221128 Casi dieciséis diarias.

Pues aquí me encuentro. No he realizado ninguna “gesta ciclista” desde que se rompió el motor de la bicicleta en el mes de julio. Es cierto que cuando recuperé la bicicleta en la Ferretería Luna de Puente de Génave hice un par vías verdes en la región de Murcia, que durante el mes de Agosto hice 1200 km. por las proximidades de Vera (Almería) donde estuve de vacaciones familiares. Por hacer una tontería diferente el día 22 de agosto recorrí desde Vera y vuelta la vía verde V.V.del. FC. Guadix-Almendricos. (Almendricos.-. Huércal-Overa).

Pero en realidad no he recorrido caminos nuevos que mereciera la pena contar aquí.

Cuando volví a Madrid el momento viajes se complicó. El día 29 de agosto me di una “hostia” con la bici en la Casa de Campo y estuve casi un mes haciéndome curas diarias de una quemadura en el brazo izquierdo que no ha quedado precisamente bien.

Si pusiera la foto de la quemadura al inicio del proceso a algunos les daría demasiado repelús

El día 21 de septiembre empecé un proceso que llevaba esperando seis años para que me liberaran unos tendones (también del brazo izquierdo) que me provocaban que un par de dedos se me quedaran dormidos. Bueno, pues el proceso concluyo en una operación y la orden del anestesista de que no hiciera ningún esfuerzo con el brazo izquierdo.

Ahora tiene mejor pinta.

Otro mes en el “dique seco”. Así no hay forma de contar cosas, si todos los días estás dando vueltas como un hámster por el circuito habitual, tampoco parece interesante contar que al señor del “puro” que cada día me encuentro en el parque lineal del Manzaneras  lleva más o menos puro consumido. Eso sí, siempre va por el carril bici de la zona.

Tampoco estoy dispuesto a contar las veces que me toca ir a comprar con la bicicleta para proveer de “condumio” a mi “desestructurada” familia, ni decir que a la altura del Madrid Río 2 me encuentro cada día con una “caterva” de personas que han decidido que el mejor sitio para charlas es el carril bici del Madrid Río, y ya puestos tampoco creo que sea de interés contaros que mis planes de entrenamiento han cambiado un poco y ahora dedico un 40% del tiempo a subir y bajar de los distintos cerros que me encuentro en la Casa de Campo. Todo esto es baladí.

Cuando acabé con los “problemas del brazo izquierdo” empecé con las consultas “odontológicas” que también me han retenido en Madrid unos días. Pensé de inicio que lo llevaba mal porque tenía un diente que no tenía mucho futuro y acabé teniendo que pedir varios presupuestos por que el primero ascendía a millón y medio de pesetas y yo ciertamente no soy pudiente.

Radiografía antes del último proceso.

Elegida la nueva clínica dental acabaron sacándome cuatro piezas y para compensar me pusieron cuatro nuevos tornillos, no os cuento como quedó la boca y sobre todo las ganas de viajar. Acotados los problemas médicos que a los “viejos” nos condicionan la vida pensé en volver a la carretera, pero no, resulta que al inquilino que tenía en la casa familiar de Valladolid le despidieron de la “supuesta” nueva fábrica de autobuses eléctricos de Valladolid y tengo que volverme a ocupar de esa minucia que para mí es como si tuviera que escalar el K2 sin cuerdas , sherpas, ni oxígeno.

Como veis, por todo lo narrado estoy estable en Madrid y en demasiados momentos sin poder salir a pasear en mi bicicleta. Son cúmulos de tonterías que me impiden acabar de momento las pocas vías verdes que no he recorrido en la península.

Y todo este rollo para qué. Pues resulta que consecuencia de esas circunstancias solo he publicado veinticinco entradas en el blog. No son muchas ni pocas, son las que he considerado que merecía la pena publicar, pero con ese número de publicaciones al personal le ha dado por visitar el blog y mientras durante los años 2019, 2020 y 2021 el blog tuvo un total de 4.218 visitas. En el año 2022, mientras estoy escribiendo hay un total de 5.044 (ya no muevo el dato). Fruto de ese numero de visitas es el titulo de esta entrada. Dividir esas visitas por el número de días que llevamos en el año nos da casi dieciséis incautos o incautas que han mirado alguna de las cosas escritas por mí en este blog.

Pensé inicialmente que dado que mi mayor fan: Satanasa ha estado de excedencia involuntaria durante cuatro meses como resultado de una política laboral impresentable de una de las empresas de este país, ella se había entretenido durante todo ese tiempo estudiando todas y cada una de las entradas, pero los datos que me da la página donde tengo alojado el blog me dice que eso no ha sido así. Descartado que Maribel (Satanasa) haya perdido todo su tiempo libre en el blog he tenido que averiguar por donde viene el inusitado despegue de la popularidad de marianoenbicicleta.blog.

