210717 La entrada más larga del blog. (3)

Cuando vas a la página de Vías Verdes hay tres que figuran con el nombre de Vía Verde Ruta de la Plata (Casas del Monte – Béjar) que figura en las vías verdes de las provincias de Cáceres y de Salamanca, (Salamanca – Alba de Tormes) en la provincia de Salamanca, (Barcial – Pobladura) en la de Zamora.

VÍA VERDE RUTA DE LA PLATA (CASAS DEL MONTE – BÉJAR)

Vía Verde de la Ruta de la Plata (Casas del Monte – Béjar)

El 3 de junio tocaba de las tres denominadas V.V. la Ruta de la Plata. La situada más al sur geográficamente. Ya comentaba antes en esta entrada que me había dicho en el Hostal Asturias dónde pernocté la noche anterior que justo enfrente del Hostal se podía coger la vía verde (aunque estuviese en obras) Parece por lo que voy leyendo, que tienen proyecto de que la V.V. de la Ruta de la Plata, vaya creciendo por el sur hasta Plasencia y por el norte a enlazar con la que se denomina de Salamanca a Alba de Tormes.

Dicen los entendidos en planificación que eso no es más que una parte de un proyecto europeo mucho más ambicioso. Una vía verde que vaya desde el Cabo Norte hasta Portugal. Un total de 11.000 kilómetros para recorrer en bicicleta. La ruta denominada Eurovelo.

Ahora que solo es un proyecto y no existe de forma continua, os tengo que decir que de momento me da un poco de pereza recorrerla. Y supongo que tendrá zonas muy interesantes de ver, pero plantearme recorrer esos kilómetros, a una media diaria de 80 kilómetros me llevaría 138 días y eso sin percances. Parece excesivo.

Proyecto de Red Eurovelo.

Bueno, a la vía verde que es de lo que estoy hablando. Crucé la carretera N-630 y comprobé que detrás de una maquinaria allí aparcada se veían restos de la vía férrea. Cuando digo restos me refiero a traviesas tiradas por allí, cupones de carril herrumbrosos dispersos y sobre todo el balasto removido. Me puse a pedalear por el balasto removido y tuve suerte. No se desguazo la bici de milagro. Pie a tierra y hasta un cartel que indicaba: PELIGRO OBRAS. Justo allí es dónde empezaba la vía verde realmente habilitada para su uso.

Al poco de empezar el camino, todo el ascendente hasta Béjar, me encontré las peregrinas con las que departí el día anterior y me interesé por las ampollas que una de ellas decía tener. Aseguró que no estaba mal y continué mi marcha.

Para ser un día entre semana la vía verde estaba especialmente concurrida. Lo que por una parte es un gusto y por otra, dado lo poco sociable que soy, me parecía una multitud.

Como siempre que andas por estos caminos tuve la posibilidad de hablar con alguno de los ciclistas con los que me encontré.

Uno de ellos estaba en un mirador que hay sobre la población de Hervás y estaba allí parado como si contemplara la mayor maravilla del mundo. No digo que Hervás no sea bonito, que lo es y mucho, pero embelesarse ante la vista del pueblo me pareció excesivo. Me contó que era de ese pueblo y que llevaba por motivos de trabajo fuera del pueblo 42 años. Cada vez que vuelve a su pueblo disfruta de sus calles y coge la bici para recorrer los caminos naturales del pueblo y disfrutar de sus paisajes. Es el que me hizo la foto. Aseguró que no me podía ir de allí sin una foto en la que se me viera a mí y a su pueblo. Incluyo la foto en el Blog. Gracias a la gente que ama su pueblo.

La vía verde recorre los pueblos de Casas del Monte, Segura de Toro, Gargantilla (se deja a la derecha), Aldeanueva del Camino, Hervás, Baños de Montemayor, Puerto de Béjar, Cantagallo (también a la derecha del camino según subes) y Béjar.

Creo recordar que en la estación de Baños de Montemayor me paré con otros dos ciclistas que estaban recorriendo la vía verde en sentido inverso al mío. Me contaron y yo no lo procesé adecuadamente, que la vía verde no acababa en Béjar sino en Belmonte de Béjar y que para llegar allí había que cruzar dos túneles bajo la ciudad de Béjar.

