221230 ¡Que raro es todo!

Empecé este año a escribir el blog el 10 del mes de mayo. No tengo certeza de haberme prodigado ni en viajes, ni en publicaciones. Pero toca hacer balance del año 2022 y la sensación que tengo es que esto de las publicaciones, y quizás de la vida, es muy raro.

En ese mes de mayo me desplacé hasta la provincia de Ciudad Real y recorrí las vías verdes de la provincia.

Solo un día después, y en contra de la opinión de quién gestiona las vías verdes, recorrí y lo conté, la vía verde de la Jara entre Calera y Chozas y Santa Quiteria. Ya dije en su momento que es una vía verde maravillosa, sobre todo en primavera, que es cuando la recorrí. Por curiosidad he vuelto a mirar la página de Vías Verdes y en diciembre parece que se va a caer todo de un momento a otro. Nada más lejos de la realidad. Si las autoridades ¿competentes? Hicieran su trabajo y solucionaran los problemas habría que poner menos alarmas en las páginas de estos recorridos.

En cualquier vía verde o recorrido. Mi acompañante perenne.

Pocos días después, en el mismo mes de mayo, me desplacé hasta Albacete e inicié en esa ciudad varios recorridos por las provincias de Albacete, Jaén, Sevilla, Cádiz y Córdoba.

Una de las vías verdes que recorrí fue la de Entre Ríos en la provincia de Cádiz. El año anterior lo había intentado y tuve que desistir por la lluvia. Por curiosidad, cuando escribo esto, he ido a la página web de las vías verdes. Me encuentro esta nota cuando habla de la vía mencionada.

AVISO: Pasarelas de la vía verde cerradas al tránsito. El Ayuntamiento de Rota, en breve, arreglará las pasarelas peatonales metálicas que se encuentran sobre las carreteras A-491 y A-2077”.

Traslado sin rubor el mismo comentario que hice antes sobre la vía verde de la Jara.

Imágenes de las distintas vías verdes del año 2022

Había empezado el día 10 de mayo en la provincia de Ciudad Real y le finalizaba en Córdoba. Había recorrido ya prácticamente todas las vías verdes que existían entonces en Andalucía. Me quedaba un pequeño reducto en el valle de los Pedroches y hasta allí me fui para finalizar los recorridos andaluces.

Lo que pasó el día uno de junio fue para no haberlo contado, pese a lo mal que se dio, lo conté en mi entrada del 1 de junio. Fue tal el fiasco, que a finales de Diciembre, todavía no sé lo que me queda por recorrer de aquellas vías verdes. Estaba previsto que recorriera las vías verdes de la zona y conseguí perderme en la sierra como no me había pasado nunca en esa medida. La conclusión qué saco, repasando los acontecimientos de ese día, es que tengo que volver a la zona y empezar a recorrer las vías verdes por la otra punta: Fuente Obejuna. Por ver si han acabado las obras y tengo mejor suerte. Prometo que lo haré.

Uno de los caminos que me encontré cerrado en el Valle de los Pedroches. No fue el mas complicado de saltarse.

Ahora resulta que han abierto una vía verde en la provincia de Málaga: La Vía Verde del Rincón de la Victoria, que son solo 8 km. pero que no he recorrido. Veremos cuando puedo ir hasta allí para volver a finalizar las vías verdes andaluzas. Tiene esa vía verde un atractivo maravilloso: Los Boquerones Victorianos que son de aquella zona y tendré que dar cuenta de una buena ración de los mismos.

Después de pasar por casa en Madrid me desplacé hasta Valladolid para ver a mi hermano y hacer un recorrido en bicicleta en el que no podía fallar. Tenía sin marcar como recorrida la Vía Verde del Tren Burra entre Castromocho y Palencia. Es cierto que la había recorrido con anterioridad pero no cuando anotaba en la hoja de cálculo cuando recorría cada vía verde.

El 9 de junio me fui en tren a Palencia y desde allí hasta Villarramiel, que está un poco después de Castromocho. Como no había llevado el Ibiza hasta Palencia, cuando llegué al inicio del viaje decidí volver hasta Valladolid por el ramal Sur del Canal de Castilla y una buena jornada que conté en la entrada correspondiente.

Al día siguiente concluí con las vías verdes de Castilla y León recorriendo la del Eresma entre Olmedo y Segovia. Vaya calor y sed que pasé en esa vía verde.

