260619 Día de Viaje y poco más.

En la entrada correspondiente al día 18 de Junio conté que hoy pretendía coger un tren con dirección a Tarragona a las 7 y pico de la mañana, por esa razón a las 6 de la mañana ya estaba levantado y felicitando a Ruth en su cumpleaños. Soy un impertinente.

Como en la habitación cabíamos malamente la alforja y yo, no había sacado nada de los aperos de viaje, así que acabe pronto en recoger los bártulos.

Antes de las 7 de la mañana ya estaba tomando el primer café en Tortosa, no me atreví a pedir nada más, tenían una maquina para hacer un prepago de lo que querías consumir. Demasiado impersonal.

Ya me había llevado la bicicleta y el equipaje a las 7:15 estaba ya en la estación tomando el segundo café.

Cambio de vía para acceder al tren sin problemas y buen acceso, dentro de lo que cabe, para subir y estacionar la bicicleta. Según avanzaba el tren comprobé mi estupidez de no haber dormido en L’Aldea y tomar el tren en esa estación. Diría que algo he aprendido, pero supongo que la próxima vez que venga se me habrá olvidado.

En una hora ya estaba en Tarragona y tenía otra hora hasta la llegada del próximo tren. Terraza en el anden, un café con hielo y una botella de agua. Ni me moví del andén para esperar un tren que venía de Barcelona y que tenía como destino Madrid – Chamartin – Clara Campoamor.

De entrada subimos bastante gente en ese tren pero pasadas dos o tres estaciones ya se habían bajado la mayoría y no quedamos en el tren nada más que dos “pardillos” de Zaragoza que habían ido de fiesta a Barcelona y no se les había dado nada Bien. Un joven al que le tuve que rogar que utilizase unos auriculares, que la música era solo para él, una muchacha con su hija de tres o cuatro años que viaja hasta el final del trayecto y yo.

No recorrí todo el tren, de las personas que he hablado eran los que viajaban en el mismo coche que yo. Bueno pues ese tren tarda en llegar a destino cerca de 10 horas, no tiene enchufes para recargar ningún dispositivo, los baños y los asientos son manifiestamente mejorables. A mi me viene bien que existan estos trenes para moverme a estaciones dejadas de la mano De Dios, pero es una canallada ofrecer ese servicio. Ya opinaba así cuando empezó a circular, ahora que lo he visto en directo me parece un servicio “deplorable”.

Llegué a La Puebla de HIJAR de donde había partido en bicicleta dos días antes. Salí con la furgoneta dirección Barcelona y pude recorrer en un momento la Vía Verde del Valles. Esta en la zona Universitaria de Bellaterra y se recorre una zona de Pinar bonita, pero nada más, ni una señal, más o menos bien de firme y poco más que contar. Otra vía verde recorrida.

Otra vez en la furgoneta seguí hasta la siguiente recorrido de los previstos. La vía verde del Llobregat, en la zona de Berga.

Lógicamente sigue el curso del río y como era domingo durante gran parte del recorrido de la vía verde pude ver mucha gente haciendo pic-nic y bañándose, por tanto el recorrido estaba especialmente concurrido. Tiene una pequeña trampa, el medio kilómetro primero por ambos lados de la vía verde es utilizado de aparcamiento para la gente que disfruta del río. Supongo que serán días contados.

El paisaje propio de un bosque de ribera, tiene sus túneles, su señalización y el firme esta bastante bien. Tampoco tarde mucho en recorrer en ambas direcciones esta vía verde y muy animoso me dirigí al siguiente recorrido. A la via verde del Nicolau, cuando llegué estuve dando varias vueltas para encontrar el inicio de la misma y como dieron las siete de la tarde decidí abandonar. Esta recorrido es un poco más largo e intuía que no podía disfrutarla a esa hora.

Busqué alojamiento en Guardiola de Bergueda y pude publicar la entrada anterior y empezar a escribir esta. Un solo sitio para cenar, justo al otro lado de la carretera que divide el pueblo y cuando volví a la parte donde me alojaba comprobé que no podía tomar ni un solo café. Estaban cerrados todos los bares del pueblo.

Cuando no hay opciones, pues solo te queda irte a la habitación y conciliar el sueño lo antes posible. Había viajado en dos trenes, varios tramos con la furgoneta y había recorrido dos Vias verdes en ambos sentidos. Tampoco había estado tan mal el día.

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2 comentarios

  1. Pensé Mariano que sólo a mí me molesta el incivismo de los lerdos que nos ponen a escuchar por cojones su música a todo el mundo…..Estoy mutando a tí….je,je,je…Ten cuidado con la furgoneta, que las carga el diablo. Besos.

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