230920 Llegó el día.
Desde marzo a principios del mes de Julio realicé bastantes viajes y por tanto os conté en este blog los movimientos que hacía y las peripecias que me ocurrían. En la segunda quincena de Julio me quedé en Madrid, el mes de agosto lo pasamos en Vera (Almería) y salvo unas entradas que publique los días 14 de esos meses calurosos no había vuelto a viajar y por tanto no había vuelto a escribir en este blog.
Desde que volvimos de Vera, el 26 de agosto, tenía intención de realizar este viaje. Le había organizado para que a la mitad del mismo pudiera descansar cuatro o cinco días con Tere en Cádiz coincidiendo cuando ella se puede coger unos días.
Al final las circunstancias familiares impiden que Tere viaje a Cádiz y por tanto yo, en la medida de los posible, he adelantado el viaje. Hacerle cuadrar con sus días libres me venía muy bien para pasar unos buenos días en Cádiz, pero me obligaba a que parte del viaje lo realizase en la segunda quincena del mes de Octubre, con posibles problemas relacionados con las horas de luz y con la climatología de esas fechas.
Con esos antecedentes, el lunes (día 18 de septiembre) fui a Laguna de Duero a ver a mi hermano y ayer le tenía reservado para preparar las alforjas.

Dejé bien a mi hermano en su pueblo de adopción y volví a Madrid. Había estado también con Paula, la joven que toma café con mi hermano cada día y habíamos estado hablando del camino De Santiago que tiene previsto hacer con su padre, mi amigo Querqux Vapor. Cuando llegué a Madrid me puso en Whats diciéndome que la bicicleta que le habían prestado para hacer ese viaje se la habían reclamado y que si se mantenía en pie el ofrecimiento de la BH para su viaje. Mantenía el ofrecimiento y en poco tiempo organizamos que su padre se desplazara a Madrid a por la Bici y que la llevara en un tren de Medía Distancia a Valladolid.
Por tanto, ayer día 19 de Septiembre, preparé por la mañana las cosas que había que meter en las alforjas (siempre mas de las que caben) y me fui a comer con Alba a VILLAVERDE a la Bodega de Cote, bien sin estridencias.
Después, Alba con la BH y yo con Hortensia fuimos hasta Puente Alcocer a recibir a mi amigo Querqux. Le entregué las llaves de la bici, le di las explicaciones pertinentes sobre el funcionamiento de la misma, nos despedimos De Alba que volvía a su casa y el padre de Paula y yo nos pusimos a pedalear por el carril bici de la calle Barreiros hasta las proximidades del Hospital 12 de octubre. Desde allí bajamos hasta el parque lineal del Manzanares y sin salir de carril bici llegamos a Principe Pío una hora y medía antes de que saliera su tren. Nos sentamos a tomar un café en el Bar Restaurante Molinón del Paseo de la Florida, donde tantas veces yo he comido, y pasamos un rato agradable hasta que entendí que tenía que volver a casa a rematar la labor de embalaje.
Mas o menos las cosas caben en las alforjas, con un pequeño inconveniente, NO CIERRAN. Ya veremos como lo vamos solucionando.
Dejé anoche a Hortensia cargada con todo el equipaje y hasta con los bidones de agua, no quería hacer demasiados ruidos a primera hora de la mañana, cuanto más cosas estuvieran en el alojamiento de la bici, menos cosas había que mover matinalmente.
Había puesto el despertador para las 5:45 A.M., a las 5 de la mañana ya estaba levantado. Mis cafés matinales, que hacen bastante ruido, la ducha, y llenar con las ultimas cosas la bolsa de mano. A las 6 y 10 de la mañana ya tenía el casco puesto y dispuesto a ponerme en camino.
No tengo costumbre de salir a esas horas, pero se veía bastante poco. Vamos que era todavía noche cerrada.
Nos hemos acercado Hortensia y yo hasta la estación de Atocha, hemos llegado poco después de las seis y media y teníamos el tren para las 8:17 A.M., solución: viaje en cercanías hasta Chamartín y así nos montábamos en el tren los primeros y no había problema con el espacio para Hortensia.
En Chamartín me ha dado tiempo de fumar un par de cigarros, de comprar un paquete de caramelos para el viaje, de saludar a los conocidos y de montar en el Intercity. A bordo del tren he tenido que desmontar la rueda delantera y poner la correspondiente funda a Hortensia. Son las normas, y dado que el interventor ha sido bastante amable, he decidido cumplirlas sin dudarlo.