Tranquilos, no me he vuelto más loco de lo que ya estaba. Ya sé que con ese número de visitas no soy un” influencer”, pero la cosa ha aumentado considerablemente y tengo que saber la razón de ese incremento.

Es verdad que gracias a Mandi, mi mecánico favorito de bicicletas publicaron durante el mes de octubre en el periódico “20 minutos” un reportaje sobre las “excursiones” que hago con la bicicleta. También lo publicaron en “lainformacion.com”. En esa página resumía muy sucintamente algunas de las excursiones ciclistas que he realizado. Fruto de esa publicación escribí (copiando íntegramente el reportaje) la entrada: “Siempre he visto la vida en positivo”.

Después, a finales de octubre, me llamaron de la cadena COPE, se supone que habían leído el reportaje del “20 minutos” para entrevistarme sobre el mismo tema y ya que estaban entrevistar a Tere sobre el mismo tema. Reflexioné sobre esas entrevistas en la entrada del blog: “221026 Viaje a Valladolid con “cilicio”.

Esas dos publicaciones al margen de mi trabajo, creo que han sido las que  aumente de forma considerable el número de visitas al blog durante el año 2022, gracias a los tres medios citados.

Ahora, mientras veía que las visitas aumentaban me han ido pasando cosas que generalmente no pondría en este blog, pero dado que hoy toca confesarse pues voy a intentar resumir (seguro que mal) algunas de las cosas que me han ocurrido durante estos meses aunque no haya sido montado en la bicicleta.

La que mas me ha impactado ha sido la muerte de un gran amigo y sobre todo del segundo maestro en sindicalismo y vida que he tenido: Domingo Bartolomé Pinar. Me acogió allá por el año 1982 cuando llegué a Madrid y siempre procuró enseñarme y ayudarme en la vida y en mi trabajo sindical. Nunca paró de darme oportunidades. Tanto influyó en mi que creo que vivo en el distrito de La Latina de Madrid por su insistencia en que era un sitio estupendo para vivir, el vivía en la calle Camarena de Aluche. Después, cuando abandoné el sindicalismo activo y el se jubiló. Seguí viviendo en la zona pero mis encuentros con él se fueron distanciando, no fue responsabilidad mía, Domingo había decidido trasladarse a vivir a Sigüenza y es allí donde ha fallecido. Alguna vez nos volvimos a ver en Madrid y creo recordar que le visité un par de veces en su pueblo de adopción, pero me ha sabido  mal no compartir sus últimos años. Estar con él era aprender a vivir. Debería haber escrito una necrológica de mi amigo Domingo pero lo hizo muy bien nuestro común amigo Paco Naranjo y tampoco soy yo de competir en la redacción de “panegíricos”.

IN MEMORIAN: DOMINGO BARTOLOMÉ PINAR. Una gran persona.

El resto de las cosas que voy a reseñar son de otro cariz, evidentemente menos graves que la muerte de un buen amigo.

En el mes de agosto estuvo con nosotros en Vera Irene, también Alba y Ruth (su madre), pero la estancia importante es la de Irene que trastoco nuestros hábitos vacacionales haciendo todo más entretenido y divertido. Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre también hemos podido disfrutar de su presencia muchos fines de semana en los que la madre trabaja los sábados por la noche y es una maravillosa experiencia. Advierto que no pongo fotos de Irene por decisión de sus progenitores, tengo fotos y videos para hacer cien o ciento cincuenta entradas monográficas.

Preservando la identidad de Irene. Aunque si digo que esta foto está tomada a las 8 de la mañana de un lunes podéis ver el espíritu de la muchacha.

Como os he dicho en otro momento de esta entrada me he quedado sin inquilino en la casa familiar de Valladolid y eso me ha obligado alguna vez más de lo acostumbrado al sitio. Coincidí en uno de los viajes con el Concurso Nacional e Internacional de Tapas y Pinchos de la ciudad y sinceramente disfruté de varias de las propuestas. Ahora, me pareció un poco desconsiderado con mis lectores poner fotos de las exquisiteces de las que disfruté y menos contar que había tomado un huevo cocido a baja temperatura sobre ceniza de jamón y aderezado con salsa de kiwi (me lo acabo de inventar), pero de ese tenor es la presentación de cada pincho durante el concurso mencionado. En los próximos días no voy a volver a mi ciudad natal aunque deseo que las circunstancias me obliguen a ir la próxima semana para dejar ese tema resuelto.

Algunos de los pinchos o tapas probadas en Valladolid.

