290919 FALTA UNA FLECHA.

VÍA VERDE DE LA CHICHARRA

Había comenzado este Tour mixto IBIZA – BICICLETA el día 6 de Septiembre, había recorrido todos los tramos del Ferrocarril Santander – Mediterráneo en las provincias de Burgos, Soria, Zaragoza, Teruel, Castellón y Valencia y Alicante.

Había recorrido todas las Vías Verdes de la Comunidad de La Rioja, la bicicleta y yo habíamos recorrido la Vía Verde de Ojos Negros. Ya no nos quedaba ninguna vía verde en la Comunidad Valenciana y ya que volvíamos hacía Madrid aproveché para hacer una Vía Verde recién inaugurada en la Región de Murcia.

Cuando recorrí desde Vera (Almería), las vías verdes de Granada, Almería y Murcia en el mes de Agosto esta vía verde no figuraba en la página web de la fundación de los ferrocarriles españoles.

Al preparar este Tour me sorprendió su existencia y tomé nota para realizarla según volvía a Madrid.

Dormí el día anterior en Ceutí a unos 30 kilómetros por la A-30 por lo que en menos de medía hora me planté en la Estación de Cieza. Dice el manual de la página Web que son 13,7 kilómetros de vía verde y 6 kilómetros más de conexión con la vía verde desde Cieza.

Como ya no me quedaban más vías verdes por el momento, decidí que recorría la vía verde y la conexión. Por aquello de hacer ejercicio.

Aparqué en la Estación de Cieza, como esta estación está más alta que el pueblo tuve que bajar medio kilómetro y empecé a encontrar flechas dobles que indicaban como llegar a la vía verde y como llegar a Cieza.

Siguiendo esas flechas recorrí un tramo del río Segura a su paso por la ciudad y me encontré con una playa fluvial bastante bien apañada, en la que había gente disfrutando del sitio pero también había un paisano aprovechando las aguas del Segura para lavar el coche. No creo que fuera lo más indicado. El camino me había llevado por la orilla izquierda del río y pasada la playa había una pasarela que unía ambas márgenes.

Seguí por el mismo margen y fui adentrándome en una zona de cañaverales y posteriormente de cultivos. Había seguido fervientemente las indicaciones de las flechas pero algo no me sonaba correcto. Desde la playa había remontado el río Segura cinco kilómetros y habían desaparecido las flechas totalmente.

El río Segura a su paso por Cieza.

Vuelta hasta la playa. Como había recorrido la margen izquierda me puse a recorrer el otro margen, una subida, otros cinco kilómetros y ningún atisbo de las flechas. Vuelta atrás. A la mitad del camino de vuelta a la playa me encontré con un ciclista del lugar. Le pregunté por la vía verde y decidió no darme explicaciones. Dio la vuelta a su bicicleta y me llevó (aproximadamente 4 kilómetros) hasta donde faltaba la “flecha” y donde yo habría tenido que girar para completar los seis kilómetros de la conexión con la vía verde.

Una vez que el ciclista me mostró el camino fue bastante fácil, seguían las flechas indicando el camino hacía la vía verde y hacía Cieza.

Es verdad que te van metiendo por unos andurriales algo peculiares, que algunas de las pendientes de esa conexión son excesivamente empinadas, que hay que cruzar alguna carretera, pero al menos está bien señalizado el camino hasta el Polígono de los Prados y el inicio de la vía verde.

Por si sirve de algo para otros ciclistas, el comienzo de la vía verde está a la altura de una nave de la empresa “Pequechitos” con un globo sustituyendo a la “o” del nombre. Tampoco sé lo que durará esa empresa. Otra indicación que me dieron para localizar el inicio de la vía era que preguntara por el Club de Tenis de Cieza. No hizo falta.

Metido ya en la vía verde comprobé en uno de las carteles existentes con información sobre la vía verde que la longitud de la misma es de 14,009 Kilómetros y que se sube de los 240 metros de altitud en la salida a los 358 metros en el final. Los dos primeros kilómetros son de bajada. Luego ya es todo subida.

El día que recorrí la Vía Verde de la Chicharra estaba completamente nueva, por lo que la señalización y el firme son envidiables. Aún siendo domingo, supongo que por lo nueva que es, no circulaban por allí paseantes y encontré solo algunos ciclistas en el sentido contrario al que yo iba. Estaba yo subiendo por la vía verde y ellos ya la debían de haber concluido y bajaban hacía su comienzo.

Un primer tramo perfectamente asfaltado, con algunos giros que te llevan a un camino paralelo por un lado a un carretera local y al otro el citado club de tenis.