Recuerdo y compruebo con las fotos, que el año pasado, cuando volvimos de las vacaciones veraniegas, fue cuando me choque con otra bicicleta en la casa de Campo y estuve curándome las quemaduras del brazo izquierdo dos meses, que empalme con una operación en el mismo brazo y que me impidió salir de viaje en otoño.
Este año he tenido mucho cuidado para no volver a caer en manos de médicos y enfermeras y estoy montado en el Intercity con destino a Almería. Cuando yo trabajaba este era el Talgo de Almería.
Si todo va bien llegaremos a eso de las 2:30 P.M. a la ciudad andaluza. Tengo cubierto el alojamiento para esta primera noche, lo demás lo improvisaremos.
Son todavía las 10:30 horas, he intentado dormir un rato, he leído la prensa, sigo escuchando música y he escrito hasta aquí. Como tengo mucho tiempo en el tren, lo mismo mas adelante sigo dandole al teclado, sino en Almería volveré a sentarme para finalizar esta entrada.
Ahora leeré un rato (bastante largo) mientras avanzamos hacía la costa, al Mediterráneo otra vez.
He conseguido no escribir mas en el tren, entre una cabezada, un poco de lectura y darme una vuelta lineal por el tren llegamos hasta las dos de la tarde. Bajé un par de veces, con paradas de un minuto, a dar una o dos caladas a un cigarro. Vamos lo normal.
A esa hora me puse a quitar la funda de Hortensia, a montar la rueda delantera y “sorpresa” se quitó una de las pastillas de freno delantero. En cualquier caso conseguí salir del tren a las 14:27 con alforjas, bicicleta y con el jersey que me había puesto a las seis de la mañana y que en Almería con 27 grados sobraba. No tenía ni idea de donde guardarle.

Ampliando perspectivas, además del Google Maps he decidido buscar en la guía Repsol los sitios para comer y encontré uno con un “solete”. El Bar Bonillo en la calle de Granada número 12.





Miro en las fotos para no equivocarme, una tapa Pintarroja Seca, otra de Atún, otra de Hueva de Jibia y por supuesto unas bravas, dos cervezas y doce euros. Muy bien. No es el bar mas cómodo de Almería, pero el producto es de calidad y barato.
Desde el bar Bonillo me he venido hasta el Hotel La Perla, pelín caro para las instalaciones que tiene. Bien la recepción (aunque estaba una muchacha de practicas que preguntaba todo). En la habitación a las 15:30 todavía la “kely” asignada estaba fregando el suelo. Intenté no molestar.

Sobre como guardar a Hortensia me dijeron que para subirla a la habitación necesitaba funda. Que alternativamente tenían un garaje público donde se podía guardar y finalmente opte por el mobiliario urbano y la até a un poste metálico.
Antes de acostarme a dormir la siesta empecé a recibir mensajes del grupo de los “calamardos” felicitando a mi groupi favorita y a Tato por su aniversario. Continué con las felicitaciones y nos transmitimos cariño mediante un puto teclado.
Coincidiendo con el momento que tenía que ser de siesta recordé que Alba comenzaba hoy a trabajar en Torre España y le deseé que le fuera bien.
Finalmente conseguí dormir un rato de siesta. Era obligado.
A las cinco y media de la tarde me desperté oyendo a Francino en la Ventana y me duché.
Fui a poner las pastillas de freno a Bike King y el paisano tenía casi tantas ganas de hablar como yo. Lastima de una mesa y un café, podíamos seguir todavía hablando.
Volví al hotel, até nuevamente a Hortensia al poste correspondiente y subí las baterías a cargar. Mañana empieza todo. El objetivo de este viaje es recorrer (a mi manera) la trasalandalus. Unos 2000 kilómetros en veinte días. Empiezo en Almería y pretende volver a Almería.
Recorriendo Almería, Granada, Jaén, Córdoba, Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga, Granada (nuevamente) y Almería. Ya veremos.
A todo esto he cumplido ya 68 años, estoy mas cerca de ser septuagenario que sexagenario, pero quiero intentarlo. Advierto que en este recorrido no voy a ganar ninguna Compostela y además no voy a ir al cielo por recorrer estos caminos, pero al menos me permitiré contar lo que veo. Mañana empieza todo.







También Facebook me ha recordado que hoy hace cuatro años que recuperé a la BH gracias a la Guardia Civil de Barruelo de Santullán. Nunca se lo agradeceré suficientemente. No encuentro la foto de la entrega de los guardias civiles. La pondré en su momento.
Mariano, qué alegría leerte, qué pena no poder pasar con Tere unos días en Cádiz, con lo que os gusta. Mil gracias por tus felicitaciones y abrazos aunque sean virtuales. Te deseo que esos 2000 kms los disfrutes y nos hagas disfrutar. Ahhhhhhh!!!!!!! por cierto, me alegro que Alba esté incorporada en Torre España, tus donativos tendrán algo que ver seguro, je,je,je. . Buen viaje amigo y cuídate. Abrazos de tu grupee favorita.
Espero Mariano que tengas un buen Periplo por las ocho provincias del Al-Ándalus, y disfrute de cada momento y metro con Hortensia, un abrazo