230313 Buen Camino

Como ayer no me quedé tranquilo tras ver la procesión que pasó por delante del Hostal Francés de Guillena me puse a pasear por el pueblo y vi como al cristo de la procesión le introducción en una capilla con bastante ceremonia y publico. Pregunté por allí y me dijeron que para preparar la Semana Santa del pueblo habían trasladado el Nazareno desde la Iglesia donde permanece todo el año hasta la capilla de la Esperanza desde donde sale en procesión. Aclarada la duda me tomé una cerveza y fui a cenar un poco donde el señor Google Maps me recomendó.

Entrada de la Capilla de la Esperanza donde llegó el traslado del Nazareno. Les deseo una Semana Santa sin lluvia.

La tasca Salu donde durante la vuelta que me había dado había visto bastante gente del pueblo. Una Melba con pimientos y una tostada de gambas al ajillo con Ali-olí que estaba bien.

 

De vuelta al hostal no conseguí tomar un café en ninguno de los establecimientos que me encontré en el camino. Tienen la vieja costumbre de apagar la máquina de café y aunque el bar siga abierto no ofrecen café.

 

En el hostal tampoco tenían café pero comprobé que desde que había llegado a eso de las tres y medía de la tarde tenían en la televisión el partido de fútbol del Sevilla contra el Almería y a las 22:30 cuando me retiré a mi aposento seguían con otro partido de fútbol, este ultimo no se cual era, no me fijé. No tenían ningún cliente, pero el fútbol seguía presente.

 

En el rato que estuve en Guillena y ya lo comenté ayer, comprobé que mi planificación previa se me había ido de las manos y con seguridad me iba a resultar muy complicado cumplir los objetivos.

 

Dado que esto es una diversión y en ningún caso un ejercicio de masoquismo que no lleva a ningún sitio cambia inmediatamente la programación.

 

Tenía previsto desviarme del camino De Santiago y desplazarme hasta Fuente Obejuna para hacer un par de vías verdes que tenía pendientes en la provincia de Córdoba. Desde Guillena hasta Fuente Obejuna hay casi 170 kilómetros y dado que esta zona es especialmente montañosa estaba seguro de que no podría hacerlo. Bien podría parar en alguno de los pueblos por donde pensaba pasar: Puebla de Maestre o Fuente del Arco, pero en ninguno de ellos aparece ningún lugar para alojarme. Llegar hasta AZUAGA también estaba complicado, eran 145 kilómetros y no me veía capacitado para hacer ese recorrido.

Por tanto he cambiado el plan y de momento sigo el Camino tal como está diseñado. Desde Guillena hasta Castillblanco de los Arroyos y desde ese pueblo hasta Almaden de la Plata para continuar después hasta Monesterio.

Esta mañana he salido ha eso de las 9 de la mañana y no se me ha dado mal, solo me he perdido una vez. Cogí el camino hacia Castillblanco y prácticamente todo el camino es por medio de campos de olivos y monte de encinas. Muy interesante.

 

Algunos tramos del camino son especialmente pedregosos y estrechos, aún así, hemos conseguido hacer el recorrido tal como estaba previsto. Bastantes subidas. Recuerdo a mis lectores que soy de Valladolid y en mi ciudad no hay más cuesta que la de la Maruquesa y ahora la de Parquesol, por lo que en mi tiempo de aprendizaje ciclista no subí ni una sola cuesta. Ha costado.

Vuelvo ahora al título de la entrada. A lo largo del recorrido me he ido encontrando con diversos peregrinos y ya hemos empezado a desearnos el tradicional BUEN CAMINO. Les veo caminando y como soy un poco malvado pienso que a mi me cuesta bastante subir las distintas cuestas, montañas o puertos, pero cuando hay bajadas paro de dar pedales y descanso un rato. Pero los peregrinos andariegos cuando hay una bajada en el camino tienen que seguir andando y no descansan. Les deseo de verdad BUEN CAMINO.

En Castillblanco he parado un rato y tras preguntar a una paisana he reinícialo el camino. Esta vez por carretera. No hay camino alternativo. Cierto que la carretera tiene muy poco tráfico y que la gente que va en coche o camión ha sido bastante prudente. El firme está muy bien para ser una carretera de la Diputación de Sevilla, pero claro, las subidas han sido permanentes. Dice la aplicación que he superado un nivel positivo de 830 metros. Algunas de las subidas con bastante desnivel. Poco a poco hemos ido avanzando mi amiga Hortensia y yo. En un momento determinado he pasado por la puerta de la Dehesa Yerbabuena que según mis datos, no actualizados, pertenece a Ortega Cano. Menos mal que desde esa puerta hay una bajada considerable. He puesto la bicicleta a toda la velocidad que mis piernas y la bicicleta podían alcanzar. No quería encontrarme con el “torero” y que me arrollara como es costumbre en él. Cuando estaba a cinco kilómetros de la finca he parado tranquilo. Esperaba que hasta allí no llegara el diestro en su estado habitual.

He seguido subiendo, subiendo y en algún momento bajando. Esto último sobre todo en el último tramo (de 3 kilómetros) hasta Almaden de la Plata. Eran las 13:15, había recorrido 52 kilómetros y hasta Monesterio me quedaban 36 kilómetros y dado que había modificado el recorrido sobre la marcha tampoco me resultaba tan urgente llegar hasta ese pueblo. En todo momento, pasada la Dehesa mencionada y a la derecha de la carretera he ido viendo el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla.

Me he quedado en Almaden en el Hostal Concha que no está nada mal. La comida la he realizado en el mismo hostal donde me han dado un cochifrito bastante sabroso.

Varios de los peregrinos que he visto por el camino también se han alojado en el mismo Hostal, ahora bien, ellos hacen reserva previa. Son más organizados que yo.

Acabada la comida me he permitido por primera vez desde que estoy en el camino una siesta. Han sido 40 minutos muy relajantes. Ahora antes de las 18 horas estoy escribiendo la entrada del día. Luego daré una vuelta por el pueblo y si hay suerte podré jugar a la primitiva y esos juegos que hacemos algunos jubilados los lunes.

Si consigo a partir de ahora un poco menos de exigencia y disfrutar del camino con mayor tranquilidad seguro que me va mejor el viaje.

Le he preguntado a la propietaria del Hostal donde se sella la credencial del peregrino. Curioso, no es en ninguna Iglesia, es en el propio Hostal. Por eso no había conseguido ningún sello desde que salí de Cádiz.

Lo que vea esta tarde lo contaré en la entrada de mañana.

Me he puesto ya las chanclas veraniegas. Cuando publique esto a las 18:30 me las quitaré. En la Sierra Norte empieza a refrescar.

 

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Un comentario

  1. Mariano, una siesta de 40, es un troncha cuellos para la paliza que te has dado. La decoración del hostal, efectivamente se las trae…Buena pinta, tenia esa melva canutera y el cochifroto. Cuídate amigo
    Un abrazo.

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