240513 las cruces de mayo.
Claro que no me interesan esas muestras de este tipo arcaico de la religión católica, sabía de su existencia porque cuando trabaja en el ave Córdoba tenía entre sus atractivos turísticos las CRUCES DE MAYO, nunca fui a esa ciudad para ver ese momento. Si fui para ver los patios y me parecieron espectaculares, conseguir la belleza que ofrecen solo con tiestos me parece especialmente interesante.
Pues hoy, al llegar a Ciudad Real me he encontrado de frente con un par de cruces y me ha recordado esa parte del contenido turístico cordobés. Me han parecido especialmente feas, pero cada uno hace lo que le parece y los ayuntamientos tienen derecho a promocionar esas monstruosidades.


Cuando he parado en un local de loterías para satisfacer mi ludopatía, la empleada del lugar me ha recomendado que fuera hacia Piedrabuena donde lo que exponen merece realmente la pena. He acordado con ella que lo haré en otro momento y cuando venga con coche. Ir a Piedrabuena alargaría la etapa de mañana algo mas de veinte kilómetros. Por muchas cruces bonitas que expongan en ese pueblo creo que no me merece la pena ese esfuerzo.
No es la primera vez que me pasa, pero otra vez ha coincidido. Me he levantado en Los YEBENES con el hotel del Sr. APELIO cerrado (ya me habían avisado), organicé las cosas para partir desde ese pueblo hasta Ciudad Real. Habéis visto que todavía no había desayuno. Me había indicado APELIO qué en la salida del pueblo, en la carretera había otro hotel que sí abria los lunes.
La mujer del servicio de limpieza de LOS YEBENES me dijó que para pillar la carretera debía hacer un extraño recorrido por el pueblo. AVISO, mi groupie favorita me ha recordado en su comentario diario que donde había pernoctado ayer era el pueblo de una conocida concejala que apareció en los medios con una actuación sexual que a medio mundo escandalizó. No lo recordaba.







No hice ni puto caso a la empleada del ayuntamiento y por dirección prohibida me fui hasta la carretera nacional 401 y sobre todo al hotel donde me podían ofrecer unos cafés y una tostada. Llené los bidones de agua y reemprendí el camino.
No recuerdo, no digo que no haya pasado, pero desde mi partida hasta el primer pueblo más de cuarenta kilómetros. No digo que no haya parado para hacer fotos y fumar, pero coño que largo se hace que el primer pueblo del recorrido esté a más de dos horas de la partida.
En Fuente el Fresno, que era el pueblo a cuarenta kilómetros ni siquiera he entrado, han decidido que las infraestructuras viarías tengan una carretera de circunvalación en casi todos los pueblos y yo como bien mandado que soy sigo las indicaciones de la carretera y me he ahorrado el pueblo. Mala decisión. Menos mal que a la salida del pueblo había un restaurante en el que he podido recargar los bidones de agua.





La verdad es que todo el recorrido era prácticamente llano y no he tenido que forzar mucho. El siguiente pueblo de recorrido es uno de los más citados en cualquier conversación. Siempre se ha dicho que sales de Málaga y te metes en Malagón. Pues ese pueblo, Malagón, le he dejado a mi derecha según seguía recorriendo mi camino.
Pese a ser una carretera nacional el tráfico era escaso y en general todos los vehículos que me han adelantado han sido bastante corteses con el “puto” ciclista que se encontraban en el camino.
Solo he entrado en un pueblo desde Los YEBENES hasta Ciudad Real. Fernán Caballero. Se lo habían ganado. Tienen un equipo en el pueblo que recorren las carreteras para limpiar los carteles que indican la distancia y el nombre de Fernán Caballero aparece en la carretera limpio y claro. Ciudad Real puede aparecer borroso, pero FERNÁN CABALLERO está claramente identificado.
Entré en el pueblo, que tampoco me ofrecía nada que no hubiéramos visto en el resto de recorridos que uno hace por los caminos de la peninsula y parando en el bar que estaba abierto me he encontrado con el “pesado” del pueblo. Solo han sido diez minutos, pero ha intentado contarme toda su vida. Gracías a que han llegado unas señoras y ha decidido atenderlas que me he podido marchar sin ser especialmente descortés. Es que me ha contado hasta cuando fue de putas en Boecillo, un pueblo de Valladolid. Entendéis o no entendéis mis ganas de salir corriendo del lugar.
Al final, con esfuerzo y viendo a mi izquierda la vía del Ave he llegado hasta Ciudad Real. Muchas veces hice el recorrido entre Madrid y esta ciudad en el AVE. Son cincuenta minutos. He tardado dos días. Mi amigo Fernando Marín que vive aquí lleva haciendo ese recorrido a diario desde hace más de quince o veinte años. Es un autentico héroe.








