230320 Otro día de fiesta.

Ayer, día del Padre, acabé de publicar la entrada correspondiente al viaje del día, subí al Hostal, me abrigué un poco más. En Salamanca cuando llega la noche refresca bastante en este tiempo y me dispuse a comer dos o tres pinchos de los que tengo buen recuerdo de la ciudad. El primero fue en la misma plaza Mayor. Un pie de cerdo con pure de batata y oporto riquísimo.

La única tapa que conseguí cenar el día 19 de marzo de 2023

Avanzaba tranquilamente por la plaza en dirección a un segundo lugar y me vi sorprendido por una hemorragia nasal que no conseguía atajar ni con Kleenex taponando la fosa derecha. Visto que estaba a punto de agotar el paquete de pañuelos que tenía conmigo me subí nuevamente al hostal. Estuve una hora mareando la perdiz y aquello no decrecía como es habitual.

Con el viejo método de las madres: cabeza arriba y brazo levantado conseguí parcialmente mi objetivo. Ya eran las once de la noche y no me pareció adecuado volver a bajar. Por tanto fue una cena bastante raquítica, compensada eso sí, por bastantes horas de sueño.

Esta mañana he bajado a desayunar y próximo al hostal solo había un bar abierto de una de esas franquicias impresentables: Santagloria. Hay que hacer cola para pedir y te ofrecen lo que dice la casa matriz de la franquicia. Una tostada de pan de sémola. Cómo abre caido tan bajo.

¿No estaría mejor una churrería de toda la vida?

El episodio nasal se volvió a repetir sin la profusión de la noche anterior.

Esperé a que apareciera el personal de la recepción del hostal para sacar la bicicleta del garaje. Me dio las llaves del lugar. Tenía mucho trabajo. Con mi habitual despiste tardé un cuarto de hora en localizar el lugar donde dormía Hortensia. Como era un mando habitual de los garajes domésticos fui acercándome a todas las puertas y accionando el mando. Al final lo encontré.

Volví con la bicicleta hasta el hostal y cargue todo lo necesario.

Pregunté a unos empleados de la limpieza que se encontraban en el lugar y me indicaron la dirección a Zamora mejor que ningún GPS.

Cuando me dirigía a la carretera hice lo importante de los lunes. Jugar al EUROMILLÓN, primitiva y esas cosas.

Luego el viaje ha sido especialmente placentero. Había cuestas tanto de subida como de bajada, pero nada que ver con los días anteriores. Las subidas eran asumibles incluso para mí y las bajadas te daban cancha pero no te llevaban en volandas.

La distancia entre los pueblos en este tramo de la N-630 es mucho menor y casi ves uno cuando has abandonado otro. Estoy exagerando, pero no hay más de diez kilómetros entre uno y otro.

El paisaje característico de dehesas salmantinas en un primer momento y el conocido páramo castellano según te vas acercando a Zamora.

Dejé a un lado de la carretera Calzada de Valdunciel, el centro penitenciario de Topas, El Cubo del Tierra del Vino. Pasé por Peleas de Arriba (mi suegra canta algo de un chico de Peleas, pero ahora no recuerdo en que canción), Corrales del Vino (estos dos ultimos pueblos ya en la provincia de Zamora), dejamos a un lado el pueblo de Cazurra y antes de llegar a Morales del Vino adelanté a una muchacha que subía como podía cada una de las cuestas que nos íbamos encontrando. Le deseé buen camino y seguí adelante.

Centro penitenciario de Topas.

A la entrada de Morales del Vino se volvió a repetir el incidente nasal y dado que en la misma carretera había una farmacia, pasé para buscar una solución. Me regalaron un sobre de gasas y que taponara el conducto.

Mientras fumaba un cigarro esperando que hiciera efecto el tapón me adelanto la muchacha a la que previamente había adelantado. Acabado el cigarro y con la nariz un poco mejor, acometí el último tramo del día. Alcancé a la peregrina de la bicicleta e hicimos el resto del camino juntos. Se llama Nuria, es de Madrid y ha comenzado el Camino en Mérida. Tiene mucho mérito. Duerme en los albergues, dice que algunos están muy bien y en otros ha estado sola y viaja con el saco de dormir y un bulto que ocupa menos que el saco. Cómo la envidio, ha sabido prescindir de muchas más cosas que yo.