Hoy me ha tocado ir con el “Ibiza” a donde trabaja su propietaria. Resulta que el “encantador” alcalde de Madrid y con él su consistorio ha decidido poner como Servicio de Estacionamiento Regulado todas las calles próximas a donde vivo con lo cual una zona en la que se aparcaba razonablemente bien se ha convertido en un lugar hostil a los coches. Todos los coches que aparcaban en la nueva zona SER que no son de residentes se han desplazado a nuestra calle y ahora Tere tenía que pasarse un buen rato buscando aparcamiento. Como el “Ibiza” le guardábamos en la plaza de garaje de la casa (tras los dos robos que ha sufrido), he tenido que llevarme el maravilloso vehículo con 542.100 kilómetros lejos de mis dominios para que no le vuelvan a robar y Tere pueda aparcar con normalidad. Que momentos sin demasiado sentido nos impone el “insigne cara p…”, digo el Excelentísimo Señor Almeida.

Y ya casi acabo. No creo que haga ningún desplazamiento destacado en lo que queda de año con la bicicleta, quizá volver a recorrer la vía verde del Tajuña que desde hace unos días han unificado los dos tramos existentes, los días que vienen, la falta de horas de luz y posiblemente el frío condicionan que no me vaya a mover demasiado de mi circuito habitual por lo que será complicado que os vuelva a dar la “brasa” muchas veces hasta que empiece la nueva temporada de viajes. Voy preparando recorridos y planificando viajes en estos días invernales, como ya he dicho varias veces aquí la planificación sentado en el ordenador es bastante sencilla, lo difícil se presenta cuando tienes que recorrer cada uno de los kilómetros planificados con la bicicleta, pero eso lo contaré en su momento.

A escribir esta entrada me ha empujado los deseos de agradecer a cada una de las personas que han tenido curiosidad por ver lo que cuento en este blog. Gracias. Si para alguien le ha servido o le sirve mi experiencia en sus viajes maravilloso, sino es así, al menos lo intento.

GRACIAS A TODOS Y TODAS AQUELLOS QUE HABEIS PERDIDO EL TIEMPO LEYENDO MIS TONTERIAS.

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8 comentarios

  1. Mariano, no sabía de tus averías, cuídate que vamos para mayores y las recuperaciones son más lentas. Espero con cariño tus nuevas andaduras. Un fuerte abrazo.

    1. Querido Jose, Unas de las averías estaban previstas, otra fue circunstancial, pero salvo que me han anclado a Madrid no tienen mayor importancia. Es cierto que cada vez la recuperación se demora un poco más. Has comprobado lo valiente que se ha puesto nuestro amigo José Antonio. Yo no quiero forzar a nadie, pero si solo es el nuevo bidegorri estoy dispuesto a que le recorramos andando. Dice la prensa que es poco más que un kilómetro. Un fuerte abrazo.

      1. El Jose está como un toro, miedo me da solamente pensar en salir a pedalear con él. Para 1 km no te hago yo venir a Bilbao a no ser que de paso nos vayamos a comer y pasar un buen día. Un fuerte abrazo.

  2. Muy bien contado todo Mariano. El señor del puro y que la gente utilice el carril bici para charlar es de diez. Sigue escribiendo compañero Mariano, además de amigo., tus escritos son interesantes, además de instructivos.
    Un abrazo y que te mejores.

  3. Ay Mariano!!!!!!!!, es verdad que nos tenías abandonados y cuánta razón tienes con respecto a las cuadrillas acorazadas del carril bici…..No me extraña que hayas pedido otro presupuesto para la boca, 6.000 eurazos……estamos locos!!!!!. Decirte que para mí, leer tus andanzas no es perder el tiempo, es enriquecerme y empaparme de ti……Hummmmm….qué erótico me ha quedado eso…je,je,je…Lamento profundamente la pérdida de Domingo Bartolomé Pinar, seguro que era un gran TIPO.
    Aquí me dejas, esperando ansiosamente tu siguiente entrada, no sabía nada de tus quistes en el brazo, espero que estés completamente recuperado.
    Un abrazo enorme de tu GROUPI.

    1. Querida Groupi, Lo del brazo eran unos tendones que habían decidido por su cuenta oprimirse entre ellos, cuando me desperté de la operación (supongo que todavía estaba algo drogado) me dijo el cirujano que si hubiera ido antes me habría quedado mejor. No le conteste, estaba en lista de espera desde el año 2016. Lo de la boca ni te cuento. He aprobado un presupuesto de seis mil eurazos, el de mi dentista habitual era de nuevemil quinientos eurazos. Solo pagar y pagar. Ya me contarás en privado como quedó lo de la conciliación. Un besazo fuerte para ambos.

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