240616 vaya aventura.
Ayer tranquilamente me fui a la plaza del Capitolio, hice las fotos de rigor mientras recogían las casetas de lona de lo que hubieran celebrado en el lugar. Compré más Gauloise a un precio prohibitivo y busqué un sitio donde cenar. Tres me dieron que estaban completos, uno me dijo que el producto del que disponían era para más de cuatro personas. Acabé en la misma calle cenando un tartar. Lo sirvieron crudo y había que añadirle la cebolla, el pepinillo, las alcaparras y el huevo. Estaba bueno.





Lo único impresentable del sitio es que ofrecían un chupito de plátano, hice como que lo me bebía y salí corriendo del lugar.
Otra vez en hotel, estoy seguro que como Toulouse es una ciudad universitaria con cerca de cien mil estudiantes ayer hubo marcha en el lugar hasta romper la pana. Me abstuve.
A las cuatro, a las cinco, a las seis ya estaba despierto. He aguantado hasta casi las ocho para despertarme del todo.
El mingitorio, las abluciones matinales, bajar la batería y el GPS a Hortensia y al Free Tour. Dos cafés y un croasan, camino sabido hasta el capitolio.
Esperar mientras desmontaban todas las casetas de lona que había en la plaza. Paseé por el lugar y Pablo llegó con la lengua fuera. Es lo que tiene disfrutar de la noche y trabajar por la mañana.









Estoy empezando a asimilar todo lo que nos ha contado, o estoy empezando a olvidar las tonterías que nos ha contado. No sé cual de ambas cosas reflejen mejor mi disposición.
Hemos disfrutado de la plaza del Capitolio, nos ha mostrado las pinturas que hay en la arcada de la misma plaza y no he entendido nada.












Luego hemos recorrido las diferentes calles de Toulouse con las adecuadas explicaciones. No hemos visto el convento de las Catalinas, el Hotel de Ville y la catedral. Subsanable.
Lo demás completado. Iglesias, palacios o Hoteles, calles y ciudadanos que circulan en Velo (bicicleta) es lo más en Toulouse. Decía Pablo (el guía) que es improbable salir de esta ciudad sin que te atropelle una velo, hasta ahora lo he conseguido, pero no descarto nada.







Desde ayer tenía un come come en el cuerpo. Había realizado las reservas para los días que me quedan en Francía y o por mi torpeza o por que la aplicación de Booking no funcionó correctamente tenía tres reservas para el mismo día en tres lugares diferentes. Es obvio que no podía estar en todos los sitios a la vez.
Alba se ha ocupado de molestar a Booking esta mañana, después de la larga caminata me he puesto yo. Creo que lo he conseguido, tampoco es seguro.
Acabado el tour con Pablo visité la iglesia románica que nos colocó delante. Una autentica maravilla, por las formas y por el tamaño.
Comí un espléndido sándwich francés (bocadillo) y recorrí lo que me faltaba. La capilla de las carmelitas, con unos frescos en el techo que estaban bien, pero en mi opinión no eran cosa del otro mundo, la sala de los ilustres en el Capitolio y la catedral. El guía del Tour nos había recomendado beber una botella de vino y comer un poco de queso para conseguir ver en el río Garona que Toulouse es una ciudad rosa. Me he librado de esa parte. Si es rosa o naranja que lo resuelvan los tolosanos.




















La tarde la he convertido en una gestión permanente con Booking.es, creo que no se me ha dado mal después de una llamada de 43 minutos. La paciencia da para todo.
Está mañana Ruth mando un video de Irene buscando a Alopecia en los inmensos terrenos de su casa de Los Ángeles de San Rafael, es broma lo de inmensa, la niña recorría el lugar en pijama y conseguía llegar hasta el gato y volver con él en brazos. Las capacidades que tiene una niña de menos de cuatro años son indescriptibles.
Me lo paso bien con eso videos. Según el cuenta pasos del móvil he recorrido cerca de nueve kilómetros, me he cansado como un perro chico y luego la tarde la he dedicado ha resolver el desaguisado de las reservas.
Mañana emprendo el camino por el segundo canal, el del MIDI, creo que es algo mas complicado por el firme que me encontraré, en cualquier caso apasionante.
Hortensia ha descansado un día, las baterías están cargadas y creo que conseguiré disfrutar de un paisaje espectacular.


Lo veremos.
Bueno Mariano, un despiste le tiene cualquiera, me alegro que hayáis arreglado el desaguisado de Boocking entre tod@s. El paseíto por Toulouse, agradable y el bocadillo aceptable, lo que me deja perplejita es lo del tartar del IKEA, je,je,je, EN vuestra casa sois cuanto menos peculiares para los nombres de las mascotas/medios de transporte, porque lo de ALPECIA, se las trae, aunque describa perfectamente el pelaje de la gata. Espero de el canal de MIDI no te defraude. Un abrazo amigo de tu grupee favorita.