240518 zapatos y trusa.

Ya informé ayer de que hoy tenía que hacer una excepción en el pedaleo y volver en medios de transporte ¿públicos? Hasta Córdoba, recoger un maillot y unas llaves y regresar hasta Fuentes de Andalucía.

Como uno consigue serenarse y no entrar en pánico es algo que creo que consigo pero no soy capaz de decir como lo hago.

Bajé del Bar Manolo hasta donde se alojaba Hortensia, recoperé la batería que se podía retirar sin llave y la subí a la habitación para tener algo finalizado.

A las ocho de la mañana estaba en el bar próximo al de Manolo y me tome medio mollete y tres cafés. Alargué todo lo que pude mi estancia en el lugar. A las nueve de la mañana ya me salían por las orejas los cafés, las conversaciones, el mollete y hasta los cigarrillos que utilizaba como forma de entretenerme.

Fui a lo que una señora me dijo ayer que era un edificio modernista que hacía las veces de estación de autobuses. En ese momento la realidad me superó totalmente. Justo delante de la “supuesta estación” estaban poniendo el mercadillo sabatino del pueblo. Me tranquilicé un poco, fueron llegando viajeros hacía Sevilla y todos se colocaban allí. Los del pueblo no podían ser tan tontos como yo.

Apareció el autobús con quince minutos de retraso. Su salida era a las 9:40 horas y salimos del pueblo a más de las diez. Ya que pretendía hacer el mismo recorrido en las dos direcciones saqué billete de ida y vuelta. Lo que me dijo después el conductor era que tenía que formalizar la vuelta en la taquilla. Y ni siquiera sé donde está la estación de autobuses.

El conductor de autobús tuvo que apartar las vallas del mercadillo, que capacidad tienen algunos trabajadores.

El bús era directo. Hizo una primera parada en algún punto de Sevilla que no me quedó clara y cuando paró por segunda vez vi claramente que era la estación de Santa Justa. Me bajé y estuve esperando otra hora para montarme en el primer tren y el segundo medio de transporte del día.

Era un AVE con destino a Madrid y llegué en tiempo y forma a Córdoba. He pillado un taxi hasta el Hotel Maestre que es donde se quedaron el Maillot y las “putas” llaves. Creo que me ha dado alguna vuelta de más. Acababa de estrenar un Toyota Corola y tendría ganas de estrenarle.

En la receptición de los apartamentos donde pernocté tenían el cartel de ALOJAMIENTO COMPLETO.

El de recepción tenía cara de incompetente y ha tenido que hacer dos llamadas para recuperar mi deseada prenda. Cuando salía en busca de ella hacia el hostal ha aparecido una empleada amabilísima con el maillot en la mano. Casi me he alegrado como si me hubiera tocado la primitiva. Era una forma exagerada de hablar.

Donde ayer desayuné antes de emprender el camino en hortensia me he tomado una cerveza. Todo me ha empezado a sonar un poco raro. Las mujeres con sus trajes (quiero suponer que de cordobesas y los hombres con la característica gomina en el pelo).

Me he acordado de que finalizados las cruces y los patios empezaba este fin de semana la feria cordobesa. Ni siquiera me he planteado saber donde se celebraba el evento. Hombres y mujeres debidamente ataviados esperaban autobuses para acercarse al sitio del evento. He recorrido una parte de Córdoba en busca de un cajero y poco a poco me he ido acercando a la estación.

Para poder incluir alguna imagen gráfica he realizado algunas fotos de las gentes que se dirigían a la feria.

Ellos más desenfadados, con o sin gomina, zapato plano. Ellas con su traje que puede ser muy tradicional y les provocará maravillosas nostalgías, pero cada una a la que he mirado los pies llevaban zapatillas con una cuña bastante pronunciada.

Si como supongo la zona de la feria no está especialmente confortable y como tengo certeza la estancia en la fería es de pasar horas y horas de pie en las distintas casetas trasegando distinto tipo de productos, no me extrañaría nada que muchas de las mujeres, aparecieran esta noche con los pies de la mano. He dicho pies y no zapatos. Cuando todo el mundo se pondrá la ropa y el calzado adecuado para lo que va a realizar.

En cualquier caso quien más lo sufren son las mujeres.

Andando, andando he llegado hasta la estación de Córdoba. Recordando la canción de Serrat, por cierto al techo no le iría nada mal una mano de pintura. Pues a la estación, que lleva abierta desde 1992 no le vendría nada mal una potente revisión.

Según estaba haciendo fotos para constatar algunos defectos de la estación cordobesa me llegó un mensaje de Renfe. El tren donde yo tenía previsto viajar para regresar a Sevilla venía bastante retrasado y habían optado por reubicarnos en otro tren que partía 27 minutos después de la hora prevista.

Me ha producido una agradable impresión. Todavía siguen utilizando las contraseñas que yo creé para cuando tenía que reubicar a los viajeros en los trenes por cualquier anomalía. Que conste que las que yo hacía eran completamente impresas, no tenía el personal de servicios en tierra escribir coche, tren, hora y plaza a mano. Será más barato como lo hacen en este tiempo.