A la entrada a Zamora su GPS le indicó donde estaba el Albergue y nos separamos. Seguro que volveremos a coincidir en el camino. En caso contrario: BUEN CAMINO NURIA.

Llegué con suficiente tiempo a Zamora para llegar al restaurante donde me había citado con mi amigo Rafa González. Un viejo amigo ferroviario gaditano que siempre ha ejercido su profesión en el entorno de Segovia. Desde antes de jubilarse con Nati (su mujer) se dedica al Teatro aficionado con un gran número de actuaciones y bastante éxito.

Ya digo que había quedado con él. Y en el Restaurante Marta estuve esperando su llegada.

Apareció Nati, su hijo, una amiga gaditana MARILÓ y Rafa.

Hemos pasado un rato realmente maravilloso. La comida mucho más que aceptable y sobre todo la conversación ha convertido un día complicado en una fiesta. Se han empeñado en que fuera a dormir a su casa, pero ya sabéis, soy un poco “cabezota” en lo de no molestar.

En booking he encontrado un hostal a un precio razonable dentro de cómo están ahora.

Me he presentado a la puerta y allí no había nadie. Lo aclaro, el hostal es el Don Rodrigo. He llamado al teléfono que figura en booking del hostal y el paisano me ha dicho que estaba conduciendo. Me ha dado la clave para acceder al Hostal, la clave para coger la llave de mi habitación, la forma para guardar a Hortensia en el garaje del hostal y la forma de ponerme el sello en la credencial del peregrino sin que el, ni nadie, apareciera por el Hostal.

Es moderno y está razonablemente bien.

Otra vez, como estoy en una ciudad monumental, se ha jodido la siesta. Paseo tranquilo por la zona monumental de la ciudad y a sentarme para contar lo que ha pasado.

Antes de la visita, y a propuesta de Ruth me he ido a tomar la tensión a una farmacia zamorana. Según la profesional, un poco alta pero bien. Recomendación para el problema narrado en esta entrada: las gasas de la otra farmacia impregnadas de epistaxol para cortar la hemorragia.

Creo que ahora empieza el camino de verdad, me pretendo meter en la zona norte zamorana y seguir, en varios días, por la entrada Orensana a Galicia. Veremos como estamos y si somos capaces de avanzar como tenemos previsto.

Para mi Groupi favorita. Aquí también estaba ensayando una banda para la Semana Santa. Se tienen que dar mucha prisa, van mal.

Por si alguien no sabe que estamos a las puertas de la Semana Santa.

QUEDA SOLO UNA HORA PARA EL COMIENZO DE LA PRIMAVERA. FELIZ ESTACIÓN DE LA ALEGRIA.

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2 comentarios

  1. Buenas Mariano. Poco tengo que decir, veo que has disfrutado mucho del día así que… sigue así y mucho ánimo que ya no queda nada. Imagino que tú también tendrás formas mentales de ayudarte en los momentos duros de los puertos. Yo, cuando peor lo estaba pasando siempre miraba hacia atrás y me decía a mi mismo; después de todo lo que ya has subido no puedes tirar la toalla, no puedes traicionar el esfuerzo que has hecho. Reconozco que siempre me dio resultado.
    Hoy has tenido un gran día, espero que sigas así hasta el final.
    Un abrazo. 👍🏼😉

    1. Suy Mariano, menos mal que descansas un poco de subidas…Vaya faena lo de tu hemorragia, además del engorro, por haberte quedado a medio cenar. Me alegro que os acompañárais mutuamente Nuria y tú. También me alegro del reencuentro con Nati, Rafa y descendencia y amistades y que te cuiden como te mereces. Lo de las bandas…..si a estas alturas desafían…que se den por jodidos…van tarde.
      Un abrazo de tu groupie favorita.

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