230319 Dieciséis escalones estrechos.

Como hasta las 8:30 horas no estaba previsto el desayuno en el Hostal El Extremeño me demoré esta mañana un rato largo en no hacer nada. Me había levantado a la misma hora que el resto de días y perdí el tiempo leyendo la prensa, cosa que no hago ninguna mañana mientras estoy de viaje.

A la hora convenida bajé las alforjas y la batería de la bicicleta y me dispuse a desayunar. La amabilidad del señor del hostal seguía siendo , eso sí, el café bastante “aguachinado”, no se puede tener todo.

Una vez que había desayunado y un grupo de cinco “chavalas jovenes” de unos 50 años seguían discutiendo sobre las excursiones ha realizar en el día, recogí a Hortensia que según me indicó había pasado una buena noche en el lugar asignado para ella y el paisano del hostal me dio las últimas indicaciones para el viaje. Vete hacía donde comiste ayer y desde allí ya coges las N-630 y todo derecho hasta Salamanca. Hay una pequeña subida al principio, pero luego más o menos es llanear.

Que bien intencionados son todos cuando te indican el camino. La pequeña subida era un puerto de más de diez kilómetros y con una pendiente considerable y el llanear, luego lo cuento.

Cuando encendí la bicicleta comprobé que había cometido un error de principiante, había cargado la batería al 100%, pero no me había acordado del extender y salía de BEJAR con un 89% del total de batería posible. No era un buen comienzo, pero hay que apechar con los errores de uno.

Es verdad que no tuve que poner el pie en tierra en ningún momento, pero con ganas me quedé en más de una ocasión. Y todo para alcanzar el Puerto de Vallejera de 1202 metros sobre el nivel Del Mar. En Cádiz 0 metros sobre el nivel Del Mar.

Luego parece que el recorrido se fue ajustando a mis posibilidades y aunque en ningún momento la cosa del camino era llana, se podía soportar.

Fuimos dejando en los márgenes de la carretera a pueblos como Vallejera de Riofrio, Sorihuela, La Cabeza de Béjar y después de otra buena subida llegamos a lo que era nuestro destino de ayer: Guijuelo. Menos mal que ayer tomé la decisión de quedarme en Béjar.

Una parada pequeña para tomar el café expresó que no me habían dado en el Extremeño. Vuelta por tanto a empezar, más subidas, menos bajadas y dejando pueblos a los lados de nuestra carretera de uso “casi personal”: Montejo, La Maya.

A eso de las 13 horas me paré en Beleña. Pueblo según he consultado es un pueblo con 215 habitantes y un bar. El Bar de Mariano. En realidad se llama Bar El Herradero, pero el propietario se llama como yo y hay que hacer piña entre las gentes que tenemos ese nombre. Según entré en el lugar, salvo la chimenea que tenía encendida, no se veía absolutamente nada. La diferencia entre la luz de la calle y lo tenebroso del lugar me costo un rato para adaptarme a los distintos géneros que tenía en el lugar.

Muy amable, mi nuevo conocido Mariano, me permitió recargar la batería mientras hacía una parada estratégica de una hora en Beleña.

Le pedí un bocadillo y me sugirió alguna de las “maravillas” culinarias de su bar. Preferí el bocadillo aunque fuera de salchichón. No he realizado fotos del mismo. Os lo ahorráis.

Si me contó que durante tres meses de invierno ha tenido cerrado el bar ya que el ayuntamiento no le ha subvencionado para que le mantuviera a disposición de los vecinos.

En el rato que he estado allí han consumido un total de cinco personas, mi consumición con dos cafés, el bocadillo y un bote de cerveza: 7,50€. No creo que dé para mucho el invento. Cuando desde Madrid hablamos de la España vaciada tiene pinta de que son lugares como este. No hay quien mantenga una vida como todos deseamos en un lugar sin servicios como ese.

Eso sí, estando a 26 kilómetros de Salamanca tiene tres residencias de ancianos. ¿Qué estamos haciendo con los mayores (me incluyo)?. Les mandamos donde no puedan molestar y donde nos cueste un trabajo ímprobo lo de ir a visitarles. Como consecuencia de esa especialización en el sector servicios, Mariano me contó que hay un numero importante de Magrebíes ya que el trabajo en esas residencias lo realizan las mujeres de esas nacionalidades.

Cosa positiva del pueblo. La escuela está abierta con 21 niños o niñas. Si bien es verdad que ninguno de nacionalidad española. A Mariano no le he dejado que mostrara su posible xenofobia. Lo he dado por bueno y a seguir.

Cuando salía me ha dicho lo de todos. Una pequeña subida y luego todo llano. No tiene ni puta idea. La pequeña subida es hasta el Puerto de Cuatro Calzadas: 1005 metros y hasta llegar a él han sido casí 10 kilómetros de subida.

