230814 Operación rescate.
Llevo un mes sin publicar nada en el blog. No viajar en bicicleta y compartir un apartamento con una niña de 3 años, con su madre, con su tía y con su abuela puede que me hayan supuesto un pequeño impedimento para dar cuenta a través de estas entradas de lo que voy recorriendo en bici.
Desde el 14 de julio (ultima entrada) han pasado muchas cosas en mi vida y probablemente en la de todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país.
Hasta el día 21 de julio me mantuve ejerciendo de una cosa absolutamente “antigua” y que no concordaba nada con mis vivencias, pero puedo decir que estaba de “Rodríguez”. Verdad que suena antiguo y mal. Bueno pues estaba en Madrid y me daba la vuelta matinal en bicicleta para dedicar la tarde a leer y “dormir” el Tour de Francia.
El día 22 me fui a Valladolid para acompañar al día siguiente a mi hermano en el momento de la votación. Votó según su conciencia y luego tuvimos un percance de los que sufro habitualmente. Seguí las indicaciones del GPS y en vez de comernos un cuarto de lechazo como teníamos previsto acabamos siendo arrastrados por una grúa desde un pinar donde me había metido indebidamente.
Sufrí en directo los resultados electorales en Madrid y en esos días volvió TERE a Madrid y empezamos a organizar el desplazamiento anual a Vera. Preparamos todo, llegó Irene a casa el día 27, entre Alba y yo cargamos el coche hasta los topes ese día y en la mañana del 28 pusimos el portabicicletas y a Hortensia encima de ese artilugio. Salimos bien de mañana los tres, Abu TERE, Irene y yo hacia la playa. Tuve mucha suerte, Abu TERE estaba preocupada por el confort de su nieta y no protesto en absoluto sobre los anclajes de Hortensia. Eso que gané.




Desde esa fecha he escrito hasta dos borradores de entradas al blog, pero he sido incapaz de concluirles. O tenía que bajarme a pasar la tarde con La Niña en la piscina o el apartamento se convertía en lugar de encuentro de sus habitantes. Imposible concentrarse en redactar unas pocas líneas. En los días que llevamos de agosto y los que estuvimos aquí durante el mes de julio hemos vuelto a la rutina. Que nunca es mala.
Excursión matinal en bicicleta con algunas compras añadidas, baño en el mar cuando la bandera lo permitía y cervezas antes de la comida. El primer día Irene se mostró bastante remisa a esas practicas pero acabó convirtiéndose en la estrella del chiringuito y de la playa.
He recorrido los pueblos limítrofes de donde estamos alojados. Villaricos, Cuevas de la Almanzora, Antas, Los Gallardos, Sierra Cabrera (que no es un pueblo), Mojacar, Garrucha, Vera, Palomares. La playa de Macenas y el mirador de la Granatilla (que tampoco son pueblos).




Hemos ido tres domingos al mercadillo de Villaricos, coincidiendo el último con la celebración en las proximidades del Dream Beach, hemos celebrado ya dos barbacoas, hemos comido o cenado varias veces fuera del apartamento y pese a esa actividad no estamos exhaustos.




Como ya el pasado sábado se fueron La Niña, la madre y la tía, nos quedamos en el apartamento TERE y yo. Hoy, día 14 decidí hacer una excursión ciclista un poco más larga de lo habitual y salí con la intención de ir por carretera hasta Almendricos, recorrer la vía verde desde ese pueblo hasta HUERCAL Overa y volver por carretera hasta el apartamento. Empezamos como siempre, bien, hasta Villaricos y las Herrerias todo perfecto. A partir de ese momento me volví a fiar del GPS y me dio unas vueltas por lechos de ríos y campos de cultivo considerables. De esa forma ya llegué retrasado a Los Lobos. Después de pasar por ese pueblo todo se fue complicando. Cuando le dices al Google Maps que vas en bicicleta debe pensar que mi deporte favorito es recorrer lugares imposibles. Me obligó a realizar parte del camino por campos yermos, por naranjales y campos de limones y mi sensación pese a que hacía kilómetros con la bicicleta es que no me acercaba de ninguna manera hacía Almendricos.




Solución: atisbar una carretera y dirigirme a ella saltando todos los obstáculos existentes. Situado en la carretera le indiqué al GPS que viajaba en coche y me proporcionó una ruta por carretera algo más larga, pero que llegaba de verdad al sitio elegido. Por donde circulaba en ese momento cruce el limite entre Andalucia y Murcia y finalmente llegué hasta la Vía Verde de Almendricos a HUERCAL-OVERA. Previamente había tenido que comprar una botella de agua y había convencido a la cantinera de que me pusiese unos pocos de hielos en los bidones. Ya me había acabado dos y estábamos a menos de la mitad de la excursión. La vía verde ya la había recorrido durante el año 2021 en ambas direcciones y el año 2022 en el sentido inverso por lo que era una vieja conocida. El tramo Murciano está muy bien cuidado y señalizado y el tramo Almeriense bastante menos. Recordaba de mis anteriores pasos que un puente se había caído y no le habían reparado y esta vez los puentes caídos son dos y no hay atisbo alguno de que se propongan repararles. Las malas hierbas están distribuidas homogéneamente por todo el camino andaluz tanto en el suelo como en los laterales y la señalización (salvo algún mojón sin sentido) es nula.