Yo les conté lo interesante que es el recorrido del Canal de Castilla. Vamos cosas de ciclistas con tiempo.

Ese día, llegué hasta el Puerto de Béjar bien. Había parado para hacer fotos, había charlado con unos y con otros y una subida que en principio me parecía excesiva (523 metros en 42 kilómetros) me había resultado cómoda y agradable. Cruce los dos túneles bajo la ciudad y en un cruce de caminos me encontré a una ciclista que había tirado la toalla y había llamado a su padre para que fuera a buscarla en coche. Al poco apareció y me dijo que aquello no seguía. Tenían la misma idea que yo, ninguna, y me perdí 2 o 3 kilómetros que faltaban para acabar esta vía verde.

En cualquier caso, como mi amiga Pilar Díaz (que ahora está un poco pachucha) es de ese pueblo, nos hemos comprometido un grupo de cinco amigos con ella incluida para que en el momento que mejore irnos a Béjar. no sabemos si para concluir la vía o para dar cuenta de buenas viandas y bebidas. Que sea pronto.

El viaje de vuelta fue como bajar en una montaña rusa de feria. Puse en off la asistencia de la bicicleta, Coloqué plato grande y piñón pequeño y a bajar a la máxima velocidad que las piernas y la bicicleta permitieran. Ya había menos gente en el camino y así da gusto viajar en bicicleta.

Cuando llegué a Hervás volví a coincidir con las peregrinas de las que ya he hablado, me indicaron que aguantaban las ampollas y que su objetivo de caminar ese día llegaba hasta Baños de Montemayor. Les quedaban aún ocho kilómetros para terminar su jornada.

Como el gato escaldado del agua huye, esta vez no me metí por donde el cartel decía PELIGRO OBRAS y cuando oficialmente acaba la vía verde salí de la misma y llegué hasta el Hostal Asturias por la N-630 que tenía bastante tráfico. Si tienes la suerte de que nadie te atropella, es más seguro para la integridad de la bicicleta que la “cama de vía” con todas sus piedras removidas.

No paré a comer algo por una costumbre que tengo; mientras se pedalea, no parece adecuado comer o beber, ya que luego la reanudación del camino es más complicada.

Comí por segunda vez en el Hostal Asturias. Y el IBIZA y yo nos fuimos hasta Alba de Tormes, que es dónde empezaría al día siguiente la etapa.

La tarde transcurrió en Alba de Tormes con normalidad. Disfruté de la visita. Cuando fui a ducharme no había agua. Al salir, me dijo el del hotel Alameda que parece que había una avería en el pueblo, pero que lo resolverían.

Casas del Monte (Cáceres) – Alba de Tormes (Salamanca)

Cené en el hotel y me dijeron que, de momento, seguíamos sin agua.

Me acosté razonablemente pronto. Al día siguiente quería recorrer las dos vías verdes que me faltaban de la Vía de la Plata y tenía muchos kilómetros entre una y otra.

Ya sabéis que, por aquí, no suelo contar lo que hago por la noche, por una razón fundamental y es que estoy dormido y por tanto no ocurre nunca nada reseñable. Pero esa noche me levanté con necesidades de miccionar y aunque estaba un poco dormido comprobé que eran las tres de la mañana y que había agua en los grifos del hotel. Problema solucionado.

VÍA VERDE RUTA DE LA PLATA (SALAMANCA – ALBA DE TORMES)

VÍA VERDE RUTA DE LA PLATA (BARCIAL – POBLADURA)

Me levanté como cada día a las 7 de la mañana. El problema no estaba solucionado y no podía ducharme. Si cuando empezaba esta entrada del blog me quejaba amargamente de hacer la vía de la Sierra en Cádiz sin café, podéis imaginar mi estado de ánimo sin ducha. Me lavé con una botella de agua. No se puede ser más “cutre”. Sí me dieron de desayunar, pero para atender la barra de la cafetería y el hotel había una sola empleada. Estuve en la tesitura de hacer una reclamación, ya que el precio de la habitación me lo habían cobrado íntegro, pero pensé que la trabajadora que nos estaba soportando, seguramente con un sueldo de pena y una jornada peor, no tenía que aguantar las ineficacias de su jefe.

