240428 El punto más al norte de la peninsula.

Puede parecer que estaba recorriendo caminos De Santiago. Ayer, aunque fuera en autobús, concluí el camino de invierno. Llegué hasta Santiago procedente de Ponferrada. Había concluido el recorrido previsto en ese Camino De Santiago. Hoy pretendía comenzar el Camino Inglés. La verdad es que por donde he pasado no pensaban ese camino. He tenido dificultades para que entendieran mi objetivo. Debía ser una nueva extravagancia de marianoenbicicleta.blog.

Ayer cené razonablemente bien, faltaba la servilleta de hilo, pero el genero era de verdad bueno. Una necora de las rías y unas alcachofas con jamón.

Volví al hostal Zahara y me acosté bastante pronto, sorprendentemente hay una farola de la ciudad de Ferrol en la ventana del hostal. Hice como si no me molestara y me dormí. Hoy tenía previsto levantarme a las 6:45 horas, el tren salía a las 8:20 y no quería llegar tarde.

Como siempre me levanté antes de la hora y me enteré de los últimos timos por internet en el programa Código de barras de la Cadena SER.

Hice las tonterías habituales de las mañanas y a eso de las siete y media ya estaba en marcha camino de la estación. Pese a equivocarme un par de veces llegué con suficiente tiempo para coger el tren de FEVE. Solo había un pequeño problema, no había desayunado. Mi carácter estaba como siempre que no he desayunado, especialmente iracundo. Tuve mucha suerte. En el tren viajaban el maquinista, el interventor, un paisano que se durmió según se sentó el tren y uno que a falta de ocho minutos para la salida del tren apareció agobiado para entrar en el tren.

Obviamente también viajábamos Hortensia y yo. No creáis que aunque tenga tanta practica en viajar me relajo en los trenes, además de los FEVE no conozco los recorridos por lo que siempre parezco un “perrillo” en alerta por si se me pasa la estación de destino. No dormí en el camino.

El interventor, cumpliendo su promesa, me aviso de la llegada a O Barqueiro. Yo ya tenía preparada a Hortensia para bajarnos del tren.

En el camino no se exactamente por que lugares pasamos, pero por la ventanilla del tren se veían unos bancos de niebla impresionantes por debajo de donde nosotros circulábamos.

En O Barqueiro el tren me depositó. Abajo se veía el mar y el pueblo pero no sabía como llegar hasta el lugar. Pasó una mujer que apenas veía y conseguí que me dijera como salir del lugar. No era fácil, además llovía. Me puse en marcha con el agua y empecé a subir una cuesta hasta lo que allí llaman la carretera general. Tras unos cinco o diez minutos de subida empezó una bajada maravillosa hasta el puerto de O Barqueiro. No me estaba produciendo ningún placer. Esa bajada me estaba explicando sin decirlo que luego la tenía que subir, y eso me gustaba menos.

A medio camino hacia el puerto estaba aparcado un autobús, por el tipo de viajeros parecía un viaje del inserso, puede que fuera de cualquier centro de mayores de nuestra geografía, en cualquier caso todos y todas parecían de mi edad e incluso mayores.

Paré en el primer bar que había en el Puerto y solicité mis cafés para desayunar. Caraspe, la mitad de los viajeros del autobús del inserso se habían metido en el mismo bar. Se demoró el desayuno pero lo conseguí. Allí me contaron una nueva mentira, el camino hasta el faro de Estaca de Bares, una vez que se sale del pueblo era llano, mentira. Subí la cuesta que había bajado previamente y después hasta llegar al cabo de Bares había bastantes subidas, también algunas bajadas pronunciadas.

Llegué hasta la villa de Bares y salvo un magnífico cementerio no había nada en el pueblo. Ni un solo establecimiento. Subí hasta el faro que se supone que es el punto más septentrional de la península y desde allí otra vez a desandar el camino. Lo que habian sido subidas se convirtieron en bajadas y viceversa. Otra vez en O Barqueiro. No os engañéis, no bajé hasta el pueblo. Ya había tirado unas fotos y no era necesario insistir. Paré en un estanco donde no tenían mi tabaco, aproveché para jugar al EUROMILLÓN del martes. El premio es de más de 160 M€, una exageración. Paré también en un bar de la zona donde me tomé un café. Me atendieron correctamente pero en ese momento estaban todos preocupados por un pajarillo que se había golpeado contra el cristal del establecimiento. Seguro que consiguieron reanimarle. No esperé.