Menos mal que se llega a la estación de HUERCAL y allí hay un bar con una atención bastante agradable. Me tomé una cerveza como si estuviera en el chiringuito y continué viaje con los bidones otra vez llenos de hielo.









Aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra es una frase muy adecuada para aplicarme en este viaje. Ya he contado otras veces que me he perdido con el GPS, pero en este viaje ya me había perdido y volví a cometer el mismo error. Me llevó por una carretera empinada hasta decir basta y que concluía en la autovía A7 y en un club de carretera cerrado y me toco volver sobre mis pasos, di una vuelta completa al pueblo y me indicó que tenía que ir hacía un lugar próximo a mi alojamiento y volvió a meterme por barrancos, tierras de baldío, cursos secos de ríos y lugares maravillosos para localizar exteriores de una película, pero en ningún caso me acercaba a mi destino que no era otro que el apartamento donde pernocto.






Cuando comprobé que la fuerza del ciclista y los recursos de la batería escaseaban decidí volver otra vez a HUERCAL, comer algo en la estación y poner un mensaje de socorro.
Para llegar tuve que volver a aplicar el mismo truco de la vez anterior, indicar que viajaba en coche y aún así me metió el GPS por lugares inadecuados y faltaban quince kilómetros para llegar al destino.
Llegué con un 8% de batería, bastante cansado y comprobé que había un cartel en la puerta de la estación que indicaba que durante los meses de julio y agosto cerraban de 16:00 a 18:00 horas. Pese a todo me pusieron una cerveza, una tostada con una tortilla francesa y un café con hielo. Que más se puede pedir a un establecimiento que tenía que estar cerrado.
TERE se compadeció de mi y acudió rápidamente al rescate. Se pertrechó de bridas de juguete de distintos colores y de un rollo de cinta aislante para asegurar a Hortensia en el portabicicletas. Llegó bastante pronto al lugar.
Todos los elementos que nos había servido para traer la bici hasta Vera estaban en el coche y pudimos montar la bicicleta con bastante seguridad. No tuvimos que gastar ni las bridas de colores, ni la cinta aislante. Menos mal.
Una vez en los apartamentos NATSUN, he guardado a Hortensia en su habitáculo, he subido la batería para cargarla y me he podido dar un buen “manguerazo” antes de ponerme a escribir esta entrada.
Al final según la bicicleta he recorrido 115 kilómetros en la excursión de hoy, pasando por la mitad de los campos del norte almeriense y del sur murciano. Y casi no hacía nada de calor.

Al margen de todo lo anterior, y pese a que llevo un mes sin publicar nada, habéis visitado el blog un total de 22.300 veces que es bastante más del doble que en los cuatro años anteriores. No está nada mal. Muchas gracias a todos y todas los/as seguidores y aquellos que entran ocasionalmente en el blog y todavía no me han insultado. Gracias.

Espero hacer algún otro viaje en bicicleta durante mi estancia en Almería y deseo fervientemente no tener que ser rescatado otra vez. Ya veremos.
Aúpa Mariano. Me alegro de volver a leer batallas nuevas en el blog. Un gustazo en estos días tan faltos de noticias de verdad.
Yo te diría que te alejes del Google Maps cuanto antes mejor, a mi me las ha liado pardas con la moto, pero no estoy para darte consejos 😁
Es cierto que para andar por pistas y montes en bici o andando, la gente “pro”, suele ir con los GPS de Garmin (ahí queda eso por si te interesa darle una vuelta), aunque es verdad que si no fuera por esas peripecias que te hace pasar el Google, ¿qué sería de este blog?
😜😜
Lo dicho Mariano, me alegro mucho de que hayas retomado la pluma 👏👏👏👏👏
No pdias ser menos que los amiguitos y te has pedido un rescate, eh….Al final Abu Tere ha respondido satisfactoriamente 😜♥️
Ayyyy Mariano, ya lamento tus infortunios, perooooo…..si es que no son fechas de pedalear todo el día…… 🙈🙈🙈🙈 y a Google le encanta putearte…. Dale una vuelta, déjate de bicis…y no vuelvas a saltarte un vermout……Pensé que abu Tere llevaba las bridas para dejarte atado a un árbol por haberla chafado la siesta y el capitulo de su telenovela 😅😅😅😅😅😅Lo dicho te espero a las cervezas. Un abrazo de tu groupie favorita