Mientras desayunaba, salí a la terraza del hotel y comprobé que la temperatura había bajado considerablemente. Por si acaso, cuando cerré la bolsa dejé una sudadera fuera.

Montado en el IBIZA reafirmé que la sensación que había tenido no era falsa y marcaba el termómetro del coche 12º C. No viajaba yo preparado para esa temperatura, pero no había otra opción que seguir pedaleando.

Según el itinerario de la página de vías verdes, ésta se denomina Salamanca – Alba de Tormes. Yo había decidido hacerla al revés, conozco Salamanca y conocía bastante menos Alba de Tormes, por lo que podía aprovechar la tarde en que llegué para conocer la ciudad y porque los alojamientos en Salamanca suelen ser algo más caros que en Alba.

Pues debí equivocarme bastante. El Hotel Alameda no resultó especialmente barato, no había agua y estaba cabreado.

Vía Verde Ruta de la Plata (Salamanca – Alba de Tormes)

Dejando de lado todas estas cosas empecé la Vía Verde que como muchas no están señalizadas. Esta, especialmente, estaba bastante mal cuidada. Las malas hierbas crecían de forma desmesurada y en este caso no encontré nadie de mantenimiento que estuviera trabajando en mejorar esa situación. La información sobre kilómetros recorridos y kilómetros que faltan era muy confusa.

Al principio del recorrido un mirador donde se ve Alba de Tormes, después una zona de huertas, tampoco muchas, algo de dehesa, pero viniendo como venía yo de Monfragüe tampoco lo necesitaba tanto y poco más. Así es el paisaje que vas viendo en esta vía verde. Es verdad que como cinco kilómetros antes de llegar a Salamanca, ya se vislumbran las Catedrales de la ciudad, pero en los últimos 3 o 4 kilómetros hay un montón de urbanizaciones inconclusas o habitadas, pero sin ningún sentido.

Ya comenté en su día, mediante Facebook que la entrada en Salamanca de esta vía verde es en un polígono industrial sin ningún interés.

Durante el trayecto vi a muy poca gente. Algunos agricultores al principio, atendiendo sus huertas, algunos caminantes y creo recordar que a la vuelta me adelantó un ciclista. Acabé pronto esta vía verde. A las 11:30. Ya había recogido la bicicleta en el IBIZA y estaba dispuesto a desplazarme en el coche hasta Barcial del Barco desde dónde haría la siguiente vía verde.

Tenía por delante 150 kilómetros para disfrutar del IBIZA. Llegué al destino a las 13:30 y por tanto había que comer algo antes de empezar nuevamente el camino.

Alba de Tormes – Barcial del Barco.

Me atendió Paco en el bar del pueblo. No había más. No estuvo mal. La temperatura había vuelto a subir y por tanto pude guardar la sudadera y pedalear con el maillot y pasando calor.

La vía verde Ruta de la plata (Barcial del Barco-Pobladura) une las provincias de Zamora y León aunque toda ella está en la provincia Zamorana. Es responsabilidad de la Diputación el mantenimiento y lo hace mal. Hay mucho canto rodado por el camino, tramos de arcilla no muy bien compactada y durante todo el camino fui dándome con las zarzas que nadie había desbrozado. Tampoco es un ejemplo de señalización.

Cuando te pones en marcha llegas casi sin darte cuenta a Benavente, tras pasar por Villanueva de Azoague y sigue la vía por Villabrázaro y paralelo a la A-6 acabas la vía verde en la carretera LE-114 que ya está en la provincia Leonesa. No hay más recorrido, son 25 kilómetros. En mi caso 50 entre los dos recorridos que realizo.

El paisaje se compone al principio de bosque de ribera, campos cerealistas y algún tramo de dehesa. Se mantienen bastantes referentes de su pasado ferroviario en la vía verde. Si tuviera que hacer una valoración es una vía que está bien. Que si estás por la zona no debías de perderte, pero tampoco la considero de las imprescindibles.

El viaje de vuelta le realicé con bastante comodidad y aunque era un viernes por la tarde, tampoco había mucha gente por el camino. Algún paseante, muy pocos ciclista en uno u otro sentido y poco más.

En el bar del pueblo ya de vuelta y con la bici guardada en el IBIZA, me tomé otro café y hasta el siguiente destino: VALENCIA DE DON JUAN en la provincia de León.

