240426 Llegó la borrasca.

En el hotel Ribeira Sacra de Monforte hay varios turnos para el desayuno. Yo me apunté al primero. A las 8 de la mañana ya tenía que estar desayunando. Bajé un poco antes y me acerqué hasta un cajero para obtener dinero en efectivo, en algunos sitios no admiten tarjeta y casi no me quedaba dinerario. Aproveché para hacer una foto de la ventana del juzgado que comenté ayer.

A menos diez, las ocho, ya estaba haciéndome el primer café y la tostada correspondiente. Conseguí recuperar a Hortensia después de su noche de lujo. Ya os he contado que me cobraron 4 euros por su PERNOCTACIÓN.

Tenía que buscar agua. Los bidones estaban vacíos y había que provisionarse para el viaje. No conseguí una botella grande hasta que llegué a una gasolinera. Desde allí, se suponía que era coser y cantar. Unos setenta kilómetros por tierras gallegas. Pues no. La carretera estaba bien y ciertamente no había excesivo tráfico, solo mencionar que por alguna extraña razón aquí hacen las carreteras con subidas y bajadas inadecuadas para mis piernas.

Cuando he llegado al final de la etapa me dice una de esas tontas aplicaciones que todos tenemos en el móvil que había tenido un desnivel acumulado de más de 1300 metros. Puedo darle la medalla de ese nivel acumulado al puerto del Faro, pero no es verdad, todo el recorrido ha sido básicamente subiendo y bajando. En otras entradas ya he ido contando que las bajadas no me preocupan, son cómodas. Lo que siempre me ha preocupado han sido las subidas. Muy cansado de subir y subir.

Según la credencial del peregrino he parado en Chantada para tomar un café. En Rodeiro, para recargar la batería. Había subido ya al Puerto del Faro y como le que te cuentan por los caminos suele ser absolutamente falso, decidí rellenar con unos pocos vatios la batería de la bicicleta. Hice muy bien. Desde Rodeiro hasta Lalín también hay subidas, no tan pronunciadas como el puerto del Faro, pero subidas donde hay que echar el resto.

Me olvidaba de algo importante. En Rodeiro según cargaba la batería apareció un paisano y pego una esquela en el bar donde yo estaba. El nombre de la finada merece esta mención. Siento que se haya muerto y acompaño a sus deudos en el sentimiento. Que magnifico nombre ha tenido durante toda su vida.

Había vivido bastante, pero el nombre de Dignidad me ha motivado para incluirlo aquí.

Después de setenta kilómetros llegué a Lalín, los últimos seis o siete kilómetros había comenzado a llover, unas gotas más o menos consistentes aunque no excesivo.

Paré en el pueblo a tomar una cerveza y cerciorarme donde estaba el Hotel Pontiñas. La borrasca atacó tanto que el nuevo sillín estaba impracticable para sentarse. La paisana del bar me dejó un trapo para secarle y recorrí los últimos 800 metros hasta el hotel. Sin entrar en detalle, me he tenido que cambiar de calcetines y de calzoncillos. Ha llovido con bastantes ganas.

En el recorrido un paisaje realmente interesante sin nada, además de las subidas, que destacar. Mucho bosque, menos río que en los días anteriores. Un cartel que indicaba que estaba cerca del Parador de Santo Estevo y al que obviamente no he prestado demasiada atención. Me vale con la visita que hice en noviembre con Alba. Tampoco vamos a repetir visita.

En lo alto del Puerto del Faro hay un cartel anunciando la proximidad de la Ermita de la Virgen del Faro. Sinceramente no he intentado aproximarme. Había llegado tan desgastado arriba que cualquier metro que recorriera a mayores parecía prescindible.

Paro de vez en cuando para hacer fotos, no estoy seguro de que sean las mas interesantes del camino, pero es donde el cuerpo y la circulación me permiten parar.

Cuando estaba sentado en la terraza del hotel han llegado dos portugueses en bicicleta. Me han asegurado que solo se han mojado en los últimos tres o cuatro kilómetros. Aquí no ha dejado de llover en toda la tarde. Debe ser una isla de lluvía que me ha tocado.

La Ermita Do Faro que no me he molestado en ir hasta ella.

Sigo con especial interés la situación provocada por lo que en su momento llamábamos los poderes “facticos”. Determinada prensa, algunos jueces, los partidos de la derecha y la ultraderecha que han obligado al presidente del Gobierno a parar cinco días a reflexionar.

No sé como concluirá esta situación. De lo que estoy seguro es que es imprescindible que las sociedades occidentales nos paremos de vez en cuando a reflexionar y decidamos que cosas nos merecen la pena.

No puede ser que estando la economía mejor que había estado desde la gran crisis de 2008, que siendo el salario mínimo mucho más alto que nunca, que las pensiones se hayan revalorizado acorde al IPC, que las cifras del paro sean mucho menores (no buenas) que nunca. Exista una caterva de indeseables que decidan tumbar este y cualquier otro gobierno que no responde a los intereses (bastante ilícitos) de los cayetanos de turno.

Estando fuera de casa no tengo claro lo que puedo hacer para manifestar mi disgusto con esos indeseables. Ya veré si mañana consigo llegar a Santiago y después en tren hasta Ferrol puedo manifestarme en contra de tanta ignominia.

Está claro que no voy a ir a esa concentración. Me solidarizo con ella y con todas aquellas que defiendan la democracia. El 23F de 1981 sigue vivo. Hay muchas fuerzas que no soportan no gobernar.

Sigue lloviendo. Quiero moverme hacía el centro de Lalín para cenar pero el tiempo no da tregua.

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2 comentarios

  1. Dignidad que bonito nombre tienes, emulando la canción de La Cabra Mecánica (felicidad), me encantan estas cosas de las zonas rurales, su esquela con toooda la familia. Súper curiosa La Ermita Do Faro. Espero que la caída de la lluvia no te pase factura con algún que otro constipado.
    Y bueno……de la política ni hablamos….estoy hasta los cojones de los rabiosos, mafiosos ,ladrones que no terminan de aceptar que otros estén el gobierno y lo hagan bastante mejor. Por circunstancias de logística no me he podido acercar a Ferraz aunque estaba previsto.
    Buen viaje, amigo. Besazos de tu grupee favorita.

  2. Bueno Mariano, repito el comentario que no estoy muy seguro de que haberlo enviado correctamente.
    Dignidad que bonito nombre tienes, emulando a la canción de La Cabra Mecánica. Me encanta estas costumbre de las zonas rurales, esas esquelas con los nombre de los familiares. Me encanta la La Ermita Do Faro, me parece curiosísima
    Bueno lo de política, me tiene calentita…estoy hasta los cojones, no pueden soportar no gobernar, ni aceptar que somos muchos los que ni pensamos como ellos ni los queremos…Yo tenía pensado haber ido a Ferraz, pero problemas de logística con el consumo de Alhambras me retuvo más de lo deseado en Guadalajara y no llegué a tiempo.
    Espero que tu empapada no tenga consecuencias para tu salud.
    Un abrazo mi querido camarada de tu gropee favorita. Lo dicho si he duplicado el comentario lo siento,je,je

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