230529 A mi amigo Pepe Ike esto no le pasaría.

Lo primero decir que Hortensia aguantó en la calle sin ningún intento de robo. Esta mañana estaba en su sitio y perfectamente atada a la señal de dirección prohibida donde ayer la había anclado.

Dije ayer que me había desconectado del canal 24H de RTVE, me aburrían y me preocupaban los resultados de las elecciones municipales y autonómicas, pero según salí a la calle me puse la aplicación de la cadena SER y seguí sufriendo. Vaya mierda de resultados. Encima, como en el móvil he elegido la emisora de radio Valladolid para oír la radio, me enteré que en Valladolid también habíamos perdido el ayuntamiento y pasaba a manos del PP y de VOX y lo gordo del asunto es que todo el mundo daba por seguro la coalición del PP con un partido fascista. Cuando esas cosas pasan la sociedad debiera parar un minuto y pensar lo que está haciendo. Dado que no soy analista político no voy a insistir en el despropósito de este acuerdo que a todo el mundo le parece normal, pero nos arrepentiremos. Se verá.

Una vuelta por Peniche sin ir a las islas se finaliza en poco tiempo. Un rato por el río, el puerto y las dos iglesias que estaban a mi alcance.

Me senté tranquilamente en la plaza más importante del pueblo y pude descansar un rato tomando una cerveza. No sé nunca si pedir una Sagres o una Súper Block, me parecen flojas ambas.

Busqué un restaurante y el google me recomendó la Sardinha, no estaba en la calle mayor principal pero la recomendaban por la calidad del género que tenían. Acertó plenamente.

Un choco a la plancha me demostró que tenían un buen producto. Pretendía apartarme del programa de Angels Barceló, pero allí estuve fiel viendo como el Real Valladolid tiene muchas posibilidades de descender a segunda y que el panorama municipal y autonómico a colocado a los señores y señoras herederos de Fraga en todas las instituciones posibles.

Me fui a eso de las once a dormir después de hablar con TERE y apagué definitivamente la radio. No podía soportar más.

Tras un sueño perfectamente reparador, no sin asomarme de vez en cuendo para ver el estado de Hortensia, me levanté a las seis de la mañana.

Bajé la batería y las alforjas a la bicicleta y dejé las llaves del alojamiento en el buzón previsto para esa gestión. Había pasado por una casa, había dormido y no había visto a ninguna persona. Alegan temas del COVIC, pero mi opinión es que sacan el máximo provecho al establecimiento sin trabajar demasiado. En cualquier caso, una vez que he abandonado las proximidades de Lisboa, los precios del alojamiento se han atemperado.

Me fui al mismo sitio donde había tomado la cerveza ayer y he desayunado razonablemente bien.

La salida de Peniche ha sido por la calle que está pegada a la playa y me he evitado los recorridos por autoestradas y complicaciones similares. A partir de mi llegada a Casáis de Baleal que era el primer lugar de la etapa de hoy todo se ha complicado. Rescato el título de esta entrada. Mi amigo Pepe Ike que viaja con varios compañeros siempre lleva todo tan organizado que no le permite equivocarse al GPS. Maribel me dijo que tirara el Google a tomar por el culo, Rafa me dijo que siguiera usando el artilugio. Y yo, que soy un hombre sin mucho criterio, he puesto en marcha el google a la salida de Casáis. Ha jugado un rato conmigo y al final me ha metido por un camino que ya me parecía algo inadecuado, pero he insistido. Os resumo. Me ha metido por un pinar con suelos arenosos y me ha tocado empujar la bicicleta durante más de dos kilómetros. Que mierda de navegador. O que estupido soy haciendo caso a esos artilugios.

Lo de los arenales me había pasado dos veces con anterioridad. La primera en el Rocio a donde fui con una furgoneta y para cenar me llevé mi pequeña NIZA que fue la primera bicicleta que he utilizado en este tiempo. Imposible andar con ella. Volví a guardarla en la Furgoneta y realicé el camino andando. Comprobé que los caballos tienen mucha más capacidad que las bicis para moverse en esos sitios. La segunda vez fue recorriendo el río Duero entre Simancas y Tordersillas en donde me metí por otro pinar y casi abandono la bici en el lugar.