Barcial del Barco (Zamora) – Valencia de Don Juan (León).

Tengo la costumbre de no hacer reserva de alojamiento con anterioridad. Uno no sabe si va a cambiar de planes a lo largo del recorrido, ya sea por propia voluntad o por algún incidente del recorrido.

Cuando llegué a Valencia de Don Juan, me dirigí al primer lugar que me ofrecía Google para alojarme: CASA RURAL ASTURIAS. Me indicó la persona que me atendió que sí tenía plazas. Entregué el DNI para la ficha correspondiente y pregunté el precio. Cincuenta y cinco euros la noche. Como me vio cara de sorpresa me dijo que me bajaba el precio a 50 € siempre que le pagase en efectivo. No me gustó nada y pedí que me devolviera el DNI y marché de allí. Hay cosas que me indignan, aunque sean nimiedades.

Siguiente Hotel en la lista de Google: HOTEL ASTURA. Ponía en la puerta que por medidas anti-COVID solo atendían con cita previa. Llamé al teléfono de contacto y a los 10 o 15 minutos apareció alguien desde dentro del HOTEL diciéndome que era el fin de semana de las Comuniones en VALENCIA DE DON JUAN y que no tenían habitaciones individuales.

Nueva búsqueda, esta vez ya, a las afueras del pueblo. HOTEL VALJUNCO. Algún contratiempo más. Como que no había nadie en la recepción y que el camarero que me atendió no tenía ni idea de si había habitaciones o no y el precio que éstas tenían. Cosas superables.

Descargada la bolsa, duchado y cambiado de ropa, me entero de que me van a cobrar 45 € y que está incluido el desayuno.

Me asomé a la ventana de la habitación y en el jardín que se veía desde ella, estaban preparando varias mesas para celebrar distintas comuniones. Mucho globo, mucho adorno de color rosa. Una delicia. Deben ser las costumbres locales.

Para evitar seguir viendo el pastelazo de las comuniones, me fui al pueblo a realizar una visita de tipo cultural y gastronómico. Traducido, que vi lo más destacado del lugar: Castillo de Coyanza, Plaza Mayor, Iglesia de Nuestra Señora del Castillo Viejo y aproveché para cenar.

Vuelta al Hotel Valjunco en el que ya estaban instaladas todas las mesas para las celebraciones del día siguiente.

Cuando salí de Madrid tenía pensado hacer el día 5 de junio las dos vías verdes que hay en la provincia de León. La Vía Verde del Esla y la de Laciana. Para el día 6 quería hacer la V.V. del Tren Burra entre Palencia y Castromocho (en realidad hasta Villarramiel) y para finalizar este recorrido el día 7 tenía programado hacer las vías verdes de Valladolid: V.V. de Tierra de Campos y del Tren Burra Tramo Zaratán.

Según me levanté cambié absolutamente de planes. Abandonaba la de Laciana para otro momento. No haría de momento la del Tren Burra en Palencia – ya la he recorrido dos veces cuando he visitado el Canal de Castilla- Y por tanto para ese día me quedaban tres vías verdes, todas ellas relacionadas con el tren de vía estrecha denomina del Tren Burra.

VÍA VERDE DEL ESLA

VÍA VERDE DE TIERRA DE CAMPOS

VÍA VERDE TREN BURRA. TRAMO ZARATÁN.

El primero que realicé esa misma mañana es el denominado V.V. DEL ESLA va desde Valencia de Don Juan hasta Castrofuerte. Mientras desayunaba pregunté en el hotel dónde comenzaba esa vía verde y sin problema me mandaron a la estación del pueblo. Cuando llegué al lugar, como todavía era bastante pronto, solo había un paisano en la estación. Me contó dos cosas, que la vía verde empezaba justo en la parte de atrás del hotel en el que había pernoctado y que estaba jugando al póker con el móvil y que no me podía atender. Vuelta por tanto a la parte de atrás del hotel y a comenzar el camino. En esta zona no hay desniveles de ningún tipo, por lo que tanto el viaje de ida como el de vuelta, cuesta prácticamente lo mismo realizarlo. Son 11 kilómetros nada más. Tienen un primer tramo, hasta pasado Valencia de Don Juan, de asfalto y después, de zahorra compactada, hasta Castro Ponce. Como podéis imaginar, todo lo que se ve alrededor, son campos de cereal, alguno de girasol, se percibe algo de bosque de ribera por dónde pasan los ríos y no tiene mucho más. Durante un buen rato te va saludando el Castillo de Valencia de Don Juan que dejas a la derecha de tu camino. Hay buenas indicaciones y en tramos determinados está primorosamente cuidada la vía verde. Es verdad que no existe ninguna zona de sombras pero igual que en el resto de Castilla. Según escribo esto veo que me he metido en un jardín.

