230603 No estaba previsto.
Ayer ya conté la tontería de que el Ferry hasta A Guardia estaba inactivo. Eso ha supuesto que cambiara todos mis planes para la etapa de hoy. He dicho todos los planes y no es cierto del todo, tenía alojamiento en Nigrán y eso lo he mantenido. Por tanto el objetivo de hoy era cruzar el río Miño por el primer puente posible y en vez de recorrer la costa camino del alojamiento buscar el camino más recto hasta Nigrán desde el puente del río.
Ayer, después de publicar la entrada correspondiente, seguí caminando por Viana. Que cada día me parece más bonita y acabé cenando cerca del alojamiento. No hay nada lejos salvo Santa Luzía y por tanto todo se hace andando menos subir al monte que corona la ciudad. Volví a un restaurante que me había rechazado en la comida por la hora. Los Vascos y ahora para que se “jodieran” me fui al siguiente que estaba abierto y no tenía malas criticas en Google.




Es verdad que la variedad, dentro de mis gustos, no era mucho. Cené Bacalhao que junto a las sardinas y el pulpo han sido mi alimentación durante mi estancia en Portugal. Tampoco son malos manjares.
En la cena coincidí con tres peregrinas inglesas que se quitaban el dolor del camino con un par de botellas de vino. Estaban disfrutando. El camino es menos duro si en los momentos de relajación puedes disfrutar de tus amistades y de un buen vino.
Volví a la Pensao O Lanjareira. Paro aquí la narración. Lo mismo que he criticado a otros alojamiento este me ha parecido BUENO. Y cuando digo bueno aclaro. Bonito, limpio, cómodo, cálido y sobre todo con una atención espléndida. Es verdad que la habitación estaba en la segunda planta sin ascensor, pero todo lo demás perfecto. El edificio es de granito, el parquet del suelo viejo pero cuidado, el baño cómodo y sin intromisiones por parte del personal.





También dije ayer que si me acuesto muy pronto, me levanto muy pronto. A las seis estaba ya dando guerra en mi habitación y en el whats. Recogí todo y como pude bajé las dos alforjas y la batería. La mujer que atendía los desayunos en el restaurante de la Pensao me ha puesto un café, un poco aguachirle, pero un café. Me ha llevado hasta el dormitorio de Hortensia y he podido montar todo para emprender el viaje. No me ha cobrado el café.
Nada más salir del alojamiento había un café donde me han atendido correctamente y me he tomado mis dos cafés habituales y un pastelito bastante bueno.
He indicado el destino al GPS y me ha ido llevando por donde le ha dado la gana. A la salida de Viana he coincidido con varios peregrinos y peregrinas. Por esta zona no debe ser tan habitual el sistema de traslado de las mochilas. Todos y todas llevaban las suyas a la espalda.
Una vez que he salido de la ciudad me ha ido llevando el que lo dirige todo por carriles bici, por eco carriles y por otros lugares en los que en general no he tenido que sufrir el tráfico.





Bonitas vistas, camino cómodo, peregrinos y peregrinas de vez en cuando y he ido avanzando de forma bastante cómoda en dirección a España. En el sitio de donde debiera salir el Ferry había una zodiac y un montón de peregrinos esperando para cruzar y un grupo scout intentando fabricar unas barcas con bidones vacíos de agua. No me he quedado para ver el resultado. Los que dirigían el negociado se habían pertrechado de chalecos inflables para que si fallaba el invento no se les ahogarán los scout.







He recorrido por la vereda del río Miño cerca de diez kilómetros. Os puedo asegurar que es un parque precioso y especialmente agradable para recorrer. Un solo problema. Como en todos los ríos hay mosquitos y a la que te descuidabas te comías una docena de ellos. Si te acordabas y cerrabas la boca todo era perfecto. No había mucha gente. Algún deportista, algún pescador ¿También son deportistas?, paisanos y paisanas con sus canes y alguna pareja buscando un lugar agradable para hablar de amor.