El otro puerto señalizado de mi recorrido de hoy.

Poco después si empezaba la bajada hacía Salamanca y ya se veía al fondo. Aún así he dejado a un lado Buenavista, Martinamor y he fumado un cigarro en Mozárbez.

Al final y algo antes de las 16:00 horas he llegado a la plaza mayor de Salamanca.

Hortensia. Dominando la plaza.

El hostal está justo a la espalda de la misma plaza Mayor y no me ha costado excesivo para como están las cosas. Eso sí, me ha dicho el de recepción que Hortensia la podíamos guardar en el patio a donde se accede por 16 escalones bastante estrechos. He pedido una solución alternativa y me ha ofrecido el parking del hotel. No ha sido mala solución. Allí he dejado a Hortensia con el candado bien ajustado.

Solventado el tema bici he subido todos los archiperres a la habitación y he comprobado que hasta tiene una terraza que dá a un patio interior. Habitación 40 del Hostal Plaza Mayor.

Dado que estoy en Salamanca y siempre, en esta ciudad, es necesario hacer un pequeño recorrido cultural, he omitido la siesta y me he puesto a caminar rememorando la última vez que estuvimos TERE y yo en esta Ciudad.

Como ha cambiado. Ahora, me imagino que por la presión de los ciudadanos y ciudadanas hay muchas más calles peatonales. Hasta ese punto todo correcto. Pero resulta que aprovechando que esas calles son peatonales, todas ellas las han convertido en un Bar. Hay más veladores y sillas en las calles Salmantinas que ciudadanos. En mi modesta opinión, si te puedes permitir pagar una consumición en cualquiera de las cientos de terrazas existentes y por tanto contribuyes al auge de los hosteleros del lugar, perfecto.

En caso contrario, si pillan a los muchachos y muchachas salmantinos bebiendo en la calle, les multamos ya que están haciendo algo totalmente ILEGAL. Beber en la calle o Botellón.

Mientras estoy escribiendo esto y pese a que tengo puesta música en los auriculares, oígo una banda de cornetas y tambores ensayar para la Semana Santa. Espero que mejoren suficientemente para esas fechas. Ahora lo están haciendo un poco “regular”.

Pese a lo “coñazo” que soy quejándome de las subidas del recorrido, NO SE HA DADO MAL en el día de hoy.

Una maravillosa plaza mayor. La de Salamanca.

Según Google Maps, ya me queda menos de la mitad para llegar al objetivo final de este viaje. Veremos como se va dando.

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3 comentarios

  1. Hola de nuevo Mariano.
    Pues ya que has pasado el ecuador del camino, un par de preguntas para darte un poco de palique; ¿qué tal te está pareciendo la experiencia en general? ¿mejor de lo que esperabas o ya tenías una idea más o menos clara de lo que iba a ser?
    Salamanca la conozco bien, mi hija ha hecho allí la carrera apenas hace un par de años. Has sacado una foto justo en la entrada de su facultad, el Palacio de Anaya, frente a la entrada de la Catedral. Gracias por recordármelo.
    En cuanto a la gente que te dice lo que tienes por delante, es normal que se equivoque. Por lo general, nadie de los que sueles hablar ha cogido una bicicleta en muchos años. Todo se ve muy fácil desde el pedal de un coche.
    Veo que al menos te ha respetado la lluvia, lo que no es baladí yendo en bicicleta en la que con lluvia se pasa tan mal. Me alegro por ello.
    Los días que te quedan creo que van a ser durillos, al menos según mi experiencia, pero con una eléctrica no tengo ni idea de cuanto. No me hagas mucho caso por lo tanto y sigue con ese ánimo, y que sepas que ese rato que sacas para escribir cada día en tu blog, a me llena un buen rato y alegra mi alma de ciclista, aunque haga ya tiempo que no viajo en ella.
    Un abrazo.

  2. Pues me he dado cuenta de una cosa. Organizar el viaje es más cómodo que pedalear pero sabiendo eso parece que va “razonablemente “ bien. Con momentos magníficos y algunos algo más duros. Se que no me queda la parte más fácil. Todo será, si es necesario, recortar las etapas y tardar un poco más. Un fuerte abrazo.

  3. Ayyy Mariano, fatal empezar el día con un » aguachirri» por café. Te agradezco lo de los chavales de 50…..entre los cuales me encuentro…. con razón estoy en LOVE contigo. Te van a reventar los paisanos confundiendo cuestas con puertos…. Cuando no has puesto foto de ese bocadillo de salchichón, miedo me da 😱😱😱….Por cierto abrígate que menudo cambio de temperatura….Los músicos cofrades no sé sí tendrán tiempo de afinar…. Besazos de tu grooie

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