210711 procrastinar (sin mayúsculas)
Dice el diccionario “Seco” del Español Actual: (lit, raro) Aplazamiento. Laín “Descargo” 318: La real pereza que por dentro de mi real laboriosidad existe en mí, esa invasora tendencia a la procrastinación – “Bueno mañana…”- que el Ors eticista y culterano más de una vez fustigó.
María Moliner, en la primera edición de su diccionario no tiene entrada para esa palabra y el diccionario de la RAE dice:
Del lat. procrastināre.
- tr. Diferir, aplazar. Y luego añade la conjugación del verbo.
A que viene titular una entrada al blog con esta palabra que no me gusta y que casi no se pronunciar.
Podía referirse a que una vez que he vuelto a casa desde mi tour por la vías verdes del norte me hubieran entrado unas ganas terribles de no coger la bici y estuviera aplazando permanentemente mi vuelta al ejercicio.
Podía tratarse también de que con el calor que hace no me apeteciera hacer nada y por tanto estuviera procrastinando.
Pero desgraciadamente no tiene nada que ver conmigo, hoy, como muchas otras veces he recorrido parte de la Casa de Campo de Madrid en mi bicicleta.
Primero he ido al rastro, del que no he realizado ninguna foto, porqué me ha deprimido bastante. Sé que hay que tomar medidas para preservar la salud de todos, pero encontrarte Rivera de Curtidores que un puesto pegado a cada cera, los puestos ligeramente distanciados y sin permeabilidad entre las aceras y la calle salvo en las confluencias me ha indicado que este no es el rastro que yo conozco y al que deseo volver. Por cierto, no he encontrado lo que buscaba y eso que me he recorrido toda la Ronda de Toledo hasta la Calle Duque de Alba.
Después, una vez que había recuperado la bicicleta que había dejado oportunamente atada a una señal de Prohibido el paso, me he dirigido hacía Madrid Río y en vista de la aglomeración de gente que paseaba, estaba o circulaba en bicicleta o patinete he decidido buscar lugares mas tranquilos, así que por esa vía he llegado hasta el Puente de los Franceses y después por parte del anillo verde ciclista me he encaminado hasta Puerta de Hierro, ya había comprobado el viernes que también hice, entre otras cosas, ese recorrido que había vuelto a poner después de más de dos años la placa conmemorativa de la Pasarela de la Muerte que allí se hallaba. He parado a leerla y fotografiarla. También he comprobado el estado de al menos un árbol en esa parte del río, como no recuerdo de días anteriores si ya estaba, no hago comentarios sobre si la situación del árbol tiene o no que ver con el título de esta entrada.
Como tenía obligaciones familiares he retornado por el mismo camino y cuando he llegado a las cuadras de la unidad de caballería de la policía municipal me he internado en la Casa de Campo.
El objetivo era hacer unos pocos de kilómetros y volver a casa. Al poco de internarme en ese recinto natural y a través del Paseo Piñonero he accedido a la Carretera de Garabitas. Cuando he empezado a subir me he encontrado lo primero a la derecha de la citada carretera este “singular” acopio de “leña” y como me ha parecido un poco excesivo he decidido fotografiarlo. No sabía todavía para qué. He seguido subiendo por esa carretera en dirección al Cerro de las Garabitas. Según iba subiendo me he encontrado este acopio de madera cribada y junta a ella otro “montoncito” de leña (por si es necesaria). No había llegado aún al Cerro de Garabitas y la carretera tiene apenas dos kilómetros de subida.
Alrededor de la Fuente Garabitas y en el suelo del pinar que la rodea he encontrado distribuido adecuadamente por el suelo este cribado de madera.
Y ya que estaba por descubrir el estado de nuestro mayor parque, he cogido un camino que me devolvía hacía el Paseo Piñonero pero monte a través.