Hoy, pese a todo, vislumbre unas casas en el horizonte y decidí llegar hasta ellas como pudiera. Perdí media vida empujando a Hortensia y a las alforjas y más de una hora en esos caminos. A partir de ese momento emulé a mi amigo Pepe. Todo como estaba previsto. Carretera y no cualquier carretera. La que tenía planificada.

Eso ya era otra cosa, la carretera me daba mucha mayor rapidez y sobre todo no tenía que rescatar a la bici de lugares indeseables. En el recorrido previsto tenía que llegar hasta Óbidos y ver el castillo que allí tienen. Desde abajo he realizado algunas fotos y dado el tamaño del castillo es un lugar para pasar un día entero en la ciudad.

Nada más abandonar Óbidos me he encontrado con una Iglesia que estaba abierta. Nuestro señor de la Piedra. No preguntéis la razón de ese nombre. He parado y no tenían un sello para mi credencial del peregrino. Dice internet que el camino portugués es el segundo más transitado pero desde Lisboa y salvo el ciclista que vino conmigo en el autobús, no he visto ningún peregrino ni andando, ni en bicicleta. Y lo que es más gordo, desconfían si les pides el sello para la credencial. Esta vez no gano el cielo.

Llegado a Caldas de Reinha, cuantos lugares tienen todavía con toponimios reales para ser una república. Ya el camino estaba despejado totalmente para llegar a mi destino: Nazaré.

Unas subidas, algunas bajadas. Otro lugar donde me han negado el sello y ha comenzado a llover. Se perfectamente que toda la península necesita el agua de la forma que sea, pero me ha pillado a mí y no creaís que es nada agradable. La ropa se empapa, las gafas se empañan y vas por inercia. El teléfono con agua no funciona, el reloj casi que tampoco y supones que vas bien por pura intuición.

El camino me intentó llevar por un nuevo camino que eludí y al final he llegado a Nazaré por una especie de N-30 que circunvala la ciudad y por la que me ha tocado subir bastante y con la lluvia y el viento de cara.

El o la señora del alojamiento me había mandado las normas para entrar en la habitación por whats y cuando he llegado he puesto la combinación indicada y las llaves no estaban. Venía completamente empapado y con ganas de una ducha relajante. He entrado un poco y resulta que estaban limpiando la habitación casi a las dos de la tarde. Son cosas del camino.

He estado perdiendo el tiempo en el patio del alojamiento y pasados diez minutos he podido subir a quitarme los maillot, el de manga corta y el de manga larga que era lo que tenía más mojado.

Comida en el restaurante Paris Latino. Un bacalao que no estaba nada mal. Vuelta a la habitación y siesta.

El bacalao de la casa. Estaba bueno

Como estaba harto de actualidad hoy he viajado con música y no he puesto la radio en todo el viaje. Cuando he llegado y he comprobado que tenemos elecciones generales el próximo 23 de julio se me han abierto las carnes.

No sé si el plazo de 10 días que tienen Podemos, Izquierda Unida, Compromís, Las Mareas y sobre todo sumar será suficiente para armar con un poco de seriedad algo que sea alternativa al aluvión de la derecha que gobierna la mayoría del país desde anoche. Si no lo consiguen que no cuenten conmigo. Ya está bien de personalismos y de tonterías. Los derechos de los ciudadanos están muy por encima de cualquier sigla.

Espero que lo consigan y hasta estoy dispuesto a ir a votar el día 23 de julio de forma presencial si lo han conseguido.

Sigo en Nazaré, en la habitación y no he recorrido nada de la ciudad. Sigue lloviendo. Ahora, tras una buena ducha bajaré a realizar la visita perceptiva de la ciudad. Mañana seguiré las normas de mi amigo Pepe Ike y no me moveré del itinerario previsto. Son 80 kilómetros y creo que no es necesario añadirles ningún recorrido sorpresa. Ya tenemos bastantes sorpresas en la vida.

Ahora en el móvil suena Carmen Linares, que tampoco está mal.

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Un comentario

  1. Ay Mariano, que debacle lo de las elecciones……No puedo entenderlo…….pues conmigo que no cuenten para votar presencial, lo haré por correo. Haz caso a tu amigo Pepe, que yo soy demasiado impulsiva…..y cuídate que aquí estamos teniendo unas tormentas terribles. Un abrazo de tu groupie favorita.

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