230503 Empieza el camino.

He ido contando en varias entradas de este blog mi viaje desde Roncesvalles hasta que ayer llegué a Triacastela. En numero gordos 620 kilómetros. Pero eso era un prolegómeno del verdadero camino De Santiago para mucha gente.

Ayer, cuando en la pensión G… acabé de publicar la entrada correspondiente al día 2 de Mayo me puse en marcha en dirección al centro del pueblo. Había un restaurante y muchos albergues de peregrinos. Un par de bares o tres y se acabó la fiesta.

En el restaurante – churrasquería y no se cuantos títulos más me conseguí sentar en la calle y ya que estaba en Galicia no pude por menos que darle al pulpo. Por lo que me contaron ayer y hoy lo que los cachelos acompañen al pulpo es un “medio invento” de Madrid y otros lugares peninsulares. Aquí (según lo que me cuentan) el pulpo a feira es el pulpo con el pimentón, la sal y el aceite y de cachelos o patatas nada.

Bueno pues cene el pulpo y otra vez a la pensión G… para dormir hasta esta mañana.

Triacastela.

Les dí los buenos días por whats a mis chicas a las 7:08 horas e hice el tiempo necesario para que abriera el bar de la pensión y poder desayunar.

Cuando tenía preparado el equipaje subí las baterías hasta donde estaba estacionada Hortensia, las monté y cuando iba a bajar a por las alforjas me dí cuenta de que me había dejado las llaves de la pensión dentro de la habitación. Evitando el laberinto de las escaleras que tiene la pensión me bajé hasta el bar, desayune y me abrieron la puerta para que acabare de recoger.

Me puse en marcha y el primer objetivo del día era Sarria que está a poco más de una hora del punto de salida. Creo recordar que paré en Samos y muy poco más. A las 10 horas en punto estaba ya en Sarria buscando un taller de bicicletas.

Llegamos el dueño del taller y yo a la puerta del taller en el mismo momento y casi sin que abriera le planteé a lo que iba. Estaba algo preocupado, había tirado de frenos más de lo habitual y quería saber si estaban en condiciones de seguir frenando como hasta ahora. El paisano se agachó y decidió que podía circular con toda seguridad.

Consulta resuelta y sin gasto. Es verdad que el señor cuando vió los frenos no había tomado café y a lo peor eso le nublaba la vista. Pero ante un dictamen de un profesional que puedo yo decir.

Me fui al bar de al lado, me tomé otro café y allí apareció el profesional a tomarse el suyo. No hubo una segunda opinión sobre mis frenos.

Decía en el título que empezaba el camino y me voy a explicar. La iglesia que es muy rigurosa en estas cosas, que no en otras, tiene estipulado que para obtener la “Compostela” hay que realizar como mínimo 100 kilómetros andando y Sarria está a 118 Kilómetros de la plaza del Obradoiro por lo que mucha gente, por falta de tiempo, por falta de forma física o simplemente porque les dá la gana empiezan el Camino en Sarria, llegan a Santiago y obtienen el diploma correspondiente. No seré yo el que les censure, pero eso hace que desde ese pueblo el trafico de peregrinos se incremente por 100 o más. Riadas de gente caminando y como todavía no han cogido practica, haciendo más de una tontería. He llegado a ver a peregrinos corriendo para aprovechar una bajada, esos seguro que no obtienen la “Compostela”.

Abandonado Sarria seguí por la carretera provincial LU-633 y salvo Paradela no había ningún sitio que mencionar. Pero cuidado, me pasa como en el anterior camino, que cuando entras en Galicia hay Comarcas, pueblos, parroquias y un sinfín de elementos en los que me pierdo y no sabría decir si he pasado por algún sitio importante y no me he dado cuenta.

Para entrar a Portomarín hay que cruzar un puente sobre el río Loio y después otro sobre el río Miño, ambos forman un embalse del que no encuentro el nombre y que desgraciadamente estaba -como casí todos los que he visto- con un volumen de agua penoso.