Y ya que estaba por descubrir el estado de nuestro mayor parque, he cogido un camino que me devolvía hacía el Paseo Piñonero pero monte a través.
Nada más comenzar el camino me he encontrado este nuevo montoncito de “leña”, a la izquierda del camino.
No mucho después, quizás ni trescientos metros, otro nuevo acopio de leña, esta vez a la derecha del camino.
Las vistas de Madrid desde ese punto tan alto de la Casa de Campo son bastante agradables y el descenso simula mucho las vías verdes que estoy recorriendo en este tiempo, así que me parece una zona interesante para entrenarme para los siguientes viajes, aunque como hoy esta haciendo de notario de la situación he tenido que ir parando cada poco tiempo. En las siguientes fotos puede adivinarse Madrid al fondo y ver el estado de una zona central del parque.
Ofendido por la situación de este bien centenario de los madrileños decidí no seguir indagando y por el Paseo María Teresa (así lo llama Google), yo siempre había pensado que era el Paseo de los Plátanos, pero que se yo en comparación con el mapa universal.
Bueno pues como ese camino lo hago habitualmente ya no me he ido parando porqué ya he ido viendo a lo largo de estos meses como retiraban poco a poco (pero muy poco a poco) los montones de “leña”.
Llegado a la Glorieta de los Siete Hermanos y a través de la carretera que recorre el Parque de la siete hermanas me he dirigido hasta el puente del Batán y al Zoo. Todo normal hasta este punto.
Pasado el Zoo, bueno, casi sin pasarle ya que un coche que me impedía ver las siguientes fotos es uno de los que están mal aparcados para hacer la visita al zoo me he encontrado con uno acopio de leña y bien cerca otro. Así ciertamente no hay quién entrene.
Siguiendo en paralelo al Arroyo Meaques está otro tramo del anillo verde ciclista y por él habitualmente me dirijo hacía casa, pasado el Puente de la Culebra hay una subida que si voy justo de fuerzas tengo casi que echar pie a tierra ya que, aunque muy corta, es muy pronunciada. Bueno, pues en el medio de la subida había un nuevo montón de “leña”. Sinceramente no me he parado. Primero por no interrumpir al resto de ciclistas y segundo y más importante, porqué si hubiera parado si que habría tenido que subir el resto de la cuesta andando, en parado no arranco yo ni en broma.
Pero los “Dioses” estaban hoy de mi parte y me han permitido, cien metros después, y ya en una zona sin pendiente, parar pues teníamos otra reserva importante de madera a la vista.

Ya lo que quedaba del camino no podía depararme más sorpresas. Pues sí, en otro tramo de quinientos metros, había pequeños montoncitos que mas que acopio en esta ocasión parecían abandonados para “adorno” del parque.
No me quedaba, en lo previsto, Casa Campo por recorrer ya que tenía que cruzar la pasarela sobre la carretera de Extremadura que une este parque con Aluche. Pues en la zona de descanso habilitada para los que recorren el anillo verde ciclista antes o después de pasar esa pasarela también he encontrado algunos montones estratégicamente distribuidos.
Las fotos que yo tengo del paso de “Filomena” por Madrid datan del 9 de enero de este año. Hoy es once de julio, quiere decir que desde el inicio de la copiosa nevada hasta hoy han pasado seis meses y 2 días si no hago mal las cuentas. Creo sinceramente que con esas cifras justifico adecuadamente el título de esta entrada.
No voy a imputar la procrastinación a las empresas encargadas del servicio de jardines en la Casa de Campo, tampoco tengo intención de responsabilizar de estos desatinos al área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid D. Francisco de Borja Carabante Muntada, y tampoco quisiera responsabilizar de este aplazamiento de sus funciones al alcalde de la ciudad D. José Luis Martínez-Almeida Navasqüés. Pero alguien será responsable de esta dejación de funciones.
Cuando he empezado a escribir esta entrada del blog el señor del tiempo de mi móvil marcaba una temperatura de 39º C, ahora una hora después marca 38º C, parece que por las fechas que estamos avanzamos hacía el calor y no hacía el frío.
Bueno, pues como se ha visto en las fotos, los montones de leña o de madera triturada no están situados en zonas diáfanas y libres de vegetación. ¿Quién de todos estos posibles procrastinadores se hará responsable si la CASA DE CAMPO arde como una Tea este verano?
¿Quién será responsable de haber distribuido estratégicamente por toda la CASA DE CAMPO posibles puntos de ignición con acopios de madera seca.?
Lo dicho hay alguien que ciertamente está procrastinando, aunque la palabra no me guste nada.
Es posible, y esto es una especulación personal, que a alguien le viniera bien un incendio en esta zona de Madrid para que se declare por segunda vez Zona Catastrófica la ciudad este año. Supongo que no.
Para finalizar, ayer yo no “procrastiné”, no monté en bicicleta porqué pude disfrutar del Jardín del Capricho con Tere y una amiga. La opción merecía la pena. Ese Jardín que también se vio afectado por “Filomena” tiene sus costurones y heridas visibles, pero no hay ningún atisbo de dejadez en el mantenimiento. Está tan bonito como siempre.
Bueno pues aunque no esté de viaje he considerado que había contar estas cosas vistas y comprobadas esta mañana.
Seguiré montando en bici y si veo algo interesante (para mí) lo contaré.


































Madre mía Mariano…..qué léxico te gastas…….besazos….