Voy a decirlo correctamente, como en toda la parte sur de la provincia de León, que lo queramos o no, es meseta.

Sobre todo, en la zona de Valencia de Don Juan hay mucho paseante. Deduzco que son todos los que no estaban invitados a una comunión ese día.

No es memorable pero merece la pena recorrer esta vía verde.

Desde Valencia de Don Juan me desplacé hasta Villalón de Campos (eran poco más de 50 kilómetros) por lo que llegué con tiempo de acometer la siguiente Vía Verde antes de comer.

Vía Verde de Tierra de Campos. El nombre impresiona, pero son sólo 4,5 kilómetros. Sigue otro segmento de lo que fue la línea de los Ferrocarriles Secundarios de Castilla. Ese era el nombre oficial, pero se les conocía como TREN BURRA.

Valencia de Don Juan (León) – Villalón de Campos (Valladolid)

Gracias a un ciclista que me encontré en el Villalón pude llegar muy bien al inicio de la vía verde. Aviso para navegantes, está al final de una zona de naves que hay en el pueblo. Justo dónde aparqué el IBIZA había una nave con ganado porcino que transmitía olfativamente su existencia.

Como yo no me iba a quedar allí, deje que la pituitaria del IBIZA disfrutara de los efluvios que transmitían los purines de la nave.

Panel informativo al inicio de la Vía Verde en Villalón de Campos. Hay mucho Gilipollas.

No está mal señalizada, todo lo contrario, pero hay mucho gilipollas en el mundo. Si hay un cartel que da información, no parece razonable taparle con una pintada, en la que por otra parte no dice nada. Me estoy comportando como un viejo de esos que protestan por todo a la hora de escribir.

Es verdad que cuatro kilómetros y medio no dan para mucho. Obviamente para esa distancia no había ninguna indicación de los kilómetros recorridos y los que faltaban. Tampoco hacía falta.  No hay ninguna variedad en el paisaje; campo de cereal (trigo), lo que supongo que era remolacha (estaba recién plantada) y mucho barbecho. Es posible que esta vía verde de nombre tan pretencioso, o sea, una metáfora de toda la TIERRA DE CAMPOS. Muy poca diversificación en sus objetivos económicos. En el viaje de vuelta paré en la Ermita de San Bernardino, que era la única zona con sombra de todo aquel paramo. A la altura de la ermita y en la vía verde estaba situado el Kilómetro 400 del camino de Santiago. Menos mal que estoy en casa cuando escribo y me he podido documentar. Es el Km. 400 del Camino de Santiago de Madrid. No sabía que existiera uno especifico desde esta ciudad.

Acabada la vía verde tocaba comer y me desplacé con el IBIZA hasta la plaza dónde está el Ayuntamiento del Pueblo y su conocido rollo. Aparcado el coche, me encuentro con que los sábados hay mercado y rodeando el Rollo están los distintos puestos del mismo. Me senté en la plaza a tomar una cerveza y me pusieron de tapa algo que no puede faltar en el pueblo, el queso de Villalón. Creo que es el único queso que no me gusta especialmente, pero no puedes ir por los sitios ofendiendo, así que me lo comí.

Según dejaba pasar el tiempo para que llegara la hora de comer y me refrescaba con la cerveza, vi como los vendedores del mercadillo recogían sus puestos ofreciéndonos imágenes como la del Rollo de Villalón, escoltado por cuatro sujetadores talla “XXL”, que era lo único que quedaba en el puesto.

