220705 Otra vez en el mundo del Olivo.
Como casi no me quedan vías verdes por recorrer he vuelto a mis recorridos por los ríos. Ayer ya había bajado la alforja y la bolsa de la batería a la bicicleta y esta mañana he cogido la bicicleta y directo hasta la Estación de Atocha – Cercanías. Estoy convencido que la especie de vestíbulo que han organizado para los trenes de media distancia que pasan por esa estación lo han montado con muy buena voluntad, pero te meten en una entreplanta sin luz natural y sin información de lo que pasa en la estación.
Había llegado a las 9 de la mañana y me situé en ese vestíbulo. La joven de atención al cliente tenía la misma información que yo, llegó la hora de salida (9:29 horas) y nadie sabía por que via pasaba el tren con destino a Jaén. Aproximadamente 100 clientes estábamos en ese lugar “irreal” esperando información.
A eso de las 9:35 apareció en la pantalla que en la vía 7, tuve bastante suerte y además fui un poco “cabron”, como estaba próximo a esa escalera mecánica coloqué la bicicleta en la escalera y los otros 99 clientes tuvieron que bajar detrás de la bici.
Luego en el tren muy bien, tres horas para llegar hasta Vilches pero eso no era ninguna novedad.
Aproveche para ver dos capítulos y medio de una serie y cuando faltaba poco para llegar a mi destino me cambie y me puse el traje de ciclista. (Vamos que cambie la camiseta que llevaba por el maillot).

En Vilches bajó una muchacha y yo. Desde la estación, andando, me dirigí al bar que vi enfrente de la misma y cargue agua y un “medio bocadillo” de tortilla de atún.
La cosa de hoy era recorrer 70 kilómetros hasta Arroyo del Ojanco para aproximarme hasta el nacimiento del Río Segura. Todo por carretera por lo que dispongo de muy pocas fotos.
Salí de Vilches a las 13:30 que como sabéis en el mes de Julio y en Jaén hace bastante fresco. Un buen tramo de subida, de subida, de subida.
Pase por Arquillos, Navas de San Juan y SANTIESTEBAN del Puerto. En ese pueblo ya había estado el pasado 25 de mayo cuando recorrí las vías verdes de Alcaraz y de la Sierra del Segura. En plena carretera, en un bar, pare para recargar bidones y comer el “medio bocadillo”.




Cuando abrí el sustento alimenticio no tenía mala pinta, y salvo que la proporción de atún y sal era al 50 por ciento todo perfecto. Me tomé una cerveza y un café. Y a seguir el camino.
Ya me había dicho el del bar de SANTIESTEBAN que había otra subida hasta Castellar y que luego era o bajada o plano. Así ha sido. Pase cerca de Sorihuela del Guadalimar, Camporredondo y saliendo de la A-312 y metiéndome en una carretera nacional he llegado hasta Arroyo a eso de las cuatro y media.
Lo primero que hay en el pueblo es el Hostal Arroyo (nombre original) y en ese lugar me alojo. Botella de agua que fuera bebible y un rato de siesta.
Por 25 euros tiene hasta aire acondicionado, que más se puede pedir.



Viendo los mapas he comprobado que mañana una pequeña parte del recorrido le puedo hacer por la vía verde del Segura, que como ya he dicho la recorrí el pasado 25 de mayo.
Dado que solo estábamos a 39 grados centígrados, me he ido caminando hasta la vía verde. Sinceramente el sitio al que he ido no le recuerdo en absoluto.
He dado una vuelta por el pueblo y aquí estoy sentado, comido por las moscas, escribiendo esta entrada que tiene en realidad poca historia.







Ahora buscaré un lugar donde cenar y pocas cosas más ofrece Arroyo. Eso sí, en la terraza en la que estoy, pasa todo el tráfico posible del pueblo.

El objetivo para mañana es entrar en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Viudas y recorrer hasta el nacimiento del río una carretera bastante ascendente y luego, siguiendo el curso del río, hacer un recorrido menor pero ya descendente.
OBJETIVO: MADRUGAR. No puedo hacer recorridos a las tres de la tarde.
Mariano, te va a dar un tabardillo, no son horas, ni parajes para estar pedaleando. Estoy deseando verte con el obsequio de Tere. Por cierto, ¿le valen a Irene las zapatillas de pamplonica?. Cuídate. Un beso.