230326 PEYOTE.
Se perfectamente que cuando se construyó la catedral De Santiago no había llegado aún el Peyote a Europa, por tanto no me estoy equivocando en el título de esta entrada. Lo explicaré.
Ya comenté ayer que dormía a 36 kilómetros De Santiago para hacer una etapa cómoda y tranquila.
Cuando salí a cenar en Silleda llovía bastante, y como había vaticinado en la entrada de ayer tuve que recurrir al Chubasquero discreto que había comprado durante mi viaje.
En las ofertas de restaurantes de Google Maps había un par de ellas además del hotel donde me hospedaba. Recorrí mojándome el pueblo y acabé en un mesón, otros estaban cerrados. Creo recordar que el nombre del plato era “raxo” y consistía en magro de cerdo adobado con patatas. Hice lo que pude y me comí bastante de lo que me sirvieron. No todo, era imposible.

Como luego han dicho en el A vivir de la Cadena Ser, sabía que nos iban a quitar una hora de sueño, por lo que me fui bastante pronto al lugar de PERNOCTACIÓN.
Dejé un rato puesta la radio y me dormí cuan “querubín”.
Esta mañana, como amanecía una hora más tarde, me desperté a eso de las 7:15 y me pusé a empacar por última vez en el camino mis bártulos y alforjas. Ya he llegado a una profesionalidad que hasta a mí me sorprende. La ropa en la alforja A, junto con los medicamentos y el neceser, corona esa alforja la bolsa del cargador de batería y los cables correspondientes.
En la alforja B, que es la más vieja, los artilugios de Hortensia, el plumas (que no es plumas) y la bolsa de paseo. En esta puse hoy el Chubasquero con la esperanza de no tenerle que usar.
Tomé mi desayuno en el Hostal y bajé baterías y alforjas al garaje donde había dormido Hortensia. Salimos a la calle y devolví las llaves del lugar. Estaba ya en la calle y con mi único alojamiento posible a 36 km. De Silleda.
Los que me habían informado no me mintieron especialmente y gran parte del “camino” de hoy era cuesta abajo. Solo un pequeño inconveniente: soplaba bastante el viento y cuando apenas me quedaban 12 o 13 kilómetros empezó a caer una buena chaparrada. Me pusé el chubasquero contra el viento y me guarecí de la lluvia en una parada de autobús. Para no mojarme yo y sobre todo que no se mojara el sillín de Hortensia. Es cuero y no le viene bien la humedad.




El paisaje muy gallego y los pueblos se pegaban unos a otros como en el resto del camino que hemos realizado en Galicia. A ponte da Pedra, Bandeira, Lamela, A Reigada, Pazo Vista Alegre, Picón, Lestedo, Ramil, Susana, O Sisto, A Veiga, Piñeiro y Santiago.


En el algún momento del viaje (como a 10 kilómetros De Santiago) he entrado en la provincia de A Coruña y tal como me habían dicho han empezado las subidas. Nada que hoy no pudiéramos superar.
Enchufé el radar mental de monumentos y llegué hasta la plaza del Obradoiro, ¿Objetivo último del viaje?, me hicieron las foto oportunas y andando hasta el hotel. Quizás el mejor de todo el camino. Guardamos entre el hostelero y yo a Hortensia en su habitáculo (bueno) y me fui a tomar una cerveza hasta las 14:00 que es cuando estaría dispuesta la habitación.



Subí hasta la habitación 12 y me pareció estéticamente bonita. Me duche, me cambie de ropa y puse a cargar las baterías.





Una comida frugal: Viera con salsa de marisco y setas y tronco de bacalao con verduras. Un café y a dormir una buena siesta.



Nada más levantarme me he ido a la oficina de atención al peregrino que estaba cerrada. He dado una vuelta por la plaza del Obradoiro y me informado de la próxima Misa del Peregrino. Haciendo tiempo he realizado algunas fotos y me he metido a la catedral a las siete de la tarde. Mas fotos de interior. Acordado con Alba he encendido una vela (1€) para que saque la plaza en RTVE, me he sentado en una silla no demasiado incómoda y me he puesto a mirar el interior de la Catedral.
Vuelvo ahora al título de esta entrada. Solo la pudieron concebir con muchas dosis de Peyote, y como no existía entonces, con unas dosis infinitas de aguardiente Gallego.










Pensar que unos angelotes permanecerían siglos y siglos sujetando el techo de la catedral con sus hombros o sus manos fue un ejercicio de fé o de aguardiente.
Lo de la misa, también de Peyote. Y esta vez si había llegado a Europa. Todo perfectamente organizado. Un señor en un púlpito cantando al inicio. Salen de algún lugar tres curas, uno de ellos se pone a contarnos que los otros dos han venido de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid y el otro de un pueblo de Valencia. Ambos acompañando a peregrinos. La escenografía de la misa no la reconocía, hace tanto tiempo que no había participado en ninguna que me sorprendía que toda la acción discurriera en las bandas, y que solo en el momento de la consagración fueran al altar.
Las lecturas del día, sera casualidad, hablaban de la resurrección de Lazaro. Que disparate. Al menos como lo han contado. Saben cuando lo dicen que nadie les puede interpelar y decirles que eso es un “puto cuento”, pero lo dicen y se quedan tan tranquilos. Puro PEYOTE.
Acabada la misa me he gastado otro euro para “rezar” por la salud de todos nosotros, especialmente de mi suegra con Alzheimer, otra vez por la plaza De Alba Mercedes en RTVE, por una pronta jubilación de TERE del colegio que la lleva por un camino que no desea y por la felicidad de Irene y Ruth. Creo que ha sido un Eurazo bien aprovechado. Veremos como se comporta el Apóstol.





Mañana tendré que volver a la oficina del peregrino, llevar a Hortensia a Correos y tocarme un pie en un ciudad que es realmente bonita.

Buenos propósitos y buen viaje…..ahora vuélvete pa casa que Irene echa de menos al Lalo❤️
Un camino esperanzador el que has hecho Mariano. Hay que ser tan persistente y tan luchador como tu siempre has sido para hacerlo, por no decir que huevos o que cojones le has echado. Un 10 para ti y de mi parte un gran abrazo.. Eres un gran ejemplo para jóvenes y menos jovenes.Abuelo Mariano
Un abrazo a vosotros aunque estéis en Madrid. Un fuerte abrazo. Nos vemos
Enhorabuena por la culminar nación de tu viaje.
Un abrazo, amigo.
ENHIRABUENA Mariano, reto conseguido y como dice hija mayor…. vengaaaa «pá»casa…. Espero que escuche el apóstol tus ruegos, que son de lo mas normales. Preciosa foto de tí y Hortensia en la plaza del Obradoirio Un abrazo de tu groupie favorita.
Me alegro Mariano de que hayas terminado el camino y disfrutado de él.
Espero que el retorno sea placentero recordando todas las etapas y con la conciencia de que lo has hecho a tu gusto.
Una pena no tener para leer cada noche tu nueva crónica de etapa, pero… todo se acaba 😁
Un fuerte abrazo y hasta la próxima Mariano. 😘👏👏👏
Enhorabuena Mariano, felicitaciones sinceras para ti. Y gracias por compartir tus experiencias, entre otros, conmigo. Un abrazo
Seve