211003 UN CACO ESPECIALMENTE RIDÍCULO.

Acabado el periplo por las vías verdes que he realizado durante quince días, ya en Madrid, mi primer objetivo fue adecentar un poco al IBIZA y a la BICICLETA.

Comprobado en los papeles del coche que no le tocaba hacer ningún cambio de aceite, ni de uno de esos filtros que tienen, me limité a llevarle a lavar y a pasarle un poco el aspirador por dentro. El efecto de meter y sacar una bicicleta llena de barro en el IBIZA se notaba y me costó por lo menos seis euros la limpieza a manguerazos y la aspiración de las suciedades de todas las comunidades autónomas por las que había pasado.

Puestos a ser generosos con el IBIZA le llené el deposito y le dejé el lunes día 20 de septiembre a eso de las 12 o 12:30 de la mañana aparcado a la puerta de casa. En Madrid no necesito para nada un vehículo con motor de combustión.

Nuestro IBIZA en Santelices (Burgos)

Llamé ese mismo día a VUK BIKES que es donde están los “doctores” de la BICILETA y me dijeron que la llevase para su limpieza, revisión y mejoramiento el jueves día 23 de septiembre. Por tanto, desde el mismo martes hasta el jueves podría seguir haciendo recorridos con mi bicicleta. Estos días en Madrid.

El martes 21 de septiembre bajé a por la bicicleta entre las nueve y media y las diez de la mañana. Cogí la bicicleta, me puse el disfraz de ciclista completo y me dispuse a recorrer el circuito por carriles bici que uso habitualmente y que me permite hacer entre 40 y 50 kilómetros sin apenas pisar las calles y carreteras. Casa Campo, Puerta de Hierro, Madrid Río, Parque lineal del Manzanares, Avenida de los Poblados, Parque de Aluche y Parque de la Cuña Verde de Latina.

A esas horas, las gentes de mi barrio ya se han ido a trabajar por lo que quedan pocos coches aparcados en la calle. Miré donde había dejado aparcado el IBIZA y no le vi. Di varias vueltas por todo el aparcamiento y no veía el coche, pero en ningún caso supuse que alguien se le hubiera llevado.

Me quedé bastante mosqueado y en vez de recorrer el itinerario descrito antes me fui a comprar algunas cosas que se necesitaban en casa. Volví en media hora o tres cuartos, guardé la BICICLETA en su “cueva” habitual y ya andando recorrí los aparcamientos próximos a casa dos o tres veces. No estaba nuestro IBIZA.

Tenía algún golpe, pero se comporta como el mejor coche del mundo.

Tenía certeza de que le había dejado aparcado en el tercer lugar desde donde se colocan los “cubos de basura” subiendo la calle, pero como uno anda un poco tonto y es posible que confundiera ese aparcamiento con el de otro día. Nueva vuelta por los aparcamientos. Nada, el IBIZA no estaba.

Lo puse en conocimiento de la familia, especialmente de Ruth que es la propietaria, y esta se ofreció a venir a Aluche para presentar la denuncia por robo.

Hora y media de comisaría de Latina para presentar la denuncia.

Habían robado un coche con 532.000 kilómetros con los laterales delanteros carcomidos por el oxido y con una dirección asistida que hay que entender. No funciona a la primera.

Sin IBIZA se empezaba a complicar la conclusión de las vías verdes que me faltan de recorrer.

El jueves, tal como me habían indicado, lleve la bicicleta para que le hicieran el tratamiento completo que se merecía.

Taller de Vuk Bikes donde está esperando su renacimiento mi bicicleta.

El viernes día 24 de septiembre, desde la comisaría de Latina llamaron a Ruth para decirle que habían encontrado el IBIZA, que en ese momento estaba en manos de la Policía Científica y que cuando acabaran su trabajo nos llamarían para recoger el coche.

No debió ser muy prolijo el trabajo de la “Científica” ya que el sábado la volvieron a llamar para que recogiéramos el IBIZA.

Como la propietaria vive en la provincia de Segovia, me mando una autorización para que fuera yo el encargado de realizar las gestiones con el coche robado. Teniendo en cuenta que llevo aproximadamente cinco meses con el coche en usufructo, parece razonable.

Me personé nuevamente en la comisaría de Latina el domingo día 26 de septiembre. Ya en la puerta, los policías que realizan el control de entrada me avisaron de que ya se habían llevado el coche al depósito de vehículos de Vicálvaro. Subí presente un escrito retirando la denuncia por robo y comprobé que ciertamente el IBIZA no estaba allí. Los policías de la puerta también me indicaron que el coche tenía daños, pero no fueron, o no quisieron, especificar los daños.

Los domingos, el depósito de vehículos de Vicálvaro está cerrado.

De buena mañana me puse en marcha, subí hasta Laguna a montarme en el tren con destino a Atocha y allí en otro que me llevara hasta Vicálvaro.

No conozca la zona, así que de mano del navegador de bolsillo me encaminé hacía la Avenida del Parque en aquella Zona. Más de dos kilómetros andando por un polígono industrial.

