240615 fin del primer canal.

Ayer, cuando publiqué la entrada del blog correspondiente, salí a dar una vuelta por Castellsarrin, en la tienda de enfrente que tenían tabaco y las primitivas francesas no conseguí tomar un café. En marcha por el camino conocido entré en una iglesia, debían estar en una de sus celebraciones. El señor que estaba en el altar me indicó sin recato que no hiciera fotos. Lo entiendo. Salí de allí. Seguí caminando por el pueblo, entré en otra iglesia que no tenía actos y concluí en el bar de la plaza del Hotel de Ville donde había parado por la mañana. Una cerveza y a consultar en el Google Maps donde podía cenar. Las ofertas que me ofrecían dejaban mucho que desear: Un kebab, un japonés y casi tiro la toalla. Al final una pizzería que ni era cara ni tenía mal genero. Pero eran las nueve de la noche y ya había cenado y tomado un descafeinado (o no). Todo cerrado -pese a ser viernes nuit y solo tenía una opción el apartamento.

Leí un rato, no excesivo y me acoplé a dormir. Claro, a las cuatro de la mañana ya me he levantado para las cosas mingitorias, lo he intentado con fruicción y a las seis y cuarto ya estaba haciéndome un café. Cosas de cambiar los horarios a los de estos europeos de toda la vida. No está mal, pero hay que acostumbrarse.

Mi deseo de buenos días a mis cuatro chicas lo he lanzado hacía las seis y medía. He intentado retrasar lo máximo la salida del alojamiento, pero a las siete y medía había perdido todo el tiempo posible y no tenía nada que hacer allí. He bajado a la panadería de la esquina y he tomado otro café (el tercero) y un croasan. El café en vaso de cartón.

Conociendo el camino me he dirigido a la plaza. Estaba cortado y dos policías “amables” me han permitido pasar para llegar nuevamente al canal. Después todo ha sido bastante cómodo. Al principio no estaban en el canal ni los de los perros. Según avanzaba iba encontrándome con algún viandante y con un par de ciclistas que estaban reparando una bicicleta. Ya eran dos, no he querido pararme. Fui haciendo paradas cada quince kilómetros. En una de esas paradas me adelantaron los ciclistas de la avería. Uno de ellos estaba especialmente dolido y le comprendo. Tenía un sillín brooks y había perdido la pieza del enganche. Tenía que usar ahora un sillín normal. Nada que ver. El otro disfrutaba de un asiento como el mío y viajaba como un auténtico señor. Vamos, como yo.

Viajaban hasta Montpellier y les he dejado avanzar. Seguía habiendo pocos ciclistas y caminantes por el canal pero me ha sorprendido el número de “señores”, que no señoras, que dedican la mañana o el día para pescar. El tráfico fluvial, muy reducido. No he visto hoy el paso de ninguno por una exclusa.

A mitad de camino más o menos, está el pueblo de GRISOLLES, una buena plaza del mercado con una historía de más de cien años, un café (ya no tenían croasanes) y una visita a la iglesia. Las fotos comprobareis que son bastante oscuras, no había luz y no he querido encender el flash, en una esquina de la iglesía había un operario pintando. Con esa luz no sé como le habrá quedado.

Nuevamente en marcha y ya los caminantes y los ciclistas se veían por decenas, si no más, algunos de los ciclistas debían estar preparandosé para el Tour de la Velo, ni contestaban, otros bastante más amables y me contestaban al Bon Jour que yo pronuncio de oficio.

Lo de los perros, pese a lo que piense Alba, es más complicado. Unos amarran a su mascota al cruzarnos, otros le llaman y es cuando el perro salé disparado para meterse en la rueda de la bicicleta. He superado todos esos momentos sin problema.

Avanzaba, me iba acercando hacía el final del día y solo había que contar las exclusas que faltaban, la exclusa tres, la dos y la uno. Se acababa el canal del Garona. Luego han sido otros cuatro kilómetros para llegar al puerto fluvial de Toulouse, seguía siendo interesante el recorrido. Al final el Canal del Garona desemboca en un puerto y desde allí nace el canal del MIDI, que es el que me tocará recorrer a partir del lunes.

Mañana descanso del pedaleo. No por cansancio. Creo que estoy en una ciudad que merece la pena ver. He contratado un free-tour para mañana a las diez, que ya me han retrasado hasta las diez y media, pero espero que lo que me enseñen sea satisfactorio.