Supongo que llegaré a Sevilla – Santa Justa, podré tomar algo antes de irme a la estación de autobuses Del Prado de San Sebastían y volver finalmente al Bar Manolo De Fuentes de Andalucía. Como no llegaré hasta las ocho de la tarde puedo decir que prácticamente he jodido el día en distintos medios de transporte.

Dos autobuses, dos trenes y dos taxis. Y todo por la estupidez de olvidarme algo tan importante en una habitación de hotel y por la incapacidad de la gente del hotel en darme una solución razonable para mi problema.

Luego vendrá booking con la encuesta habitual. Que te ha parecido el hotel, que tal estaba situado, estaba limpio, puntúa al personal del hotel, etc. Tendré que decidirme si juzgo al incapaz de esta mañana en la recepción con un cero gordo o por el contrarío le doy al menos un tres por la actitud de la muchacha que ha salido a entregarme el maillot. Seguiré reflexionando.

Por cierto mi amigo José Antonio ha partido desde Burgos para realizar el Camino De Santiago en Bicicleta con otros tres ciclistas Caravaqueños. Feliz camino para todos ellos y para las coequipier que van en la furgoneta auxiliar. Disfrutar mucho.

Al final, casi a las cinco de la tarde he vuelto a comer en el Carlos Alberto próximo a la estación de Santa Justa. Jamón y Gambas. Buen producto, regular servicio.

Otro taxi hasta la estación Del Prado de San Sebastían. Tengo una media historia en ese lugar que se remonta a 1991 o 1992, antes de que ganara el PSOE las elecciones generales de calle. Me habían contratado para organizar en la parte artística el encuentro mundial de la CIOLSL en Sevilla y este encuentro mundial finalizaba en una manifestación en el Prado de San Sebastían Sevillano. En el escenario estábamos Felipe Gónzalez, Alfonso Guerra y yo. Por supuesto yo era el importante aunque no me toco intervenir.

Ya he puesto a cargar la batería. Estoy en Fuentes de Andalucía. La mayoría de bares está cerrado y me he tenido que sentar en uno que me han dicho que la clave del WI-FI solo se la sabe su padre.

Finalizó la entrada con el concepto trusa. Ayer hablé de la posibilidad de que mi existencia de calzoncillos limpios estuviera en peligro. Tere, en su pragmatismo habitual me dijo que fuera a una lavandería y así no añadía peso a mi carga habitual. Mi groupie favarita: Maribel, ha optado por otra solución. Que me compre unos nuevos y vaya eliminando aquellos que estén mas deteriorados.

Como apoteosis de esa ultima opción me ha invitado un Bizum para que me compre esas trusas, gayumbos o calzoncillos. Veré si mañana voy a una lavandería o me compro esas prendas. En cualquier caso la cantidad de bizum la multiplico por cinco y estoy dispuesto a beber con Tato, Maribel, Tere y quien se apunte hasta que se acabe la cantidad del bizum y mi apuesta.

Creo que mañana puedo seguir el camino. La batería está cargándose, en el bar MANOLO me habian adecentado el cuarto y yo estoy feliz de haber descansado un día de pedaleo. Estoy más cansado que si hubiera estado pedaleando toda la puta mañana.

Tengo buenas noticias, Irene que ayer pillo uno de esos putos virus que afectan a las y los infantes y les joden la cosa del estomago está bien y hoy se hay de comunión con el vestido que le compro para el evento Abu Tere.

Pues eso, que nada os moleste en la fiesta.

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Un comentario

  1. Ay Mariano, vaya tela de día, cuando no hay ganas de ayudar no hay ganas, vaya vuelta por las putas llaves. Yo sería bastante sincera en las puntuaciones con Booking al fin y al cabo no creo que seas ni el primero ni el último en dejarse algo en las habitaciones, hace más el que quiere que el que puede.
    Este finde efectivamente es la Feria de Córdoba, lo sé además de por tus fotos, que no dejan lugar a duda y que un sobrino de Tato, parte para esas tierras, vestido de medio Tío Pepe.
    No cabe la menor duda que en la plaza Del Prado de San Sebastián el más importante de ese trío eras tú con diferencia.
    Lo de los taconazos de la foto, tienen tela para ir a la Feria, desde lueo que llegará con los pies en la mano.
    Las viandas de hoy también se bien aparentes. Con respecto a los dineros de los gayumbos, te tomo la palabra y te órdago a la «grande», quintuplico la apuesta yo también y nos hacemos una de «jarrearnos».
    Me alegro que Irene esté bien y pueda lucir el vestido que la ha comprado la Abu Tere.
    Espero que hoy ya hayas podido pedalear que es el objetivo del viaje y no el pasearte por los distintos transportes públicos de la comunidad andaluza.
    Cuídate mucho, nos vemos un los bares. Un abrazo de tu grupee favorita.

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