Cuando aterricé en el lugar y cumpliendo todos los “protocolos” COVID y otros tantos que no me parecieron necesarios, me dieron el coche después de más de media hora de gestiones.

Le arrancaron ellos pero me indicaron que me fuera de aquel “gran hangar” de vehículos pues tenían mucho trabajo y que comprobase los daños cuando ya estuviera fuera del depósito.

Así lo hice, circulando por la Avenida Parque encontré un aparcamiento y comprobé que tenía un golpe frontal. Como no soy ningún experto me pareció un golpe menor, pero ya digo que no soy experto.

Primera foto que pude hacer del IBIZA después de recogerle en Vicálvaro. El borrado de la matricula es mio.

También comprobé que los dos asientos delanteros estaban completamente reclinados hacía atrás y cuando me acompañó el empleado de seguridad del depósito vi como cogía de dentro del IBIZA una botella de “Passport Scotch Whisky” y la estrellaba en el suelo rompiéndola. No lo entendí.

Además del golpe delantero, las cerraduras tanto de la puerta del piloto como del arranque del coche estaban destrozadas y en el “pobre IBIZA” había cantidad de cosas revueltas que yo no tenía en el coche.

Conduje por la M-45 hasta Carabanchel para arreglar lo primero las cerraduras. Me imaginaba que ya no, pero podía aparecer todavía un “caco” más ridículo y que robara un coche especialmente perjudicado.

Para arreglar las cerraduras necesitaron dos horas y 300 euros. Me fui a comer a casa y a las cuatro de la tarde estaba retirando el coche con las cerraduras arregladas. El “cerrajero” se empeño tanto por la mañana como por la tarde en comentarme que la reparación me podía salir cincuenta euros más barata si pagaba en efectivo y no me hacían factura. No le hice mucho caso, pagué con tarjeta y le pedí la factura.

El siguiente paso que tenía previsto hacer con el coche era llevarle a que le hicieran una limpieza general tanto por dentro como por fuera. Habían estado allí gentes extrañas y por la postura de los asientos imagino lo que hicieron, pero en cualquier caso quedaría mejor si se limpiaba. En la plaza Elíptica que es donde llevo el coche cuando le quiero dar un homenaje y hacerle una limpieza a fondo me dijeron que con el golpe delantero no podían limpiarle y que no limpiaban el coche solamente por dentro.

No quedaba ya más remedio que afrontar la verdad y me fui a un taller de chapa y pintura en el que en algún momento me han reparado algún coche.

El dictamen no pudo ser más “terrible”. Todo el frente del coche había que cambiarle, los faros estaban rotos y el capó inservible, además o el radiador o un manguito del mismo también estaba roto.

Ya digo, las vías verdes, se complicaban por momentos.

Me llevé el IBIZA hasta casa y le aparqué tomando buena nota de donde le dejaba. Dimos parte a la Compañía de Seguros y después, el martes día 28 de septiembre tuve que ir nuevamente a la comisaría de Latina a presentar la denuncia por los daños del vehículo. Están a punto de hacerme de “plantilla” en esa comisaría.

Con la Bicicleta en el taller y el IBIZA a la espera de que el perito de la compañía pasé por el taller de Chapa y Pintura para decir que se puede hacer con el coche me fui el jueves día 30 a Valladolid para ver a mi hermano y dar una vuelta a la propiedad que tenemos allí.

Solo estuve en Valladolid la tarde del Jueves y la mañana del Viernes pero fue suficiente para deleitarme con algunas de las delicias gastronómicas que ofrece la hostelería del lugar.

Del perito de la compañía sin noticias, del taller de la bicicleta con noticias pero con dificultades. No consiguen la pieza necesaria para dejar la bicicleta como nueva.

En el camino, un mensaje a la propietaria del coche (Ruth) de la compañía diciéndole que el golpe que se dio el “caco” fue contra otro coche y que lógicamente su propietario ha reclamado.

Cuando redacto esta entrada es domingo 3 de octubre por la tarde. Espero que mañana esté la BICICLETA arreglada del todo, que el que tenga que decir algo de la Compañía de Seguros diga como resolvemos la avería del IBIZA.

Con todas estas anomalías no hay quien se organice.

Y todo por un CACO, RATERO, LADRÓN, CHORIZO, MANGANTE, ATRACADOR, BUSCÓN, DESCUIDERO, LADRONZUELO, MANILARGO, RANDA, RATA, RATERO, que en un momento de su vida pensó que era una buena idea robar un IBIZA mas viejo que la orilla del río para “mamarse”, “echar un polvo” y dormir en un coche.

Set de Figuras de Ladrones encontrado en Internet. Pues el que robó el IBIZA es aún más ridículos.

¿Se puede ser más ridículo? Seguro que sí, pero que me afecte a mí, no tanto.

Publicaciones Similares

2 comentarios

  1. De verdad que……..manda huevos como decía el otro…..vaya faena que te ha echo el piojoso ese….y qué espabilado el de las cerraduras….cada vez estoy más harta de la gente que no tiene datáfono para el pago de facturas…..A esperar que no os lo den siniestro. Un abrazo.

Deja un comentario