240718 cuando gobernaban los fascistas nos daban la paga del dieciocho de julio.

Imaginar, no demasiado, un país gobernado por los desalmados de VOX e incluso por los no convencidos “demócratas” del PP. Esa gentuza decidió que el día en que se levantaron contra la democracia de la segunda república era la fecha adecuada para percibir los trabajadores la paga extraordinaria de esa fecha. Es verdad que la habíamos cotizado previamente, pero el regimen dictatorial de franco, nos contaba que era una paga que obteníamos por su generosidad.

Que tiempos. Aunque hoy ya es una fecha olvidada, algunos ancianos nos acordamos de esos momentos vividos sin democracia en nuestro país.

He aprovechado que estoy en tierras burgalesas para acordarme de que la dictadura estableció su primera capital en la ciudad que yo he pasado casi sin tocarla.

Me voy explicando, esta mañana desayuné en Oña, en el hostal donde había dormido. Me han dado la llave del almacén donde estaba guardada Hortensia y no me he encontrado con ninguna sorpresa, el liquido que lleva la rueda había sellado adecuadamente el pinchazo y tenía aire para seguir el camino.

Dos cafés, la medía tostada y como me han dicho en Oña, todo el rato a subir y subir. Es verdad que siendo una vía verde no hay ninguna pendiente fuerte pero noventa kilómetros de subida se hacen largos.

He ido hilvanando los tramos que en su momento recorrí del Ferrocarril Santander – Mediterráneo, sinceramente salvo que siempre olvidan pasar la desbrozadora y por tanto las piernas y los brazos sufren ataques de la maleza, el camino está ahora mejor que nunca. Si alguién quiere recorrer este camino, el próximo mes de septiembre es el momento. La temperatura descenderá y como he dicho ahora la vía verde está de dulce. Bien señalizada, buen firme y todos los trozos que hice en su momento por partes, están ahora unidos.

En dos días he recorrido la comarca de las Merindades, la de la Bureba y el Alfoz Burgalés. Se hace un poco tedioso por el paisaje, pero es emocionante ir avanzando kilómetros y kilómetros hasta el destino de cada día.

Luego pondré fotos de las distintas estaciones por las que he ido pasando, el primer objetivo de hoy era llegar hasta Burgos en hora para que repararan el pinchazo de ayer. Según entraba en la ciudad he visto una tienda-taller de bicis y allí me han puesto un parche en la rueda delantera y me han metido liquido en ambas ruedas.

He tenido que esperar algo más de tres cuartos de hora, pero el parche tenía que secar.

He salido de Burgos cerca de las dos de la tarde, eso ha provocado que haya tenido que parar en el camino para comer algo y llegar hasta Modular de San Cibrían a eso de las cuatro de la tarde. Los del hotel unos campeones, he llamado bastantes veces a los dos teléfonos que figuraban en su fachada y la dueña ha decidido no contestar. Me dijo Tere que la señora estaría durmiendo la siesta. Ella lo ha negado. Pero cara de que había estado descansando tenía.

Me ha ofrecido una habitación cálida y otra fresca. He elegido la última, la ventana que hay en la habitación está abierta en un muro de un metro. Entiendo perfectamente lo de habitación fresca.

Solo he podido dormir los últimos quince kilómetros del tour, pero las circunstancias del día han provocado esa situación.

Las piernas han sufrido bastante, pero después de la siesta creo estar en forma para seguir mañana.

En Modular, no hay ni tienda, ni bar, ni nada para hacer una visita cultural. Encontré alojamiento, pero no me fijé en que esto era el “culo del mundo”.

La dueña del hotel me ha contado que el marido comparte su atención del hotel con “echar” las cabras. No tengo claro lo que es “echar” las cabras pero supongo que es dejarlas en el campo.

Todo muy rural. Hablaba mi amiga Maribel del país deshabitado que me encontré en el Escudo, para país vacío esta zona burgalesa.

Hasta ahora voy cumpliendo objetivos, Hortensia funciona y marianoenbicicleta casi también.

Me ha dicho la dueña del hotel que si quería cenar y me ha dicho que hay pollo, filete de ternera y albóndigas. Una oferta muy amplia como podéis ver.

Tendré que apañarme.

Y el wifi de puta pena.

Y una Hortensia.

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Un comentario

  1. Cuanto me alegro de que no hay llegado a más lo del pinchazo y que estés disfrutando de la buena conservación de estas vías, entiendo que no llegamos a las francesas, pero progresamos adecuadamente. Nosotras ya no sabemos lo que son las pagas…..los nuevos contratos las prorratean, con la ilusión que me hacía cuando las veía ingresadas en la cuenta.
    Me encanta la kasita en el árbol y el club social a la fresca,,,je,,,je,
    Lo de la siesta de la paisana del hostal, ni lo dudes. Es «acojonante» los horarios los marcan las tradiciones (siesta) y el cliente tendrá que amoldarse. ¡Qué bien se coge el sueñito con el Tour!, que sopor más rico da.
    Lo del filete de pollo, menos mal que me los has aclarado no estaba segura si no sería una tortilla, de lo que estaba convencida es que a la plancha no era…je…je.
    Cuídate mucho, amigo.
    Un abrazo de tu grupee favorita.

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