230615 Desde mi ventana.
Tampoco dio mucho de sí la visita cultural de Ribadeo. El edificio más importante del lugar está cubierto de andamios, algunos parterres de Hortensias, el barrio de San Roque con edificios multicolores y un edificio singular por su antigüedad. También una Praza de España. Después de realizar el recorrido me senté tranquilamente en la plaza comentada y me tomé una 1906. Era, de momento, mi ultimo día en Galicia y había que homenajear a la cerveza del lugar.








Seguí leyendo tranquilamente mi libro de cabecera y posteriormente me fui a cenar. Encontré un lugar donde daban medias raciones, lo que me permitió probar unas zamburiñas y una empanada de sardinas. Riquísimas.


Después directo al hotel Santa Cruz para prepararme para la etapa de hoy. Tranquilos que la preparación es irme a la cama y dormir a pierna suelta.
No digo que según me he levantado me he acordado, pero si al poco tiempo. Hoy hace 46 años fueron las primeras elecciones democráticas en nuestro país. El responsable de organizar todo aquel tinglado. Nadie sabia nada de elecciones. Había decidido que yo fuera de interventor a una de las mesas de Iscar (pueblo de Valladolid). A las 6 de la mañana ya estaba en la sede del PCE para que Ángel de Paz me llevara junto a otros interventores de la zona en coche. A las ocho estábamos formando la mesa electoral con 1300 posibles votantes. El presidente de la mesa y las dos vocales superaban entre los tres los 210 años, y entonces no se les veía muy resueltos para las funciones encomendadas.
En esa mesa estuve hasta el cierre y después empezó el escrutinio. Decidió el presidente con muy mal criterio, que se leía papeleta por papeleta y se anotaba el partido votado en ella. No acepto la propuesta de agrupar las papeletas por partidos y contar. Durante el tiempo que estuvimos contando les dio una lipotimia a cada una de las vocales. Conclusión, acabamos a las 8 de la mañana del día 16 y como magro resultado para el PCE obtuvimos 3 votos en aquella mesa. Uno de ellos era el mío.

Cuando el que ejercía de transportista nos fue a buscar las caras de todos nosotros eran un auténtico poema. Que decir cuando llegamos a la sede del PCE en Valladolid y Julian Ariza que era el candidato estaba absolutamente roto. Los demás ni contarlo. Fue una de las mejores lecciones que he tenido en mi vida. Nada es lo que parece. Los mítines y las encuestas nos daban unos resultados increíbles. Eso increíbles.
Como hoy no tenía que ir a ninguna mesa, bajé a preparar a Hortensia. Una vez que tenía todo preparado, he entrado a desayunar en el Hotel. Bien los cafés y la tostada.
Salir de Ribadeo ha sido la parte más difícil del día. Hay un puente que cruza la ría, pero resulta que es una autovía. He tenido que ir por la acera del puente y había tramos en los que Hortensia y las alforjas eran mas anchas que el lugar de paso. Con el pie en tierra y avanzando como he podido he recorrido los seiscientos metros del puente. Después me ha ido metiendo por carreteras secundarias y por algún camino. Tras media hora me ha devuelto a una carretera nacional y en es momento he apagado el GPS. Muchas cuestas tanto ascendentes como descendentes. Ya sabéis que solo me preocupan las ascendentes.



El primer pueblo que yo tenía como hito era La Caridad. Ni siquiera he entrado, quedaba en el margen de la carretera y me lo he ahorrado. Donde si he llegado es Navia. Una bajada cojonuda hasta el sitio y el temor, luego comprobado, que después vendría la subida. Un par de fotos de Navia. Un cigarro y a subir en dirección al siguiente hito. Por Villapedre he pasado pero no he visto nada que me llamara la atención.



Ahora si, el siguiente pueblo tenía un significado muy especial para mí. Luarca. Hace 33 años, en las primeras vacaciones que hicimos TERE, Alba y yo juntos nos fuimos a esa Villa. Mi amigo José Luis Rodríguez Valdés y su mujer (que era médica de atención primaria en Luarca) nos invitaron a pasar unos días en ese lugar. Todo fue muy especial. Nunca les agradeceremos a ambos como nos atendieron. Nos enseñaron todo lo que estimaron digno de conocer y vivimos los días que estuvimos allí como auténticos reyes. La fotografía de hoy me recordaba perfectamente aquel momento. No he sabido situar la casa donde vivía Dora, la médica que nos dio acogió con tanto cariño.







También para llegar a Luarca había tenido que bajar una muy empinada cuesta. Ya sabía que la salida De la Villa me iba a costar media vida. Así ha sido. Desde el puerto me ha mandado ponerme a subir, y subir, y subir. He pasado muy cerca de uno de los cementerios más bonitos de España. Me quedaba tanto por subir que no me he parado para hacer fotos.
El objetivo, cuando empecé a preparar este viaje era dormir en Cadavedo (o Cadaveú según los asturianos). No encontré ningún alojamiento que pudiera permitirme. Por tanto busqué un lugar un poco más adelante en el camino: Novellana.



Sinceramente nunca había oído hablar de ese lugar pero el Hotel Fornon tenía un precio aceptable.
Desde Cadavedo hasta Novellana solo hay 17 kilómetros. Si recordáis la orografía de la zona, sabréis que son montaña, valle, montaña. Pues en esos diecisiete kilómetros me ha tocado subir seis veces y cinco bajadas. Novellana está en la parte alta. Ya me han dicho en el hotel. Son ellos, un bar que hay justo enfrente y la gasolinera. No tenemos más donde elegir.
Cuando he parado el contador de Hortensia marcaba 97 kilómetros recorridos en el día de hoy y con esos perfiles. Dice la aplicación correspondiente que he subido un total de 1041 metros. Agotado de verdad.
He comido en el Hotel unos fritos de merluza que estaban realmente deliciosos. He dormido la siesta y cuando ya despierto me he asomado a la ventana he comprobado lo que os dirán las fotos que publico en la entrada. De verdad que es un lugar increíble. Cuando consiga publicar esta entrada me dirigiré andando a las proximidades Del Mar. Es la única visita cultural que se puede hacer en el lugar. Según entraba he visto que era el pueblo más bonito de Asturias de 1962 y premio Principe de Asturias a los mejores pueblos en no se que año.

Cansado, pero muy bien. He abandonado Galicia. Estoy en Asturias y me queda una buena parte de la geografía de esta comunidad en mi camino.






Mi memoria no recuerda ese viaje a Luarca, vamos como si no hubiese existido ¿cuántos años tenía?
Si fue hace 33 años, que edad tenías?. Besos
Bonitos sitios Mariano. Por lo que veo, estás comiendo muy bien últimamente, eso hace mas llevadera la bici, todo suma y el buen tiempo aún más. Me alegro por ello, por que se te nota que estás disfrutando y recordando tiempos buenos pasados.
En cuanto a la orografía… es lo que tiene el norte, te pasas la vida subiendo y bajando, pero con el motor de Hortensia todo se te hará más llevadero. Yo no se lo que es una bici con motor, pero ya me gustaría probar. Me dais bastante envidia los que las tenéis.
Un abrazo y a seguir.
Qué recorrido más bonito, si no fuera por ésas malditas cuestas que te matan….Mira que te gusta una empanada…jejeje. Te entiendo perfectamente con la decepción en el recuento de las papeletas de tu mesa electoral, buenooo de todas. Qué valentia la de Pepe Alonso y Julián Atienza. Qué tengas buena entrada en tierras asturianas. Un abrazo de tu groupie.