El 17 de junio empecé un nuevo recorrido. Me desplacé hasta Zaragoza pasando por Valladolid. Salvo una comida en el Restaurante Costa del Piñón con un par de amigos. Todo salió mal en ese inicio del viaje. Una reunión que tenía prevista en Valladolid fue adelantada y por tanto no llegué, en el recorrido hasta Zaragoza me pusieron una multa por exceso de velocidad y cuando llegué a dormir en esa ciudad estaba cayendo el “diluvio universal” y solo encontré una especie de “PENSIÓN PROSTIBULO” para dormir. Son las cosas de los viajes.

Fui recorriendo las vías verdes que tenía pendientes en Aragón y me desplacé hasta Cataluña que hasta ese momento no había recorrido. Hay una vía verde que recorre las Provincias de Teruel y Tarragona y por esa entré en Catalunya. La del Val del Zafán.

Imágenes de las vías verdes de Aragón y Cataluña.

Recorrí metódicamente las vías verdes de las provincias de Tarragona, Barcelona y Girona. En Lleida no figura ninguna.

Ahora recopilando datos veo que han abierto otra nueva en L’Aldea muy próxima a la desembocadura del Ebro. De momento esta la dejo aplazada. Ya he realizado dos veces el recorrido entre la Puebla y la desembocadura del Ebro y supongo que esa vía verde estará por la zona recorrida con anterioridad. Encima en L’Aldea no tienen Boquerones Victorianos.

Acabados los recorridos por las vías verdes Catalanas en pleno solsticio de verano seguí camino hasta Estella para ir rematando también las vías verdes pendientes de Navarra, País Vasco y Asturias.

El día 23 de Junio recorrí una vía verde realmente interesante. La del Ferrocarril Vasco Navarro entre Estella (Navarra) y Bergara (Guipúzcoa). Fueron muchos kilómetros y bastantes horas. Merece la pena hacer ese recorrido aunque sea dividiendo la etapa en dos días.

El día de San Juan recorrí, después de muchos kilómetros en furgoneta y autobús, la vía verde de Arrazola que este año solo tenía un acicate para mí. Recorrer en bicicleta algo que está prohibido por la Alcaldía de Atxondo. El año anterior no me había atrevido y este año conseguí recorrerla en los dos sentidos. Entre Apatamonasterio y la antigua estación de Errotabarri y vuelta hasta la casilla de salida.

Cataluña, San Sebastian y la única vía verde en la que no se puede circular en Bicicleta.

A continuación me desplacé hasta Gijón en Asturias para volver a intentar recorrer la vía verde del Ferrocarril Estratégico. Otra vez que no conseguí ni siquiera encontrarla.

Como quedaban pocas vías verdes que recorrer, a principio del mes de julio decidí recorrer alguno de los ríos de la península que todavía no conocía. Decidí empezar por el río Segura. Lo que pasó para que no pudiera realizar mi objetivo está en las siguientes entradas:

220705 OTRA VEZ EN EL MUNDO DEL OLIVO

220706 COMO EN EL JUEGO DE LA OCA. A LA CASILLA DE SALIDA.

Intento fallido de recorrer el río Segura.

En esas  entradas intento narrar el fiasco que supuso que la bicicleta decidiese dejar de funcionar en el momento menos oportuno del año y como tuve que replantearme todos los viajes previstos.

Cuando recuperé la bicicleta en la provincia de Jaén aproveche para recorrer un par de vías verdes nuevas que habían inaugurado en la región de Murcia y que por tanto no había recorrido el año anterior.

Vías Verdes de la Región de Murcia.

Después ya comenzaron las vacaciones familiares y salvo un día que me fui hasta Huercal – Overa para para recorrer el tramo hasta Almendricos de la Vía Verde del Ferrocarril Guadix – Almendricos el resto de los viajes los realice por la zona de Vera y ni siquiera escribí entradas en el blog de esos viajes matinales, sobre todo por que en esa ocasión viajaba acompañado de mi amigo José Antonio y tampoco parece normal decirle vamos a parar para hacer unas fotos para el blog.

En la foto que pongo a continuación hay una lista con las entradas publicadas y los recorridos de los que hablo en cada una de ellas.

Las vías verdes que figuran en rojo son aquellos recorridos que no pude completar.

Si las cuentas no me fallan demasiado, me quedarían por recorrer, de las vías verdes existentes en el día de hoy, las siguientes:

Tendré que intentar ir rematando los recorridos pendientes.

Unas son por que han sido inauguradas en las últimas fechas y otras, como ya he narrado, por fracasos en la consecución del objetivo. Al margen de esas dos opciones está la Vía Verde Manacor – Artá situada en las Illes Balears a donde tendré que desplazarme como colofón de los recorridos por las VÍAS VERDES.

El río Segura poco después de su nacimiento.

