210915_4 Manuel, el pueblo que se resiste a perder el tren.
210915_4 VÍA VERDE DE MANUEL.
El día 15 de septiembre ya había recorrido 3 vías verdes: la de Mar entre Benicasim y Oropesa del Mar, la de Llíria entre ese pueblo y un puente sin salida y la vía verde de Xurra entre Puzol y Valencia, pero tenía previsto hacer una cuarta.
Me desplacé en el IBIZA hasta la actual estación de L´ Ènova – Manuel de la línea de cercanías de Valencia. Allí no había nadie, esperé la llegada de un tren y la única persona que bajo del mismo me dijo que no era del lugar y que no conocía la vía verde.

Desde la estación, que está bastante más abajo que los pueblos de Ênova y de Manuel se podían distinguir ambos pueblos y la paisana que había bajado del tren me indicó hacia cual de ellos me tenía que dirigir si la Vía Verde se llamaba de Manuel.
Emprendí la subida por ese carril bici que parte de la estación de cercanías y al irme acercando a Manuel hablé con un par de personas que paseaban por los alrededores del carril bici y en ambas percibí un grado alto de “cabreo”, la estación antes la tenían en el pueblo y la habían llevado demasiado lejos para dar servicio a los dos pueblos o a ninguno. Vaya usted a saber.
En cualquier caso me indicaron perfectamente donde comenzaba la vía verde. Indicar lo primero que es una vía verde de poco más de Kilómetro y medio, pero si estaba recorriendo las vías verdes esta también era importante. Llegar a la vía verde desde el carril bici está bien resuelto. Es la única zona de piedras del camino. Supongo que estarán en la idea de solventar esos 20 o 30 metros que deslucen el recorrido.
Como el pueblo sigue, aunque sea de forma nostálgica, reivindicando el tren en el pueblo, han habilitado lo que fue el recorrido por el mismo como Vía Verde y les ha quedado realmente bien.
Un firme de cemento rojo integrado en uno de los parques del pueblo es el inicio de camino y vas avanzando por ese camino hasta que llegas a un cruce y la vía verde sigue por una trinchera ferroviaria. En el alto de la trinchera se ve la parte de atrás de las casas del pueblo.
Supongo que los ciudadanos de Manuel que han vivido allí muchos años han tenido que aguantar toda su vida los ruidos que el ferrocarril genera y ahora no se podrán creer el poco ruido que hacen los paseantes o los ciclista que por allí pasan.
Como cuando empecé esta vía verde debían ser aproximadamente la siete de la tarde, las familias y las gentes del lugar paseaban tranquilamente tanto por la vía verde, como por el carril bici por el que había llegado hasta el pueblo.
Al final de la trinchera está la estación de Manuel – Ènova, que así se llamaba cuando estaba en el pueblo. El edificio permanece en pie y todas sus puertas están tapiadas, supongo que para evitar vandalismo y a la espera de poder sacarle algún partido a ese edificio.
Hay también otros dos edificios auxiliares de la estación también tapiadas su puertas y en ese tramo el firme vuelve a ser de cemento rojo en un estado magnifico.
Finaliza la vía verde ante un cartel que pone Manuel Industrial. Vuelta para atrás y recorriendo el carril bici que llevaba hasta la nueva estación me desvié (sin querer) y pasé por las proximidades de Énova.
A eso de las ocho que es cuando ya guardaba la bicicleta en el IBIZA las gentes del lugar hacían la caminata habitual que a todos los mayores y en todos los sitios mandan los médicos como remedio de la mayoría de los males existentes.
Ya todos los elementos de la “troupe” montados en el IBIZA no fuimos hasta el Hostal Virginia en Carcagente que es donde comenzábamos al día siguiente el recorrido por las vías verdes de la Comunidad Valenciana.