No tenía reservado Hotel para esta noche, booking me ha ofrecido el Hotel Santa Cecilia a un precio aceptable y he realizado la reserva. Céntrico, espacioso y con ascensor. Que mas se puede pedir.





He comido mi primer salmorejo de la temporada. Entre nosotros, los que hacía Tere con la Termomix estaban mejores que el que me han ofrecido en el GASTROBAR la CAVA, pero últimamente ha decidido comprar los de Mercadona. Sigo negándome a comer productos de ese tipo.


Medía razón de jamón y siesta. La ventana de la habitación dá a la piscina del hotel. No estaba entre mis planes bañarme, tampoco la tenían preparada.
Para mi cartografía del amianto, justo debajo del hotel hay dos techos de uralita. Cuando acabaremos con esa pesadilla. Es cancerígeno.
Después de dormir tranquilamente he bajado a dar una vuelta por la ciudad. Fotos de las Cruces de Mayo. Cumplir con la tradicción de jugar a la primitiva, al EUROMILLÓN, al gordo de la primitiva, al eurojakpot y al CUPONAZO. Total 16,50€. Hasta esa cantidad llega mi aficción al juego.
He visto en una tienda del lugar la moda prevista de bañadores para el verano de 2024. Lo digo y pongo foto para Tere y mis amigas de Vera: Maribel, Belén, Mari Cruz, Pilar y Estrella. Aunque ahora que recuerdo no las he visto nunca con bañador. Es posible que no lo necesiten.

Mañana empieza lo duro. Quiera o no tengo que pasar al otro lado de despeñaperros y eso indica que tengo que subir unas pocas de cuestas. Lo veremos.
Siempre se me olvida lo importante. Hoy hace siete años que compré mi primera bici eléctrica. Era una del modelo NIZA fabricada en LEÓN. Era adecuada para ir a trabajar y hacer recorridos urbanos. Me fue bien con ella. Después vino la BH y ahora me acuesto con Hortensia. Sinceramente nunca pensé que pudiera ser tan constante. He recorrido desde el día De San Pedro Regalado del año 2017 un total de 57.050 kilómetros. No son muchos ni pocos, son los que he podido recorrer. Espero que el cuerpo y la mente me aguanten para seguir acumulando recorridos.

Ya conté ayer que me había librado de la excursión a la pradera de San Isidro con Tere, mi suegra Salvi, Ruth e Irene. Me narra Tere que lo primero que pidió Irene fue unos churros con chocolate. La zona donde comió ese producto fue declarada catastrófica y nadie más se pudo sentar en esa parte de la pradera. Está claro por lo que intento huir de SAN ISIDRO.
Mariano, me alegro haberte recordado lo de los Yébenes. Con respecto a las Cruces de Mayo, la verdad es que la de la izquierda es fea con avaricia……Los de la «uralita» efectivamente, no sé en qué piensan. Buenas viandas tienes hoy también…..y no te preocupes por el salmorejo casero….ya te proveeré. Con respecto a los trajes de baño, me pido el verde de la izquierda, pero con su caftán (guardapolvos de la playa) incluido. Tú huyendo de la pradera y yo hubiera dado dinero por ver a Irene bien «rebozadita» en chocolate. Disfruta amigo del viaje. Un abrazo de tu grupee.