230527 Pues ya estamos otra vez.

No he querido contar el viaje en autobús que hice el pasado jueves ya que de verdad fue un poco agotador. Madrid – Lisboa en ocho horas y media y Hortensia en la bodega del bus.

Hortensia en la estación sur de autobuses de Madrid antes de empezar el nuevo viaje.

En el viaje no se puede destacar nada más que me dolían las piernas de estar sentado mucho más que cuando pedaleo.

En cualquier caso llegué a Lisboa y a mi alojamiento. Cuando bajé a tomar algo al bar más próximo al lugar donde pernoctaba me encontré con un jovén que había sufrido el mismo viaje que yo y que también tenía intención de hacer parte del Camino De Santiago en bicicleta. El comenzó ayer y por tanto le he perdido de vista.

El día de ayer fue de descanso. Llevé la bici a un taller para que arreglaran el guardabarros delantero que en el viaje se había torcido un poco y rozaba con la rueda, sellé la credencial del Peregrino en la Sé de Lisboa (Catedral) y realicé un free-tour por Lisboa. Empezamos en la plaza del Comercio y recorrimos la Baixa Pombolina, Raquel nos contó la historia de una ciudad que ha sufrido de todo desde terremotos y maremotos hasta incendios y por supuesto una caterva de reyes que les han “jodido” por siglos. Subimos al Chiado y al Barrio Alto y acabamos en la plaza donde está el ayuntamiento donde nos contó la revolución de los claveles. El tour con la guía Raquel éramos cinco. Los otros tres, aunque eran más jovenes que yo, no tenían ni idea de como este país llego a la democracia. ¿Qué coño enseñan en los colegios e institutos de España?.

Una de las participantes en el tour era una muchacha canaria que había venido a una despedida de soltera que celebraban con una amiga de su tierra que se casaba en en Asturias. Que plaga lo de las despedidas, ahora veo que también son Internacionales.

Los otros dos eran una pareja de mallorquín y alemana que el año pasado habían realizado el único camino De Santiago que no tengo interés en realizar (el primitivo) que por lo que he leído es mucho más duro que los demás.

Después de una buena siesta paseé tranquilamente por la Lisboa de los turistas y cené. Hoy era el día del comienzo del camino y había que estar relajado para empezar.

Nuestro río Tajo o Tejo como se llama en Portugal.

En mi alojamiento de Lisboa tenía un espectacular higuera que casi introducía los higos en la habitación. Lastima que todavía no hubieran madurado.

He bajado a las siete y media (pensar en la diferencia horaria) a montar la batería y las alforjas en Hortensia. Lo primero el desayuno. Hoy he cambiado la tradicional media tostada por un pastel de belén en honor a Ruth y Alba que me lo habían recomendado especialmente. La verdad que estaba bastante bueno pero sigo siendo poco de dulce.

La salida de Lisboa no ha sido nada complicada, carril bici durante los primeros diez kilómetros y después casi hasta Cascáis he circulado por una amplia acera en contra de todos mis principios. Gran parte de ese recorrido lo había realizado cuando llegué a Lisboa recorriendo el río Tajo.

Mi objetivo era hacer el máximo de recorrido por la costa pero nuevamente he “pecado” y me he fiado del sr. Google Maps y en algunos momentos me ha llevado por donde no debía. Tan es así que me ha obligado a ir por caminos pedregosos que bien se podría haber evitado llevándome por una carretera como “Dios manda”, son cosas de la tecnología que nunca acabo de entender.

He pasado por Estoril donde tuvimos durante muchos años viviendo a cuerpo de rey (nunca mejor dicho) al padre de nuestro monarca en el exilio y abuelo del actual. Por Cascáis que es una zona vacacional realmente interesante, Azoia, Azenhas do Mar y he llegado a Ericeira (reserva mundial de Surf) según reza en la fachada de la oficina de turismo de la ciudad.

Uno de los lugares preferidos de D. Juan de Borbón.

En una de las plaza me he sentado después de intentar dormir una siesta, que no he conseguido, a contar este primer día de viaje con mi inseparable Hortensia.

Han sido 86 kilómetros con 800 metros de desnivel acumulado, pero la he realizado con cierta comodidad.

Dado que he salido bastante pronto estaba en Ericeira a la una de la tarde. Una hora buena para tomar una cerveza y comer. Pese a las recomendaciones de google no he acertado demasiado. Una crema de marisco que bien podría ser de tetra brick o no y unas gambas fritas que las habían aderezado con unos trozos de ajo que he tenido apartar para ver las gambas.

El mito de que Portugal es bastante más barato que España se me está cayendo. No hay comida o cena que haya bajado de los 20€. El alojamiento los tres primero días también muy caro. Encima el de hoy está a 1,6 kilómetros del centro de la ciudad y tras subir una cuesta casi imposible. Para rematar el baño es compartido. Todo maravilloso como podéis ver. Para que estéis prevenidos, el lugar se llama: Villa Alegría. Cuando he cargado un poco el móvil y visto que no podía conciliar el sueño he decidido venir andando hasta la ciudad y disfrutar de La Paz de una plaza tranquila donde los surferos que esta mañana se han peleado con las olas están paseando y haciendo gasto en ERICERIA.

Hoy celebran el Festival del Polvo y estoy dispuesto a participar si encuentro alguno de los restaurantes que se han apuntado al Festival.

No os engaño. Es el festival do Polvo.

Si consigo publicar esta entrada en un tiempo razonable me desplazaré por la ciudad para conocerla.

Para los que estéis pensando que estando en Portugal desatiendo mis obligaciones como ciudadano he de indicaros que no he salido hasta que he podido votar por correo. Una vez que he ejercido mi derecho a votar por los que nos deberían gobernar en el ayuntamiento y la comunidad de Madrid durante los próximos cuatro años es cuando me he venido a recorrer el camino portugués. Aunque a las entradas de este blog les pongo la fecha de publicación son un poco intemporales por tanto creo que me da tiempo todavía para decir que si es posible no votéis a aquellos y aquellas que enmierdan la política en base a mentiras que pretenden esconder su ineficacia en la gestión de lo público y que para lo único que son buenos es para dar el dinero nuestro a sus amigos o familiares. Ya lo he dicho.

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3 comentarios

  1. Bueno Mariano, me encanta que hayas vuelto a las andadas. Me encante Portugal, aunque hayas comprobado que ya no es tan barato. Lo de la Feria del Polvo ha sido una maravillosa casualidad. Me alegro que hicieras caso a Ruth y Alba, están deliciosos los pastelitos de Belem. ¡Qué bonitas las playas de Iriceira. No se como tienes la paciencia de no estrellar el Maps contra el suelo cuando te las lia «pardas». Muy bonitas las hortensias, pero la «nuestra» ninguna. Buen camino amigo. UN abrao de tu groupie.

  2. Hola, ¿Que clase de porta bultos llevas en esa bicicleta de doble suspensión?.

    Yo tengo una y no encuentro porta bultos.
    Gracias y un saludo

    1. Estimado Toni, los portabultos vienen de fabrica. Son los que vienen de Giant y supuestamente están pensados precisamente para la suspensión de «mi hortensia». Sobre ellos coloco dos alforjas vaude y salvo que voy cargado como una mula y no hay quién mueva la bicicleta se ajustan muy bien. Un abrazo.

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