Cuando he llegado Toulouse he perdido bastante el tiempo hasta que he recurrido al Google Maps que me ha llevado en quince minutos hasta el hotel Raymond IV. Antes de llegar al hotel he parado a tomar una biere a pressión perfectamente mejorable. Es lo que hay.

Habitación 302 que es donde no llega bien el Wifi, pero mucho más que digna. Me descoloca que el sitio donde sentarse en el WC sea uno y el lavabo y la ducha estén en otro aposento. Así no hay mezcla de olores. Supongo.

Desde la habitación se vé un Magnolio maravilloso y encima está en flor. Precioso. Como voy a estar dos días en el sitio he sacado todas las bolsas de basura donde transporto mis pertenencias. Me he expandido como hace Tere siempre. Y no tengo remordimientos. Yo que siempre pretendo no sacar nada para no tener que volverlo a guardar en las alforjas hoy me he desparramado.

Salí con ropa de calle (no de ciclista) a recorrer las calles y comer y me encontré sin ninguna explicación con un montón de policiacas (CRS) en una calle que está a unos ciento cincuenta metros del hotel. Van vestidos como Robocop, protección en los brazos, protección en las piernas, botas de caña altas, guantes y un par de artilugios que no he sabido descifrar. Además llevan un casco de metacrilato que se supone que les protege de posibles agresiones. Son en realidad unos muchachos de entre veinte y treinta años y no saben para quien vendimian, pero eso es lo que hemos montado en nuestra sociedad.

Sin prestar mucha atención me fui a comer a una especie de marisquería del lugar. Lo más barato eran tres ostras, tres langostinos caribeños, unos caracoles de mar bastante bastos pero sabrosos y unos bígaros bastante mal cocidos, la mitad no se podían sacar. Ha estado bien.

Comí todo ordenadamente, primero los caracoles bastos, después lo bígaros, seguí con los langostinos y finalicé con las ostras. No me llené pero quedé satisfecho.

Salí del establecimiento y me encontré con la manifestación de Toulouse en contra del avance de la derecha en Francia. Las fotos, los videos, me recuerdan a mis paseos por Madrid, gente mayor que nos agarramos a unos derechos que nos han costado mucho conseguir y que no estamos dispuestos a que nos los arrebaten. ¿Había gente jovén? Si, pero no tanta.

Vista la manifestación me he vuelto al hotel para la siesta. Ha sido bastante agradable y a continuación me he puesto a contar lo que me ha pasado en el día, al menos de lo que me acuerdo.

Ya he dicho que mañana no toco a Hortensia. Me iré al Free Tour y seguiré viendo lo que me depare Toulouse. Está siendo un viaje especialmente placentero. Muy cómodo y por sitios que merece la pena visitar. Por lo que leo en el diario.es las manifestaciones francesas han sido todo un éxito. Esperemos que eso se transforme en votos en las próximas elecciones legislativas de este país.

Una ultima nota. En ninguna plaza, en ninguna rotonda, en ningún sitio de los que estoy recorriendo hay una BANDERA FRANCESA inmensa. Ellos ya saben que están en Francia y los que vamos de turistas o viajeros también. Son formas de entender la vida. Podría continuar desatándome sobre lo que hace determinada gente en mi país, lo evito. Tampoco las hay en las ventanas o balcones de las casas. Con eso he dicho todo lo que quería decir.

Pues este ha sido el recorrido de hoy

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Un comentario

  1. Mariano, mira que regañarte el párroco de la iglesia de Castellsarrin, encima que le pones en el mundo. Me alegro que por fin encontraras algo decente para cenar, aunque no sea tu plato favorito. Lo de la pila bautismal, porque tú lo dices, pensé que era para apagar colillas….alma de Diosssss….Yo tampoco termino de adaptarme a los horarios europeos….peroooo me pregunto, si no están por las noches y tampoco madrugan….»ande » se meten. Comparto contigo lo de los perritos, aunque «nuestra» Alba nos los recrimine, a ti, antes que a mí..je,je,je. Lo de la mini-mariscada tiene su gracia.
    Los manifestantes franceses me parecen bastante más silenciosos que aquí. Me alegro que no te invadan con los «trapos» con los colores nacionales, ya sabes que aquí se lleva mucho a ver quién mea más largo, para vendernos su patriotismo de mierda……Esto por supuesto es mi opinión, no pongo humilde, porque no lo soy, je,je.
    Precioso el magnolio, espero que tengas un bonito FREE-TOUR. Un abrazo amigo.
    Besazos de tu grupee favorita.

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