240517 tres por ciento.
Cene ayer en donde Pepe el de la Judería, estuvo bien. Como es mi habito cené de pie y me metí para el cuerpo un salmorejo y un cochifrito. Todo magnifico. Me retiré pronto al hotel y a eso de las 23:30 ya estaba dormido.




Esa costumbre europea de acostarme pronto me va a complicar la vida. No es cosa de irme de copas si luego tengo pedalear, pero tampoco tengo interés en ser como las viejas castellanas que se acuestan a la hora de las gallinas.
En cualquier caso, en mi apartamento número uno del hotel Maestre estaba sobando a esas horas intempestivas. A las siete ya estaba danzando por la habitación. Preparar todo para emprender el camino.
Me dijeron que el lugar para desayunar más próximo era el bar de los cuatro califas y allí me tomé mis dos cafés y mi medio mollete con aceite.
Recogí la bicicleta que estaba en un lugar distinto del que me había alojado y preparé la marcha. Hoy siguiendo las indicaciones de mi amiga Maribel pretendía hacer el recorrido por una vía verde (la de la campiña), ya la había recorrido hace un par de años o tres. Los ciclistas que me consideran veterano me preguntan que vía verde es la más bonita. Puedo atestiguar, sin miedo a equivocarme, que esta no lo es.
Ir hasta la vía verde desde Córdoba has sido unos doce kilómetros por carreteras y polígonos industriales. Google Maps muy mal. He llegado. Recordaba como había completado la vía verde la vez anterior y sabía que había unas instalaciones ferroviarias de mercancías al lado del lugar donde debía empezar mi camino. Hasta ese momento, pese a los inconvenientes de Google, todo bien. Lluvia, aire y un tiempo manifiestamente mejorable.








Saqué el chubasquero, me coloqué el chubasquero encima del maillot y el cortavientos y superé el momento lluvía.
Según avanzaba por la vía verde la campiña comprobaba que en la parte cordobesa estabá más o menos señalizado y más o menos en buen estado. El último tramo de esa provincia, hasta la Carlota deplorable. Solo había empezado el desastre. Mal cuidada, sin información y arañándome las piernas con los distintos cardos y zarzas del camino.




Algún caminante, un solo ciclista y nadie que pudiera ayudarme en el caso de que me pasara nada. Eso es la aventura. O no.
La entrada en la provincia de Sevilla mucho peor, que abandono, que falta de cuidados de todo lo público. Luego pediremos fondos comunitarios para arreglar nuestras infraestructuras, pero el estado actual es patetico.





He llegado hasta Écija y en ese lugar desparece la Vía Verde y reaparece, si lo sabes, cinco kilómetros más adelante. No puedo entenderlo.
Tuve la suerte de encontrarme con un ciclista que me dio las claves de cómo seguir. Hubiera preferido no saberlo. El tramo en el que me metí era realmente impracticable. Árboles en medio del camino, follaje en los laterales y mis pobres alforjas se llevaban un rozón cada veinte metros. Salí de la Vía Verde y cogí lo que se suponía una carretera que me acercaría hasta Fuentes de Andalucía. Al final me tocó recorrer bastantes kilómetros por las vías de servicio de la autovía A-4, y si estuviera señalizado magnifico, pero no lo estaba. Preguntar a unos y a otras, con algunos conductores realmente impresentables. Si les haces señas de que paren no se puede entender que aceleren según pasan cerca de tu lado.
Mal que bien llegué por las vías de servicio hasta La Luisiana, desde ese punto se suponía que me quedaban 12 o 13 kilómetros de marcha. Es verdad que allí me indicaron correctamente como continuar. Bajar por una carretera hasta la Chatarra (un desguace), subir y volver a coger la vía verde. Sorprenderte el estado de la misma. La vía verde estaba llena de zarzas y al lado había una carretera de tierra, pero carretera que circulaba paralela a la vía verde. Obviamente elegí esa opción. El viento jodía un poco y las baterías de HORTENSIA estaban en mínimos. Tuve bastante suerte, como por el sol no veía la pantalla de la bici no sabía que estaba acabando las baterías. Feliz inconsciencia.




Al final, siempre hay suerte, he llegado al Bar Manolo De Fuentes de Andalucía con un tres por ciento de batería. Para que os hagáis una idea, ella sola se ponía en modo “eco” para no gastar más.


La comida en el lugar de alojamiento y a desmontar a Hortensia para cargar baterías y dormir la siesta.
Planchazo total. El maillot que había utilizado ayer, de manga larga, me lo había dejado en Córdoba y en él estaban las llaves de la batería de la bicicleta.
He hablado con el Hotel Maestre de ayer y su colaboración ha sido escasa, he llamado a SEUR y dado que estábamos en fin de semana tampoco me podían ofrecer el servicio de traerme el maillot con las llaves hasta donde me encuentro. Nuevamente a improvisar. He visto la forma de ir yo hasta Córdoba (obviamente sin bicicleta) y tendré que coger un autobús hasta Sevilla, un AVE hasta Córdoba. Recoger el Maillot y las llaves y volver en AVE a SEVILLA para volver a coger un autobús hasta donde hoy estoy.
Suerte que no me amilana casi nada pero vaya putada. Y lo más grave, traía los calzoncillos justos para los días que pensaba estar en el camino. Tere me ha dicho que busque una lavandería. Veremos si mañana en visita a Sevilla o Córdoba no me compro un par de ellos o tres para alargar el recorrido.

El Bar Manolo ha cerrado. Mañana tienen la comunión de un sobrino y hoy para organizarse han cerrado a las cinco de la tarde. Estoy yo en la habitación siete y le he mandado un bizum por el alojamiento de mañana. Es lo que tienen los tiempos actuales.
La estación de autobuses está cerca del alojamiento y mañana solo hay una frecuencia. Espero cumplir con mi objetivo. De momento la página de Renfe está caída y no puedo comprar el billete para Córdoba. También son cosas de los tiempos actuales.
Ya tengo billetes para ir a Córdoba y volver a Sevilla. Veremos como se dá lo del autobús.





Ayyyyyy Mariano, qué periplo!!!!!!!!!!!!!… Después de leerte empiezo a pensar que a lo mejor vas más seguro por las nacionales, sin que os arañen las zarzas y demás plantas de esos desvencijados caminos. Me parece fatal que l@s conductores sevillanos no hagan caso a tus señales para ayudarte, si no me caían muy bien, les acabo de hacer un cruz como un castillo, qué carácter…..me pierde…..
Por cierto las viandas muy ricas se ven, por lo menos te has alimentado. Lo de irte a la cama a esas horas, tengo que reconocerte que yo no lo hago, pero me quedo dormida en el sofá a esa hora y no monto en bicicleta. Menuda putada lo de tener que volver a Córdoba a por el maillot, que poquita empatía han tenido contigo, a otros que les hago la cruz….Con respecto a los calzoncillos, de verdad nuestra Tere, pretende que busques una lavandería??????. Ya sabes que no me gusta llevarla la contraria, porque suele ser muy sensata, (además de sus pellizquitos de monja) perooooo esta vez su idea es peregrina, cómprate un par de gayumbos y te hago un Bizum, te los regalo.
Espero que todos estos contratiempos se te vayan arreglando para tener un buen camino.
Cuídate mucho amigo. Un abrazo de tu grupee favorita.