Enseguida entré en el paisaje que me acompañaría durante todo el recorrido. Yesos y monte bajo. Una magnifica pasarela de color rojo y madera salva la rambla del Judío.

Continua el camino por una zona bastante yerma en la que solo se ven hierbas, avanzando en el recorrido empiezan a aparecer los primeros olivos y poco después unos viñedos cubiertos por unos “plásticos”, entiendo que para preservar la uva de la lluvia y de los pájaros.

Durante el recorrido hay tramos en los que se va paralelo a la A-30.

En el camino, siempre con un suelo blanco, también se encuentran campos de almendros. Cuantos almendros tenemos en nuestro país.

Pese a que veamos olivos, viñedos y almendros el paisaje es bastante monótono. Solo ves un suelo de yeso y los cultivos a los lados de lo que fue el ferrocarril denominado en su momento VAY (Villena – Alcoy – Yecla), que luego se prolongó hasta Jumilla y finalmente, en 1924 llegó hasta Cieza.

La vía verde ocupa un tramo de lo que fue ese ferrocarril que FEVE cerró en 1969, otros tramos han sido utilizados en la construcción de la A-30 que une Murcia con Albacete.

Siguiendo el camino y como en casi todas las vías verde, hay zonas del recorrido que aprovechan las trincheras que se excavaron en su momento para el paso del tren, pero siempre con un color blanco predominante.

Avanzada ya la vía verde bastante se cruza una carretera y enfrente, justo enfrente, hay el único edifico que pudo ser una estación o apeadero. No figura su nombre pero el tipo de construcción si pudiera ser propia del ferrocarril del siglo pasado. Junto al edificio hay una de las áreas de descanso (tampoco muchas) de la vía verde del Chicharra.

En ese área de descanso han plantado algunos pinos, del tamaño de un tiesto y me sorprendió como los caracoles habían colonizado esos árboles. No tengo claro que esos pequeños pinos soporten la voracidad de esos animales.

Según se sigue subiendo hacia el final de la vía verde, la carretera que previamente se ha cruzado queda a la derecha de la marcha durante algo más de un kilómetro. Tampoco eran tantos los vehículos como para molestar.

Cuando ya en los últimos 3 o 4 kilómetros del recorrido te apartas de la carretera entras en una zona de cultivos (huerta) que en ese momento estaban plantado y por lo insignificante de las plantas y mi desconocimiento del “agro” no supe que era lo plantado. Al fondo siempre se ve en cualquier dirección montes más elevados que la vía verde.

Al final llegué a lo que pomposamente llama la web de las vías verdes “EL ÁREA DE LA CASA DEL MANCHEGO”. Había pensado que podría ser una venta en la que tomar algo antes de emprender el camino de vuelta.

En realidad es un conjunto de casas de campo semi – derruidas y nada más. El cartel, que siempre se agradece, de FINAL DE LA VÍA VERDE y un área de descanso.

Sin posibilidad de recargar los bidones con agua fresca emprendí la bajada hasta Cieza. Si había estado bien la subida imaginar la bajada. Perfecta.

Llegué nuevamente al río Segura y buscando las dos flechas, esta vez la que pone Conexión Cieza llegué al pueblo y subí hasta la Estación.

Cargué por ultima vez en este TOUR la bicicleta en el IBIZA y a las 13:30 busqué un sitio donde comer algo para emprender la vuelta a Madrid.

Encontré cerca de la estación el bar “El Mollar de Cieza” en el que dudaron bastante rato si me podían servir en la terraza o no. Tenían en la parte de la terraza entoldada varias comidas y les parecía excesivo tener que atender las dos o tres mesas que tenían al sol en la acera más próxima al bar. Como fui persistente conseguí que me pusieran una cerveza, un poco de mojama, una tapa de pulpo a la brasa y una tapa marinera. Suficiente.

Un café para asentar la comida y una botella de agua para el camino.

Conecté la tableta a la radio del IBIZA y volví a Madrid como si viniera de vacaciones.

No quise hacer cuentas de los kilómetros recorridos con el IBIZA, pero en BICICLETA también fueron bastantes. Veinticinco vías verdes en catorce días.

Cuenta kilómetros de la Bicicleta al finalizar la etapa del Túnel de la Engaña. Principio del Tour.
Cuenta kilómetros de la Bicicleta al finalizar la vía verde del Chicharra.

Lo había pasado bastante bien. Tendré que organizar otro TOUR por las vías verdes que no he recorrido aún este año.

Playa fluvial en el río Segura. Cieza.

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