240515 cuando explota una bomba.
Dejé marchar a los trabajadores que están revisando la vía del AVE en la zona de Brazatortas, bajaban del hostal la Zarza con sus uniformes de distintas empresas cargados de pack de agua y seguro que habian desayunado fuerte. No bajé para comprobarlo. Por la ventana vi marcharse a los distintos tajos que tenían encomendados.
Mi camarera favorita de Brazatortas me puso los cafés y una tostada calcinada. Me dijo que podía cambiármela, asumí que ya estaba en el plato y me la comí sin problemas. Llegaron un grupo de “supuestos” cazadores con uniformes militares. Cada uno hacemos el ridículo como podemos.
Yo, como el famoso “Maño”, pita pita que como no te apartes tu yo no me aparto. He cogido la N-420 y no estoy dispuesto a abandonarla, sigo en dirección Córdoba y no me muevo de ese camino.
Empezó el recorrido con una buena subida, no dio tiempo ni para calentar los músculos. A todos esos entrenadores personales les pregunto ahora como hacer cuando te encuentras con una subida y sin tiempo para entrenar.
El camino ha sido especialmente entretenido, muchas subidas, por tanto bajadas espectaculares. Había momentos en los discurría por las carreteras a más de cincuenta kilómetros por hora. He coronado tres puertos y algún momento de subida sin que al final apareciera una marca con un punto final de haber coronado un puerto especialmente destacado.



Tras haber recorrido unos setenta kilómetros he llegado hasta CARDENAS. Un pueblo en mitad del camino hacia Córdoba. Me pareció adecuado quedarme en este lugar, es verdad que no sabía nada de lo que podía ocurrir en un lugar como este.








Miré en Google Maps y había un alojamiento donde pernoctar. Algún que otro bar y por tanto tenía todo lo que yo busco en un lugar en el que me quedo a dormir.
Llegué hasta la plaza mayor del pueblo. No había nadie, mi sensación era que estaba toda la población trabajando. Error de bulto, los ciudadanos de este pueblo disfrutaban de un día de fiesta, San Isidro es un día de especial celebración en este pueblo.
Todo cerrado. Y cuando digo todo cerrado es que no había bares, no había tiendas, no había nada donde comprar nada.
Voy a intentar ir explicar lo que me ha pasado. Llegué hasta el alojamiento encontrado, tuve que llamar a un par de teléfonos y conseguí que me abrieran. La propietaria del establecimiento me ha contado lo importante de lo que pasaba en el pueblo. Todos los ciudadanos y ciudadanas del lugar estaban en la Romería de San Isidro, por tanto todo estaba cerrado. No había nadie para atender a los viajeros que llegáramos a este lugar. Lo importante hoy era ir a comer la tortilla a la romería.
Solo encontré el surtidor de gasolina abierto, compré un par de paquetes de salchichón y chorizo bastante mejorables. Paré también en la panadería del pueblo y compré una barra. También estaba abierto un chino donde pude hablar con un ciclista que estaba haciendo un recorrido por la zona. Nos sentamos en la plaza, el comío y yo me tomé una cerveza de las qu había comprado en la estación de servicio. El ciclista se consideraba de Ronda, vivía en Málaga. Lo suyo era de verdad un buen trabajo con las piernas, Yo doy hasta donde doy.


Con Hortensia guardada en el establecimiento, con el ciclista de Málaga siguiendo su camino, subí hasta la habitación que he contratado para esta noche. No tiene ni televisión, está bien, una mesita para escribir esto, un baño donde podré ducharme y las vistas son a un patio interior. La otra posibilidad era que la habitación diera a la plaza donde a partir de las diez de la noche seguirán celebrando el día de SAN ISIDRO.
Ha sido especialmente triste. Comer de dos blister de embutido manifiestamente mejorable no me había ocurrido ninguna vez hasta ahora. Puedo anotarlo en mis circunstancias.
Marcharse de Madrid para evitar la romería de San Isidro y encontrarme con un pueblo en el que celebran a tope este día me ha sorprendido, no estoy preparado para no encontrar un solo lugar donde tomar una puta cerveza.
Hay que adaptarse. Esperaré con mucha paciencia la llegada de la romería al pueblo. Me dijo la paisana de la estación de servicio que aunque los bares no ofrezcan nada de comer, los vecinos llegarán con el resto de la tortilla que han llevado a la romería y la pueden compartir. Espero ansiosamente.
Queda más de una hora para que los ciudadanos de CARDENAS vuelvan a su pueblo. Espero poder cenar algo y completar mi alimentación diaria.
Vaya mierda de situación.
Me escribió mi amigo Fernando Marín, dijo que su ciudad (CIUDAD REAL) está muy lejos de despeñaperros, diga lo que diga Fernando he recorrido el valle de la Alcudia, el parque natural de la sierra de la Madrona, y comenzado a recorrer el parque Natural de Cardeña y Montoro.
En Montoro celebré en el mes de octubre o septiembre la procesión de la borriquilla hace dos o tres años, era el no se que aniversario de la llegada de la imagen al pueblo. Al final la mayoría de los de la romería de San Isidro llegaron a la plaza a ritmo de petardos y celebraron al Santo con una verbena. Se pudo tomar una cerveza y me acabé los blister de salchichón y chorizo, los bares seguían sin tener alimento para el hambriento.



Vaya experiencia.
Alma de Diosssss……Mariano. como diría nuestra amiga Pilar……vaya comida de MIERRRRRRDAAAAA……Eso si que es unanimidad en celebrar unos festejos, con dos cojones, dirán, para un menú que voy a vender como mucho , cierro el garito, alucinante, pero bueno….para todo hay una primera vez. Lo de las romerías por San Isidro no es exclusivo de Madrid, por lo que se ve, el sábado pasado en el pueblo de mis tíos (Villafranca de los Barros) que paramos también había romería, aunque ahí tuvimos más suerte y los bares estaban abiertos.
Ayer se me olvidó comentar lo de las «monjitas truferas». que despropósito!!!!!!!!!!! y las declaraciones del padre espiritual (antes coctelero) no tienen desperdicio. Si topar con la iglesia no tiene es duro, lo de estos ya es para mear y no echar gota, en fin…..Espero que repongas fuerzas con buenas viandas en tu próxima parada. Cuídate mucho. Besazos de tu grupee favorita.