220511 VÍA VERDE DE LA JARA (CISTUS LADANIFER)

Plantas de Jara (Cistus Ladanifer)

Acabé mi anterior entrada de este blog alojado en el Hostal Cuatro Caminos de Calera y Chozas. Con ganas de desayunar me bajé a las 7:30, sin haberme duchado todavía, a saborear un café y comer una tostada con aceite para emprender el camino. El café (en realidad dos) me lo pude tomar, pero tostada no había. La única opción era una rebanada de pan de molde. Vaya forma de empezar el día.

Tomados los cafés volví a la habitación, me duché, recogí los cuatro “bártulos” que tenía y volví a bajar a por otro café y un par de bidones de agua fría.

Saqué la bicicleta del IBIZA. Ya me había disfrazado en la habitación de “CICLISTA DOMINGUERO”. Dejé la bolsa con la ropa en el coche, tomé un tercer café y me puse en marcha.

Para documentarme de los orígenes de esta vía verde me puse a leer la Wikipedia, que es donde vamos todos, y me enteré de que inicialmente este era un ferrocarril proyectado en la Dictadura de Primo de Rivera en el año 1924 y que inicialmente discurría entre Talavera de la Reina y Villanueva de la Serena. Seguro que se planeo con un objetivo económico, pero lo que unía eran las cuencas del Tajo y del Guadiana. Como en tantas ocasiones el planteamiento inicial se quedó en nada o en casi nada.

De ese proyecto inicial se construyo la vía entre Villanueva de la Serena y Logrosan que ahora es la Vía Verde de las Vegas del Guadiana. Que recorrí el día 1 de junio del año 2021 y la que iba a recorrer el día 11 de mayo de 2022, entre Calera y Chozas y la Mina de Santa Quiteria a nueve kilómetros de Extremadura.

DEMASIA INFORMACIÓN PARA LOS NO CURIOSOS O FERROVIARIOS. (Aunque estos últimos sean “eméritos” como yo).

Para empezar en la vía verde de la Jara incluyo una fotografía de lo que dice la página oficial de las vías verdes sobre esta. En resumen:

“NO ESTÁ PERMITIDO CIRCULAR POR LA VÍA, SIENDO DE TOTAL RESPONSABILIDAD DE LOS QUE NO RESPETEN ESTA ADVERTENCIA”.

Anda que con ese texto dan ganas de comenzar a pedalear.

Había preguntado en el pueblo y la gente, sin mucha certeza, me habían dicho que si era practicable y que no tendría problema en todo el recorrido.

A las 8:30 horas me planté en el cartel que pone “CALERA Y CHOZAS origen de la vía verde” y allí esperé al primer ciclista que pasara.

Lugar desde donde partí para recorrer la Vía Verde.

Resultó que este ciclista se llama Enrique, que había nacido en el barrio de Lavapiés en Madrid y había vivido hasta su jubilación en Móstoles.

No me informó. Me acompaño hasta el inicio de la vía verde y fuimos pedaleando 8,4 kilómetros a la par hasta el apeadero de Silos. Muy agradable.

Ir acompañado en un recorrido de este tipo tiene sus ventajas. Se hace mas entretenido y sobre todo si el compañero o compañera conoce la zona te va informando de la parte que recorres. Pero tiene un inconveniente, que no puedes parar donde te parece bien para hacer fotos para dejar constancia del viaje e incluirlas en el blog.

Dije a Enrique que quería parar para hacer fotos en el apeadero y el siguió su camino y yo el mismo pero cinco minutos después.

En la charla que tuvimos en esos 8 kilómetros me contó que el había recorrido la vía verde unos días antes y que estaba practicable, lo que me tranquilizó especialmente.

El recorrido es magnífico, la vía esta dividida a la mitad siendo una parte de asfalto y la otra de zahorra. Es verdad que hay en la zona de trincheras piedras en los lados del camino, también es verdad que los túneles no están iluminados, ponga lo que ponga en la boca de los mismos, el mantenimiento del conjunto de recorrido es mejorable. Hay zonas que no ha pasado la desbrozadora desde su inauguración. Pero con esos inconvenientes, si se quieren llamar así, la vía verde no es de las peores que he visto. El recorrido es muy interesante y ahora en primavera está espectacular.

Es una pena el estado de las estaciones, ya sea por el abandono o por el vandalismo, pero nadie debe acercarse a las estaciones o apeaderos pues están en estado ruinoso.

