230530 Narrar la nada.

El señor del tiempo de mi móvil ya decía que hoy no era un día especialmente bueno para andar en bicicleta. Según me levanté parecía que solo era una amenaza pero en cuanto bajé a desayunar al mercado de Nazaré comprobé que lo que decía el móvil se iba a cumplir totalmente.

Desayuné en el mercado y visto el panorama cambié la estructura de las alforjas dejando en la parte de arriba la funda de la bicicleta. Estaba claro que la necesitaría a lo largo del día.

Seguía jarreando y pese a que llevaba un buen chubasquero los pantalones, las deportivas, los calcetines y los calzoncillos se fueron mojando poco a poco.

Había mirado trenes desde la proximidad de Nazaré para ir hasta el final de la etapa de hoy: Figueira da Foz pero para llegar a las estaciones más próximas tenía que estar pedaleando cerca de una hora. No era posible.

Finalmente, como me dijo la paisana del Paris-Latino, un autobús directo entre ambas poblaciones.

Antes de las nueve de la mañana estaba en la estación de autobuses y había comprado el correspondiente billete para mí y para Hortensia. Total 16€, un gasto no previsto pero necesario. Guarecido como pude del aguacero que no paraba esperé al bus que debía traerme hasta Figueira. Me obligaron a desmontar la rueda delantera y a poner a Hortensia el correspondiente preservativo. Sigo sin entenderlo, pero las normas son las normas.

Poco antes de las 11 de la mañana ya estaba en el destino de hoy. Tenía todo la mañana para visitar el lugar y sobre todo venía especialmente descansado. He disfrutado de una playa espectacular, de unos restos de fortificaciones interesantes y sobre todo he perdido el tiempo. Volveré al día de hoy en un rato.

Ayer, después de publicar la entrada correspondiente, me fui a pasear por Nazaré. Tiene una maravillosa playa, tiene un puerto pequeño y servicios para los ciudadanos sin exagerar. Una biblioteca al menos desde fuera muy aparente.

Habían celebrado en el fin de semana un campeonato del mundo de balonmano en la playa y tenían todavía media estructura montada. Los especialistas de esas cosas estaban desmontando todo. Me sorprendió que 50 metros después de donde estaba la estructura del citado campeonato existiera un cartel de que no se pisaran las dunas. No sé yo.

Tras la visita perceptiva a cenar. Solo encontré una marisquería en el camino, por cierto con bastante personal, no entiendo a los hosteleros españoles que dicen que no encuentran camareros. Casi seguro que lo que no encuentran son esclavos.

A lo que vamos. Los platos que tenían pinta de más suculentos en la marisquería los cocinaban para dos personas por lo que no tuve más remedio que pedir un buey de mar o zapateira y dar buena cuenta del mismo. Ya digo, había mejores opciones, pero es el problema de viajar solo.

Llegué hasta el hotel subiendo una buena cuesta y comprobando que menos mal que el café lo había tomado en la marisquería. No había nada abierto.

La noche como casi siempre, tranquila y con varias veces visitando el baño. Había un balcón al patio del lugar que me permitía ver a Hortensia de vez en cuando.

He narrado al principio que desayuné en el mercado que estaba casi en la misma calle del alojamiento y tras darle alguna vuelta decidí que no había otra opción. AUTOBÚS.

Lo que en Bicicleta me hubiera supuesto 4 o 5 horas de camino en ese medio de transporte ha sido una sola hora y encima sin cansancio. No era lo previsto, era lo posible.

La estación de buses de Figueira da Foz está pegada a la estación de tren. He montado nuevamente la rueda, he quitado el preservativo a Hortensia y solo quedaba perder la mañana en el lugar. Lo primero ha sido ir a un taller de bikes para que apretaran un poco el sillín. Ya perdí una pieza irremplazable por no apretarle. En Santiago Bikes han realizado el trabajo y gratis.

Luego paseo por una maravillosa playa e intento de ir a la iglesia De San Pedro para que me sellaran la credencial. No deben llevarse bien Santiago y San Pedro. No estaba abierta la iglesia y ha sido imposible.

A eso de la una de la tarde me he sentado en un chiringuito playero para tomar una cerveza. Hacía algo de aire pero hemos aguantado. Busqué un restaurante para comer y el señor Google me recomendó la cantina 2020. Bien.

Veis que sigo dando vueltas a la mañana y todavía no he ido al alojamiento. El check-in comenzaba a las 15 horas.

He comprobado que mi cuerpo es una buena secadora. Cuando he llegado al alojamiento casi toda la ropa que se había empapado en Nazaré ya estaba seca.

Tengo que decirlo. El alojamiento se llama Sao Juliao. El checking tarde, NO ADMITEN BICICLETAS y encima me han obligado a pagar en efectivo. Decía la señora de la recepción que todo estaba recogido en la página de booking. Es posible. Cuando haces la reserva lo miras los detalles que no parecen importantes. En cualquier caso. No recomiendo el lugar para ciclistas, ni para nadie.

Lo otro ha sido lo del maps. Desde la taberna 2020 me ha mandado subir por unas cuestas casi imposibles y luego bajarlas. Conociendo Figueira da Foz como ahora la conozco debería haberme mandado por la playa y encima en la mayor parte del trayecto había carril bici. Inútil aplicación.

Sentado justo enfrente De la Torre del reloj que parece ser un edifico emblemático y con olores a cocina del restaurante sagres que es de lo poco que está abierto en Figueira a esta hora acabo mi crónica de la nada. Cuando me lo propongo puede escribir un rato sin contar casi nada. Espero que mañana pueda realizar mi recorrido como tengo previsto. Anuncio inútil. He reservado hoteles desde mañana hasta el primer día que vuelva a España. Veremos si he la he cagado, como es habitual en mi. Sigo en el camino.

La torre del reloj.

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3 comentarios

  1. Mariano, ¿a qué hora has ido al mercado de Nazaré, que no había mucho ambiente?. Bueno…yo lo del checking a las 3 de la tarde no lo puedo entender, y que poquito me gusta la gente que sólo admite efectivo…..me huele a evasión de impuesto………Qué bonitas playas las de Figueira da Foz. Me vas a llamar inculta, pero no sé lo que es el PCP de la sociedad portuguesa, he mirado con Google como tú y me aparece sustancia estupefaciente y carabinas de aire comprimido, entiendo que no te refieres a nada de esto ,,,je,,je,,,, y esto sentada en mi ordenador, no me extraña que el «jodío» Google te las líe pardas. Por cierto, me parece fatal que no puedas sellar la credencial, mi más enérgica repulsa. Un abrazo de tu entregada grupee.

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