El camino siguiente fue como el anterior, subidas y bajadas y una buena carretera. Tampoco nada especial, algún pueblo sin demasiada animación y unos paisajes demasiado cargados de eucaliptos. Siempre merece la pena recorrer Galicia.

Montado en Hortensia estaba en auténtico sin vivir, intentaba llegar en la bici hasta el Ferrol o paraba en Ortigueira y esperaba hasta las 18:30 horas en las que la página web de Renfe me informaba que pasaba el siguiente tren con destino a esa ciudad.

La batería la tenía al 60% y no sabía lo que quedaba de camino, todo indicaba que no habría novedades y tendría que seguir subiendo y bajando.

En Ortigueira, ya había estado una vez en el festival de música celta del lugar, lo primero que ví fue la estación de FEVE y sorprendentemente me indicó el factor de circulación que el próximo tren con destino a Ferrol pasaría aproximadamente (cito textual) a las 13:30 horas. No pude contenerme y le indiqué que no era la forma adecuada de informar. Los trenes deben pasar a una hora determinada. El, mucho más joven, y mucho más listo que yo me indicó que hay una hora de circulación y otra que se parece más a la real y que en este caso la hora aproximada eran las 13:30, dejé la bicicleta en la estación y me fui al bar que había en la calle de atrás para tomar una cerveza. Ya me indicó el factor de circulación que no volvierá después de las 13:25 horas. Acertó de plano.

El tren con destino a Ferrol llegó exactamente a las 13:30, que no era su hora pero era la que había deducido el empleado de FEVE que sería la adecuado para el paso del tren.

Preparé a Hortensia en el andén y nos montamos ambos en el tren. El maquinista del tren matinal venía de viajero en el tren, el interventor seguía trabajando. Que desigualdad.

Esta vez no conté los viajeros y viajeras del tren, no era necesario. En todo el tren incluyendo el personal de servicio no éramos más de diez.

Hice una tontería con la aplicación del reloj para controlar los recorridos en bicicleta y sorprendentemente funcionó. Todo el rato que estuve montado en el tren el reloj se creyó que seguía pedaleando y al final subió la media de lo recorrido a 25,9 km/h mientras que lo realmente pedaleado estaba en 17 km/h y en vez de figurar los 40 kilómetros que había recorrido en la bicicleta figuran 78,31 km. Que fácil es engañar a las máquinas.

Llegué algo antes de las quince horas a Ferrol y busqué un lugar donde comer. El primero me dio calabazas, el segundo me permitió sentarme en la terraza y comerme una de pulpo.

Volví al hotel y pese a mi desconfianza me había arreglado la habitación. He tenido que dormir la siesta para compensar el madrugón matinal.

Preveo que bastantes bares estén cerrados el domingo por la noche. Veremos donde cenamos.

Esta tarde no he puesto la radio, están con la cosa del fútbol y de momento no me interesan los acontecimientos deportivos de ese cariz. Sigo en tensión de como se resolverá la crisis provocada por los poderes facticos en la gobernalidad de nuestro país. Me sumo a todo lo dicho en el acto que se ha celebrado en el auditorio Marcelino Camacho de Madrid esta mañana. Mi sensación, en cualquier caso, es que la terrible tormenta que se produce dentro de la M30, es infinitamente menor en el resto del país.

Mapa de FEVE con los recorridos coincidentes con los caminos De Santiago.

Veremos, como seguimos mañana.

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2 comentarios

  1. Buenas Mariano. No sé si lo has obviado por no querer subir la cuesta de vuelta, o no te han dicho que debajo del pueblo de Estaca de Bares está el puerto de Estaca de Bares. Allí está un buen restaurantes que he visitado varias veces en esa zona, con la familia y con la cuadrilla en moto. Es una zona preciosa para andar en bici, en moto y en coche también, por supuesto.
    Bueno, quizá otra vez te quieras acercar.
    Buenas noches y buena ruta 😉

  2. Mariano , ya empiezas con buenas viandas, me encanta. Por cierto que paz desprende la foto de Estaca de Bares, me pasaría horas en ese banco. No puedo entender lo de un estanco sin tabaco.. Buena pinta tiene también ese pulpo. Cuídate mucho.
    Un abrazo de tu grupee.

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