Pasado el apeadero de Silos fui encontrando los primeros túneles, ya he dicho que sin luz. Gracias a que llevo un buen foco en la bicicleta.

Para sorpresa mía descubrí en el Puente Amador o Viaducto de Azután unas increíbles vistas del río Tajo. El río te acompaña casi hasta la estación de Aldeanueva de Barbarroya, por cierto es la única estación que está próxima a una población y en caso de necesidad será en el único sitio de toda la vía verde donde uno se puede hacer con agua o con comida.

El camino sigue subiendo desde los 363 metros de altura donde está situada Calera y Chozas hasta los 457 metros de Aldeanueva y los 671 de la estación de Santa Quiteria. Aunque no lo parezca en ningún momento.

Como el camino no era una pendiente prolongada volví a mis aprensiones de otros momentos. Ya lo he contado en una entrada del blog. Me estoy haciendo viejo y ya no puedo con mi alma.

Seguí avanzando entre túneles, viaductos, estaciones en ruinas y desprendimientos de rocas en los laterales de la vía verde, pero nada que no fuera superable. Esta vía verde tiene un tramo coincidente con el GR-113 del río Tajo.

Después de Aldeanueva, vi Pilas, Nava-Fuentes y el túnel 9 que está perfecto, Campillo-Sevilleja, La Cervilla y por fin llegué hasta el final en la Estación de Santa Quiteria.

En el final del trayecto, salvo un área de descanso en un estado un poco deplorable, una estación en ruinas (como todas las anteriores), un túnel cerrado y un deposito maderero no hay nada mas y me refiero sobre todo a una fuente, un lugar donde comprar algo. No hay ciertamente nada. Hay que llevar agua para evitar males mayores.

Como había ido parando bastantes veces para hacer fotos, la velocidad no había sido excesiva (recordar que todo el camino era de subida) eran casi las 13 horas cuando empecé el camino de regreso.

Si tardaba en el vuelta lo mismo que a la ida tenía certeza de que no encontraría nada para comer, así que me puse a pedalear para llegar a una hora razonable hasta Calera y Chozas.

Como ya no tenía que parar para hacer fotografías la vuelta fue rápida. Se notaba en las piernas y en la velocidad que el camino en ese momento era descendente. Solo a partir del Apeadero de Silos hice un par de paradas para fotografiar lo que no había podido hacer cuando recorría el camino con Enrique y llegué al Restaurante el Mesón en Calera a las 15:00 horas para poder comer.

Me pusieron unos huevos con patatas y jamón para alimentar a medio pueblo, pero pude comer.

Acabada esa formalidad volví hasta el hostal que es donde tenía aparcado el IBIZA y después de un café y de comprar más agua emprendí la vuelta a Madrid.

Según iba hacia Talavera de la Reina vi la Estación de Calera y Chozas que no había visto hasta ese momento y que es en realidad donde empieza la vía verde. Me faltó medio kilómetro y para llegar hasta allí. Había que cruzar una pasarela sobre la carretera en la que ponía que estaba prohibido circular en bicicleta. Que puedo decir, una infraestructura de una vía verde que se supone que se recorre en bicicleta o andando donde está prohibido circular en bicicleta, que le vamos a hacer.

No me arrepiento de no haber llegado a la estación. Estoy seguro de que me habría entretenido viéndola y haciendo fotos y habría llegado a comer a una hora inadecuada, así que doy por concluida la vía verde sin recorrer ese pequeño tramo.

He empezado recorriendo en dos días cuatro vías verdes con el objetivo de ir rematando las que me quedan. Tengo pendientes una en la provincia de Segovia y otra en la de Palencia que intentaré rematar en próximas fechas y después de eso y para acabar todas las existentes tendré que viajar a la zona de Jaén y Córdoba y después hasta Catalunya, pero eso seré después.

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2 comentarios

  1. Ayyyyyy Mariano, así somos de incoherentes, efectivamente vías verdes en las que se prohíbe montar en bici, Made in Spain. Las fotos de este blog son muy bonitas. Puntualizar que conocemos La Mina de Santa Quiteria, porque hemos estado en las fiestas del leños, que consiste en que los mozos queman un tronco que previamente han cortado por la mañana en una especie de romeria, en la puerta de iglesia y hasta que no deja de prender no se deja de beber y comer. Cuídate Mariano. Un beso.

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