Ya quedaba solo el último empujón por hoy para llegar hasta el lugar de alojamiento. Un primer trayecto por la misma carretera de antes y salvo que había que subir al Alto do Hospital, ningún problema. Muy poco tráfico, una subida razonable y algún adelanto a varios ciclistas aprovechando que yo llevo bicicleta con asistencia eléctrica y ellos tiraban exclusivamente de sus músculos. Aún así, como soy un poco ruin, da gusto cuando les adelantas.

Llegado a O Alto do Hospital, sellé la credencial del peregrino y a un amable conductor de un mini bus le pregunté por donde seguir el camino. Del autobús había bajado un grupo de personas con distintas discapacidades que hacían el camino. Esos si que son realmente unos y unas valientes.

Como siempre me enredo voy a hacer un pequeño recuerdo a la marcha de ASPRONA en Valladolid que celebra este año su 46 edición y en la que durante muchos años colaboró mi padre inscribiendo a los participantes. Mi padre ya no está con nosotros pero contribuyo de forma importante para que la marcha solidaria más antigua de nuestro país siga siendo un éxito.

Página de la 46 marcha de ASPRONA. A los de Valladolid. Participar o contribuir con unos buenos dineros.

Acabado el circunloquio que me ha parecido bien meter en este momento, os cuento lo que me dijo el conductor del mini bús. Me contó que desde donde estábamos lo mejor era meterme en el camino y que se circulaba magnificamente por él.

Entré en el camino tras el grupo que se había bajado del vehículo que conducía mi informante y ya el camino fue casi un paseo. Con sus subidas, sus bajadas, su procesión de peregrinos jugando a “tapar la calle”. Pueblos, aldeas o parroquias cada dos o tres Kilómetros en los que cada casa ofrecen algo al peregrino. Pasamos por Ligonde y en el siguiente pueblo: Lestedo que tien según la wikipedia 90 habitantes vi un cementerio que han tenido que poner los nichos con vistas al camino de tantos como tienen enterrados en el mismo. Son muchas más las tumbas que los ciudadanos del lugar. Costumbres.

Unas pocas gotas mientras avanzaba y finalmente, poco antes de las dos de la tarde ya estaba en Palas de Rei.

Entré en un bar a tomar una cerveza antes de comer y me fijé en un cartel totalmente insignificante. El del servicio de señoras. Como me miraban solo hice foto de ese cartel y no me atreví a hacerla del de caballeros.

Cartel que he comentado.

Quiero transmitir una pregunta. ¿Es mi impresión o los lectores lo habéis notado también?. Cuando en determinados establecimientos fue obligatorio poner cambiadores para los bebés se pusieron en los servicios de señoras. Cuando hay que tener un servicio para personas con movilidad reducida también se pone en el servicio de señoras. No insisto ¿son tonterías de las mías?.

La pensión que hoy no se llama G… y se llama P…, bien pero también abusando.

El tradicional pulpo de comida, ya sé me repito. Y una buena siesta. Después de jugar al EUROMILLÓN y esas cosas que esta semana llevaba un poco de retraso, me he sentado en el bar plaza de Palas que tiene Wifi y me he puesto a escribir el recorrido de la penúltima etapa de este Camino De Santiago.

Segundo día que estoy en Galicia y segundo día que abuso del pulpo.

Está lloviendo, el bar está a tope de parroquianos. La tele con un partido de fútbol entre el Valencia y el Villarreal y yo menos mal que tengo los auriculares para abstraerme del bullicio que montan los clientes del bar y la televisión.

Tengo intención de estrenar, aunque llueva, el maillot que compré en Santiago en mi anterior viaje y del que ya os puse una foto en su momento. De momento me he tenido que calzar nuevamente las deportivas y con los calcetines de ciclismo que también compré en Santiago.

 

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2 comentarios

  1. Ayyy Mariano qué bonitas vistas desde la pensión de Palas del Rey.. por fin sin amianto…Lo del 🐙 a feira es asin… simplemente pulpo…estoy deseando volver a verte con ese maillot 👌👌👌…no entiendo lo de la pensión G….y P…. Cuídate mucho amigo… Besazos de tu groupie..

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