Después de todas esas entradas y de los recorridos que he resumido he seguido montando en bicicleta dentro de las posibilidades que distintas circunstancias me han permitido pero no he realizado ningún recorrido digno de mencionar por lo que prácticamente no hay más entradas en el blog a lo largo de este año.

Solo hay tres entradas más. Una que publiqué el día 3 de octubre tras la publicación en “20 minutos” de un reportaje sobre mis viajes en bicicleta en la que pegaba el texto que se había publicado en ese periódico: SIEMPRE HE VISTO LA VIDA EN POSITIVO.

Una segunda entrada que titulé 221026 VIAJE A VALLADOLID CON CILICIO en el que recogía mis impresiones sobre una entrevista que como consecuencia de la publicación en “20 minutos” nos hicieron a Tere y a mí en la CADENA COPE.

Y una última entrada titulada 221128 CASI DIECISEIS DIARIAS. En esta última agradecía a todos los lectores de mi blog el tiempo dedicado a leer mis recorridos ciclistas y algunas de las reflexiones que hago de vez en cuando.

Tenía escrito un borrador sobre un viaje a la provincia de Cádiz que hicimos Tere y yo en el puente de la Constitución, pero después me ha dado un poco de pudor hablar de un viaje en el que no di ni una sola pedalada. Visitamos Cádiz, estrenamos el TramBahía para visitar Chiclana, subimos hasta Grazalema y Setenil de las Bodegas. Intentamos ver Olvera pero un aguacero nos lo impidió. Tere se enfadó mucho con las carreteras de los pueblos blancos Gaditanos y conmigo por llevarla por aquellos andurriales. Visitamos el Conjunto Arqueológico Baelo-Claudia en la playa de Bolonia, comimos en Zahara de los Atunes, visitamos otra vez Conil de la Frontera. Hicimos la obligatoria visita al Puerto de Santa María. Vamos, que disfrutamos bastante de Cádiz.

Distintas imágenes de nuestra última estancia en la provincia de Cádiz.

Luego volví en coche a Valladolid, esta vez sin “cilicio”, me desplacé a dormir a la población de Atienza en Guadalajara y participé en el homenaje que las fuerzas vivas hicieron a mi amigo Domingo Bartolomé en el Teatro Auditorio El Pósito de Sigüenza. Para ese homenaje escribí sobre el viaje que hicimos Domingo y yo para desplazarnos hasta esa ciudad desde Valladolid. Luego a la hora de contarlo allí omití la mitad de lo que había escrito. Cosas del “directo”.

Momento final del homenaje a mi amigo Domingo Bartolomé en Sigüenza.

El resto del tiempo. Lo habitual: paseo matinal en bicicleta, comida, siesta, lectura, preparación de los posibles viajes del próximo año y poco más.

Las razones del título.

Que siendo este año menor el número de entradas en el blog este haya tenido muchas más visitas que la suma de los tres años anteriores. Será la publicidad de los medios de comunicación.

Que teniendo planificado todos los viajes posibles se estropee la bicicleta el día 6 de julio y pierdas todo el mes sin poder hacer ningún recorrido.

Que el mes de septiembre, que suelo aprovechar para hacer algún recorrido le tuviese que pasar entre mi casa y el ambulatorio para que me curasen la quemadura que me hice en la Casa de Campo de Madrid.

Que una operación que tenían que haberme realizado hace seis años y que me había asegurado que me la harían en el mes de Diciembre, decidieran hacérmela al final del mes de septiembre y me tuvieran sin poder viajar también durante todo el mes de octubre.

Que alguien al que aprecies mucho desaparezca sin darte tiempo a decir adiós.

Que quieras disfrutar de la vida y más de uno intente hacerlo imposible.

Cuantas cosas más podría añadir para deducir que Todo es muy raro. Seguro que cada uno, cada una, tendréis infinidad de renglones para añadir a los enunciados aquí. En cualquier caso, aunque todo sea como lo describo y tengamos que sobreponernos permanentemente, merece mucho la pena disfrutar de los ratos que podemos.

Que no es la felicidad. Seguro. Pero que se pueden pasar buenos momentos, también.

Con todo esto he pretendido hacer un resumen de las entradas del año y una especie de guía de mi experiencia por las distintas vías verdes recorridas durante 2022.

Ya veremos lo que nos espera para el año 2023. Yo de momento tengo planificados recorridos como para dos o tres años. Otra cosa será que los pueda realizar. Por soñar que no quede. Es mucho más fácil planificar en el ordenador que dar pedaladas.

En cualquier caso. Deseo firmemente que el próximo año os resulte todo lo grato que os merecéis. Nos vemos en los caminos, en los bares o en cualquier otro sitio.

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