240516 conseguí abandonar Cardeña.
Después de confraternizar poco tiempo con los participantes en la romería de San Isidro les dejé desenfrenados en las barras con bebidas espiritosas (y nada de comida) en la plaza del pueblo. Siguiendo las indicaciones de la propietaria del Hostal cerré la puerta de hierro para que no se metiera nadie en el lugar.
Esta mañana cuando he bajado las baterías y las alforjas he comprobado que era imposible abrir la puerta desde dentro. Estaba atrapado en el Hostal. Gracías a la mujer que estaba limpiando la plaza de los excesos del día anterior que ha atendido mi llamada y me ha abierto la puerta desde fuera. Creía que me quedaba secuestrado en el lugar.
Abandonado el lugar del alojamiento me puse a buscar lo que el día anterior había sido imposible encontrar. Un bar para tomar unos cafés y una tostada. En un bar de los que tradicionalmente utilizan los trabajadores de la zona para tomar la copa matinal he conseguido tomar los cafés, la tostada imposible. Me ha sugerido el propietario ir al mercado para comprar unos churros, no era mi objetivo.
Nos hemos puesto en marcha Hortensia y yo, pensando que ya encontraríamos un lugar para reponer fuerzas. Pues he tenido que llegar hasta Montoro para encontrar un bar abierto que ofrecieran ese producto.
Hasta allí el camino ha sido bastante cómodo, he seguido por la N-420 y salvo alguna pequeña subida todo ha sido un fuerte descenso. Podía haber seguido ayer hasta esa población. Cuando llegué a Cardeña tenía todavía un 35% de la batería, hoy hasta ese lugar solo he gastado un 15%, por tanto no habría tenido ningún problema y seguro que habría podido comer y cenar.




Como uno no sabe lo que se va ha encontrar opte por una alternativa y hubiera sido mejor la otra alternativa.
Después de comer la tostada han empezado las dificultades. Ya no existía la carretera 420 y había que seguir por la vía de servicio de la autovía A-4, con algunas indecibles he encontrado el lado adecuado para ir paralelo a la autovía.
Bien hasta que ha desaparecido la vía de servicio, había que recurrir a carreteras provinciales. Hasta Ademuz un par de subidas del 10% y bastante largas, en Adamuz no había nada de interés, no he sacado ni el móvil para hacer fotos.






El siguiente tramo era hasta Villafranca de Córdoba, ya me dijo el del bar del pueblo que había un par de subidas considerables. Su puta madre, si yo me dedico al ciclo turismo para hacer bajadas. Con toda la ayuda y con el piñón más grande creía que no llegaba. Pero hay veces que uno es un poco cabezota y consigue llegar a donde se propone. No os hagáis líos, las subidas las he realizado a 10 u 11 kilómetros por hora. Luego más lío. Salir de Villafranca se me ha complicado. No entiendo la razón por la que los paisanos del lugar dan por echo que conoces tanto como ellos la zona. Te dicen que vayas por esa carretera y no te dan más indicaciones. Resulta que en la primera rotonda había que coger otra carretera. Mas subidas, algún paisaje de olivos y cultivos varios y después de unos diez kilómetros he llegado hasta Alcolea. Desde ese punto no había mas opción que coger la N-4 hasta el destino previsto. Debía ser la hora de salida de los polígonos industriales y el tráfico era bastante considerable. Sin hacer mucho caso, he puesto la directa y he conseguido llegar hasta Córdoba. Cuantas veces había llegado tan cómodo sentado en el AVE hasta esta ciudad. Hoy me ha costado un poco más. Han sido algo más de noventa kilómetros y un desnivel acumulado de subida de 1000 metros.
Parada para tomar una caña y buscar alojamiento y lugar donde comer. El hotel Maestre situado en la zona céntrica me ha ofrecido un buen precio, la Damajuana me ha dado para comer un rabo tradicional Córdobes. Al menos ya no dicen que es de Toro, lo presentan como de ternera que es lo que ha sido siempre.

Intento de dormir la siesta. Me han dado un apartamento en vez de una habitación. Tres camas, un sofá cama en la cocina – salón y un baño que tiene un extractor cuando enciendes la luz con un sonido atronador.
He escrito esto bastante rápido, me voy a dar una vuelta y visitar nuevamente la Mézquita y algo de la judería. Veremos donde ceno y cuando después de obtener alguna foto de la ciudad publico esta entrada.
Pues se jodío, salí del hotel Maestre a las 18:00 horas, me dirigí directamente a la Mézquita y como siendo un patrimonio de todos nosotros lo gestiona el obispo del lugar ha decidido que cierran a las siete. A partir de las 18:30 no venden entradas. Otra vez que se han torcido los planes. Entiendo que no será la última vez en mi vida que llegue a Córdoba y que pueda deleitarme viendo ese monumento.











Errante, como todos los visitantes de Córdoba, he paseado por la Judería con dos encomiendas: ver tranquilamente esa bonita zona de la ciudad y encontrar un estanco para comprar tabaco. He cubierto ambos objetivos.
Decía lo de que los visitantes de la ciudad como esta andamos errantes por ella por que los veo, como a mí, arrastrar los pies, llevar la vista fija en un mapa o en la pantalla del móvil y parece que no sabemos a donde vamos. Seguro que todos encontramos el lugar al que nos dirigimos, pero no lo parece.
No lo he contado antes, el hotel Maestre, donde he reservado me ha adjudicado el apartamento en un edificio contiguo. Se han armado un lío tremendo para guardar a HORTENSIA. Si es lo más fácil del mundo. Una habitación o un patio suficientemente seguro. No pido mucho.
Me han contado que la celebración de los patios cordobeses se había acabado hace un par de días, me he tenido que conformar con una Hortensia que estaba florenciendo en el patio del alojamiento.






En mi paseo por la judería he llegado al hotel amistad. Cuando viajaba por cuenta de la empresa me podía permitir esos derroches. Ahora voy a hostales de una o media estrella y como ayer un lugar donde si no es por la persona que estaba en la plaza me podía haber quedado encarcelado.

Si es que no aprendo.
Ay Mariano, día complicado por lo que leo, me alegro no haber tenido que hacer los carteles de «SE BUSCA», si no hubieras logrado llamar la atención de la «recogedora» de la plaza. La verdad, es que sin cenar y sin echar sólido al desayuno, no sé como has podido con las cuestecitas, menos mal que el rabo de Córdoba, no tiene mala pinta. Bonitas las fotos de Córdoba, lo de la mezquita, pues otro despropósito de los muchos que hay. Están todos ocupados en el Cisma de las monjitas truferas y tienen que cerrar las puertas de sus edificios antes para prestar la atención que merece el asunto. Deja de hacerte el valiente y temerario en las carreteras no os vayáis a llevar un susto Hortensia y tú. Bueno amigo espero que hoy tengas las viandas que te mereces. Un beso de tu grupee favorita.