230601 Ya hemos llegado al Duero.

Después del rapapolvo que me dio la señora de mi alojamiento de Nazaré: Patio Abílio Guest House, no me he atrevido a opinar de los siguientes alojamientos. Lo mismo se ponen de acuerdo todos y me declaran persona non grata en Portugal. Es broma, tampoco creo ser tan severo. Sin ir más lejos, el personal del Hotel Norte que es donde me alojo hoy en Oporto han sido tan amables de custodiarme a Hortensia en la recepción del Hotel. Vamos que comparten su puesto de trabajo con mi bicicleta. Si puedo ponerle una pequeña pega al Hotel es que mi habitación es la 45 (piso 4) y curiosamente no tienen ascensor en el hotel. Como veis cosas menores.

Ayer después de publicar mi entrada me dí una vuelta por el lugar y dado que todavía era el mes de mayo y ser la zona una playa no había mucho ambiente en el lugar. Son cosas de viajar en épocas de baja ocupación. La playa bien, pero como dice TERE de las montañas, vista una playa vistas todas. El faro muy bonito.

A la que salía hoy del Tropicalia (así se llamaba el alojamiento) el paisano de la recepción me ha recordado que tenía derecho al desayuno y he aprovechado para comer un buen bollo y tomarme un café bastante aguado. En la recepción del Tropicalia había cuatro bicis que había tenido que subir a cuestas. El lugar de la entrada lo tenía pillado yo.Que le vamos a hacer, yo había llegado antes.

Con lo del desayuno se me ha olvidado devolverle la llave de la habitación 11. Ya lo siento.

Hoy era un día muy especial en nuestro viaje. Salíamos de las proximidades de Gafhana da Nazaré y teníamos como objetivo Oporto. Para ello teníamos que subirnos a un barco (nos ha costado 2,10€ y por ese precio hemos realizado un viaje de unos 10 minutos. No era la única bicicleta que realizaba el viaje. Un chaval colombiano realiza habitualmente ese viaje para ir a trabajar a un restaurante de Sâo Jacinto. Su objetivo es conseguir papeles europeos para viajar a USA con ellos y allí aprovechar la tierra de las oportunidades que cree que es América del Norte.

Los otros ciclistas eran un Holandés con pocas ganas de hablar y de los otros no he sabido nada. También viajaban coches y hasta seres humanos sin vehículo. Tampoco creo que hagan una caja excesiva.

Ya en Sâo Joao he tomado los dos cafés solos perceptivos y he rellenado uno de los bidones que estaba temblando. El recorrido ha sido durante mucho tiempo por la margen del río Aveiro. De verdad que merece la pena el paseo. Una carretera sin prácticamente trafico o unos BIDEGORRIS pegados al río. Llamo la atención al nombre bidegorri, ayer me debí equivocar y un buen amigo de este blog me ha rectificado y encima nos explica a todos el origen de la palabra.

Explicación clara de la razón por la que se llaman BIDEGORRIS en Euskera a los carriles bici. Gracias.

La etapa, con lo de esperar a que saliera el barco, y que además me la he ido tomando con bastante calma ha sido larga en tiempo que no en kilómetros. Apenas 75 separan ambos lugares. Pero entre unas cosas y otras he llegado al hotel a eso de las tres de la tarde y todavía sin comer. Que duro es ser un jubilado sin oficio ni beneficio. Todo el día sufriendo por los caminos. Antes de llegar al hotel me he encontrado junto al río Duero a una grupeta de ciclistas del lugar y se han puesto a admirar a mi Hortensia. Estaba casi tan orgulloso de ella como de la foto de ayer De Alba y su nueva imagen. Ya sé que no es lo mismo, pero aunque pesa como un demonio creo que funciona bien para los recorridos que hago.

Esta mañana pronto y dado que ayer no encontré ninguna oficina para jugar al EUROMILLÓN me ha dado un ataque de ludopata y he encargo a Alba que jugara por mí para este próximo viernes. Una cosa es estar de viaje y otra perder la posibilidad de ver a las gentes que quieres sin obligaciones laborales que nos procurarían los 130 M del bote de esta semana. No sé lo que pasará en los dos días que me quedan del camino Portugués en tierras portuguesas, pero hasta ahora si este es el segundo camino De Santiago más concurrido será que van por otro sitio que por donde yo circulo. No he visto a nadie desde el sábado pasado hasta hoy y llevo ya unos pocos de kilómetros.

He subido los bártulos al cuarto piso y he bajado inmediatamente (después de poner a cargar la batería de Hortensia) para comer algo y dar una vuelta por Oporto. Sigue siendo una ciudad que me gusta bastante y no voy a parar aquí nada más que esta tarde.

Cuando estaba en la calle. En la esquina de Santa Catarina, lugar muy visitado de la ciudad, me he dado cuenta de que no había bajado tabaco para pasar la tarde. Otra vez a subir hasta la habitación y eso que me había propuesto no subir hasta que fuera a dormir. Los cuatro pisos me matan mucho más que la bicicleta. Una vez que he conseguido suficiente acopio de tabaco otra vez a la calle y poco a poco, bajando por la calle donde están todas las marcas que hay en todas las ciudades he llegado a la estación de tren. Pese a que está totalmente en obras la plaza donde se encuentra he entrado para deleitarme con los azulejos que tiene esa estación y que son únicos.

Otra vez a pasear y al final como la cabra tira al monte he acabado en las próximidades del río Duero comiendo una Francesiña y tomando una cerveza. En realidad no sé si he comido, si he merendado o ha sido el principio de la cena. Son cosas del desmadre horario que he sufrido hoy.

Mañana seguiremos por la costa portuguesa y si todo va como deseo llegaré hasta Viana do Castelo. Veremos como andan las piernas y como me ayuda Hortensia.

Viaje del día de hoy.

Y encima en el bar donde he comido tienen el baño en el segundo sótano. Día de escaleras.

Publicaciones Similares

4 comentarios

  1. Ya he visto el Google del hotel y parece ser que a todo el que no le da un 5/5 le pone un pero…..hay gente pa ti. Te echamos de menos

  2. Buenos Mariano está visto que vas a llegas a casa con los glúteos bien trabajados con tanta escalerita. Ya he leído a hija mayor que en el hotel del esperpento, si no le das un 5,5 te critica; aprobar por las bravas, diría yo……Bueno a lo importante, no me extraña que admiren a tu/nuestra Hortensia, es que es preciosa, no como el café del Tropicalia, que mala pinta. A mí también me gustó mucho Oporto y las Francesiñas, aunque seguramente en la zona turística de al lado del río no serán las mejores, pero por lo menos la cocina está abierta todo el día. Cuídate amigo y suerte con el euromillón. Un abrazo de tu groupie.

Deja un comentario