Después de comer otra vez, al coche hasta Zaratán, que es un pueblo desde el que ya se ve Valladolid. Precisamente el tramo que me quedaba de recorrer. La Vía Verde del Tren Burra. Tramo de Zaratán es el que generó el popular nombre. Sube desde ese pueblo hasta Villanubla y contaban los viejos del lugar que los viajeros se bajaban del tren y llegaban antes andando a la parte alta de la cuesta, que el propio tren. Aunque yo era muy pequeño cuando ese tren circulaba todavía, tengo recuerdos de ver los viajeros llegar y salir de la estación de San Bartolomé en el Barrio de la Victoria de Valladolid – yo vivía allí-. También tengo otro recuerdo de esa estación, pero lo guardo para otro momento. En cualquier caso, para mí era en mi infancia, un lugar de paso diario obligatorio.

Bueno pues llegué hasta el Paseo del Ferrocarril de Zaratán. Un nombre lleno de añoranzas en un pueblo que no tiene tren desde el 11 de julio de 1969.  Los zarataneros y zarataneras son gente que guarda memoria y dedica una calle a algo que no existe.

Villalón de Campos – Zaratán (Valladolid).

Cuando saqué la bici del IBIZA y le dejé perfectamente aparcado al sol, no había otra opción, emprendí el camino.

Antes de llegar a la vía verde me encontré con un cartel del Ayuntamiento de Zaratán que decía:



AVISO
CON MOTIVO DE LAS OBRAS A REALIZAR EN LA VÍA VERDE, PERMANECERÁ CORTADA HASTA NUEVO AVISO.
A PARTIR DEL PRÓXIMO 24 DE MAYO DE 2021.
DISCULPEN LAS MOLESTIAS.

En otro cartel, sin indicar que fuera del Ayuntamiento de Zaratán y con letra más grande ponía:




PROHIBIDO EL
PASO POR
OBRAS.

No había llegado yo hasta ese pueblo después de recorrer tantas vías verdes y tantos kilómetros en coche para que me acojonaran unos carteles en tamaño DIN-4. Así que eludí la valla, y entré dentro de la zona de obras. Tengo que decir a mi favor, que era sábado por la tarde, hacía más de 40º C y las máquinas estaban paradas antes del inicio de la vía verde.

Acometí pues la subida hasta Villanubla. Tampoco era para tanto. No sé si es cierta la leyenda de que los viajeros se bajaban del tren para llegar antes, pero ciertamente, en vías verdes he visto pendientes más difíciles. De las obras decir que, salvo que cuando recorrí la vía verde estaba removido el camino por las máquinas, es una de las vías mejor señalizadas, más limpias y estando en la comarca que está, tiene hasta una zona de descanso con sombra. El ayuntamiento de Zaratán sabrá dónde invierte sus dineros.

El paisaje desde la vía verde es mucho más variado que en las dos vías anteriores que he contado. Al estar en la Comarca de Torozos, hay más diversidad en los cultivos. Cuando realicé el recorrido entre Zaratán y Villanubla, todavía se veían multitud de colores verdes en el paisaje y al fondo algunos pinares.

Como el recorrido es de 3,2 km. había acabado rápido y terminaba con esa vía un recorrido que me había llevado por las provincias de Huelva, Cádiz, Sevilla, Badajoz, Cáceres, Salamanca, Zamora, León y Valladolid.

Un total de 17 vías verdes recorridas por duplicado, 2 vías verdes aplazadas y otras 2 en que por las circunstancias descritas en esta entrada no pude realizar. Según mis números 715 km. en bicicleta y poco más de 2.500 en el IBIZA. Para empezar a recorrer las vías verdes creo que no está mal.

En la vuelta a Madrid, que emprendí inmediatamente, también sufrí un pequeño percance. Subía yo tranquilamente el Puerto del León (tampoco era cosa de pagar el peaje de la autopista) y cuando llegué arriba del puerto, un coche me adelantó y encendió unas luces azules. Me indicaron que parara a la derecha de la carretera. Obviamente me quité el auricular que tenía en el oído izquierdo. Cuando se dirigieron a mí los agentes del coche, me dijeron que habían visto el auricular y que esa infracción eran 100 € por pronto pago y 3 puntos.

Esta entrada, la he redactado aprovechando los apuntes que tomaba cada día después del viaje. Puede que haya errores temporales en los verbos. Cuando lo escribía era presente y ahora quiero contarlo en pasado. Sabréis perdonarlo.  

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