230429 Mirador del Alto de Mostelares.

También tenía otro título: La noche de los espectros.

Acabé la tarde cenando un poco en el hostal donde dormía. Puro “monopolio”. Tampoco es que hubiese muchas más posibilidades en Hontanas. O eso o el Albergue que justamente estaba enfrente. A las 8 de la tarde empezaron a desaparecer de la plaza los distintos peregrinos y peregrinas y a eso de las 9 de la noche estaban dos o tres lugareños y un resto de andarines de nacionalidad española. El resto se había ido a dormir.

Cuando acabé de cenar estuve compartiendo un café con dos caminantes. Uno malagueño y otro aragonés. El primero, como los pescadores o cazadores, estuvo contándonos la cantidad de caminos y recorridos que había realizado tanto en bici como andando y el aragonés y yo estuvimos más comedidos. Lo de juntarnos a tomar café se produjo por que previamente le había enseñado al aragonés a registrarse en el camino y así evitar colas para recoger la Compostela.

A las 22:00 horas me fui a mi habitación y solo quedaron 4 paisanos del lugar que habían tomado una mesa del bar y que debieron hacer allí una tertulia. Los dos bares se cerraron a esa hora.

Tan pronto me recogí, que hoy a las 6:00 de la mañana ya estaba levantado. Me asomé al balcón de la habitación y ya recorrían la calle del pueblo decenas de peregrinos (era de noche) empezando la etapa. Ciertamente parecían “zombis” con mochila.

Yo hice tiempo hasta que abrió el albergue para tomar mis cafés y como el de hostal no abría tuve que esperar hasta las 8 de la mañana, que ya sin paciencia, le llamé. Se había dormido.

A esa hora ya era de día desde hacía rato y tenía que sacar a Hortensia de su alojamiento nocturno.

Recuperada la bicicleta me puse en marcha. El primer pueblo Castrojeriz, lugar donde vivía el posadero, hasta ese pueblo todo bien. Después, siguiendo la estela de los andariegos y de las flechas amarillas, me volví a poner en marcha. Todo parecía mágnifico. En el camino se interpuso la subida al Mirador del Alto de Mostelares. Una cuesta verdaderamente empinada y transitada por infinidad de los “espectros” que habían salida a las 6 de la mañana. Como tenía que ir sorteando a los peregrinos y el terreno era bastante arenoso decidí darme la vuelta. Prefería hacer unos pocos más de kilómetros que empujar a Hortensia. Pasé por Mota de Judíos, Itero De la Vega y Boadilla del Campo para unirme a los caminantes a la entrada de la provincia de Palencia y hacer con ellos el camino hasta Fromista por el Canal de Castilla.

Había quedado con mi buen amigo Goyo en esa población, pero distintas circunstancias lo han impedido. Tengo con este amigo pendiente una visita a su pueblo de adopción: Venta de Baños para disfrutar de su basilica visigotica de San Juan de Baños desde antes de la pandemía. Tenemos que recuperar esos dos momentos: la visita a Baños y el café que hoy no nos hemos podido tomar.

Desde allí he ido cambiando del camino de tierra y piedras a las distintas carreteras que van en paralelo al camino. Ya todo era muy llano y aunque he realizado bastantes kilómetros no se me ha hecho tan duro como ayer. Pasé por Revenga de Campos, Villalcazar de Sirga y llegué a Carrión de los Condes. En esa población muchos de los peregrinos con los que había coincidido en el camino ya acababan su etapa. Hice unas pocas fotos y me encontré con dos ciclistas. Con el primero ya había coincidido en el camino y estaba comiendo un sobre de jamón de plástico sentado en un banco de la plaza de Carrión. Me dijo que tenía previsto llegar hasta Sahagún y cuando le dije que estaba todo lleno en cada uno de los sitios por los que pasábamos se llevo las manos a la cabeza, abandonó el jamón, y se puso a llamar como un loco. Le deseo que haya tenido suerte.

El otro me ha parecido un “sobrado”. Viajaba desde no se donde y me dijo que quería llegar hasta León. Eran las 13:00 horas y le quedaban 95 kilómetros. También espero que cumpla sus objetivos.

Desde Carrión he seguido alternando carreteras y caminos, pero más caminos que carreteras. He conseguido así un firme mas regular para circular y me he ahorrado muchos “Buen Camino” que cuando voy por la senda de los peregrinos tengo que decir cada dos o tres minutos.

Poca historia desde Carrión. Calzadilla de la Cueza, Ledigos y finalmente MORATINOS. Que es donde hoy pernoctaré.

En un pueblo donde dice la wikipedia que hay 28 vecinos (datos del año pasado) hay dos lugares de pernoctación, un par de albergues y dos bares. Me fui a uno de los dos y la cocina estaba cerrada. Eran las 15:15 horas y cerraban a las 15:00. Pues ya que estaba, bocata de chorizo picante de León y al alojamiento. Se llama Castillo de Moratinos. Yo he realizado bastantes fotos del lugar y no veo castillo por ningún lado. A lo peor es que el dueño del establecimiento añora un pasado glorioso del pueblo. Por lo pronto en su restaurante tiene una enseña nacional en el tejado del mismo. Seguro que es anecdótico.

La habitación minúscula. Dos camas que hay que separar para entrar hacia la mesilla un mini armario. Una ventana desde donde se vé un pequeño techo de uralita y lo más espectacular: el baño es compartido. Hay uno para caballeros y otro para señoras. Nunca creí que mis viajes por este país me llevaran a situaciones como esa. En cualquier caso no tiene solución y hay que apechar con lo que uno se encuentra.

Cuando me ha cobrado la estancia me ha informado el paisano de la posibilidad de hacer la colada en su lavadora sin coste adicional y con un programa rápido de 14 minutos. He declinado el ofrecimiento pero el “guiri” que también pernocta en el lugar ha tendido bastante ropa.

Como en la habitación no había lugar donde sentarse y el wifi del lugar era penoso me he venido hasta el bar del dueño del alojamiento. Me he tomado un café (descafeinado ya a esta hora) y me he sentado a escribir esta entrada.

He salido a la terraza del bar y dos gatos me han estado amenizando la tarde con un polvo que les ha durado bastante tiempo. Es una forma como cualquier otra de pasar la tarde.

Parece que en la España vaciada no toda la población desciende. Alguna es posible que se incremente.

Después del concierto de Los Gatos ha empezado una tormenta seca. Mucho aire, truenos y Rayos. Mal augurio. Con lo seco que está todo nos podemos encontrar con algún incendio. Santiago no lo permita.

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Un comentario

  1. Joyería Mari, te persigue el amianto…..Fromistan me parece recordar que lo recorriste cuando los canales..Yo también espero que Santiago proteja esos caminos de incendios. Cuídate mucho. Besazos de tu groupie.

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