pequeños. Cosas que pueden pasar y pasan.
De vuelta a la “urbanización” no me he podido ni dar el baño habitual. He tenido que ir, sacrificándome a tope, a las cervezas. Era bastante tarde para la costumbre de los amigos y amigas.
Manguerazo en el apartamento y ya nos bañaremos en otro momento. Para compensar, esta noche tocan caracoles en La Adelina de Turre. Ya veremos cuando se puede repetir la operación.
Y como siempre que escribo en este reducto de la costa Almeriense. No he podido pasar el corrector y seguro que va el texto con muchos errores ortográficos. Lo siento.

















Pobre Mariano mío….Vaya estúpido el limonero..Ese bidegorri tiene pinta de acarrear problemas…..hay gente de mente estrecha. Hoy no te preocupes que te esperamos para el baño pre-cervezas.