Como no podía ser de otra forma la vereda del Miño se acabó en el puente que cruzaba a Galicia. El móvil, el reloj y hasta mi cabeza cambió de golpe de hora y me dí cuenta que sin llevar demasiado tiempo pedaleando eran las doce de la mañana y todavía me quedaba un buen tramo para llegar hasta destino. El GPS me ha sacado a la carretera, me ha metido por caminos en los que no tenías claro hacía donde ibas y sobre todo, no entiendo la razón, no me ha pasado prácticamente por ningún pueblo.
A falta de unos 20 kilómetros para llegar a Nigrán he conseguido parar en Tomiño y he sellado la credencial del peregrino. Como no hacía el camino por la costa me temía lo peor (por eso digo que no estaba previsto) y lo peor se ha presentado rápidamente. Desde Tomiño se veían unos montes por el camino que yo llevaba y no tenía pinta de que existiera ningún túnel para pasarlos sin ascender. Coño, nada más abandonar el lugar donde he parado he visto que la carretera se empinaba. Eso es normal, pero como seguía teniendo enchufado el GPS, ese monstruo me ha sacado de la carretera y me ha llevado por caminos que se supone que eran más cómodos para el ciclista. Una mierda. No tengo instalado nada que me diga la inclinación de los caminos. Mi experiencia me dice que había tramos de más del 20%. Os lo aclaro desde ya. He puesto pie en tierra y he empujado a Hortensia con todo el cariño y agotamiento posible. Acabado el último tramo de recorrido a pie, el Google me ha llevado nuevamente a la carretera y cuando estaba reiniciándose el camino por la PO (lo que fuera), me ha llamado Alba para hablarme de un paisano loco que está haciendo caminos De Santiago en Bicicleta. No era yo. Gracías a la orografía nada más entrar en la carretera ha comenzado el descenso y he podido respirar según bajaba a una buena velocidad.







He llegado a Gondomar y he podido volver a llamar a Alba para que me aclarara la llamada. Después la llegada hasta Nigrán ha sido por carretera y con un tramo de subida no especialmente duro.
He encontrado un Caixabank para obtener dinero en efectivo. Me ha dado 300 euros en billetes de 20 y de 10 euros. Pero tengo efectivo.
El lugar de alojamiento se llama O retiro. Y además de ser una pensión, hostal o como se quiera llamar tiene en la parte de abajo un asador. Buenísima carne y trato muy agradable.
Veis que puedo abandonar de golpe la dieta portuguesa.





Buena siesta y a sentarme en una silla de madera para escribir la entrada de hoy. Me voy a ir ahora para ver si encuentro un estanco abierto que solvente el segundo problema menor que os manifesté ayer. Una vez que compruebe si lo soluciono me sentaré en algún sitio para publicar el viaje de hoy.
Vuelvo a la escritura en el medio del pueblo. Obviamente el estanco estaba cerrado. Veremos mañana si encuentro alguno abierto en el camino.

Por cierto hoy es el primer día que en el camino he pasado bastante calor. Salí con Maillot de manga corta y con chancletas de Viana y pese a eso he tenido que apurar ambos bidones. Pero según bajaba del “puto puerto” que me he encontrado y no le tenía previsto ha empezado a ponerse gris, se ha levantado el aire y cuando he llegado a Nigrán he tenido que sacar el maillot de manga larga. Ahora estoy con jersey encima de la camiseta y por si acaso me he traido el chubasquero. Mañana empezamos el ascenso por las rías baixas. Hacía la capital del narcotrafrico gallego del siglo pasado: Villagarcía de Arosa.
Mariano, qué buena pinta tiene ese bacalhao, y desde luego después de cualquier esfuerzo una botellita de vino como han hecho las peregrinas, te entona el cuerpo. Tienes razón que la pensión de Viana tiene muy buena pinta. Los paisajes en esa zona tienes razón que son preciosos, la arena es finísima. ¡Qué bendita paciencia tienes con el maldito Google, yo ya le hubiera hecho añicos (maldito carácter mío). Joder, has cambiado de viandas, estas últimas tienen una pinta excelente. Ya nos contarás lo del paisano en bicicleta. Por cierto, aunque no eres muy futbolero, ayer me acordé de tí, siento el descenso del Valladolid a segunda. Un abrazo de tu grupee.