230315 El mejor momento del viaje.
Siempre se produce cuando menos lo esperas.

Al finalizar ayer de escribir mi entrada del blog, vi la carta del establecimiento donde había estado escribiendo y tenían un par de cosas que no me disgustaron. Decidí quedarme a cenar en la Plaza Grande de Zafra. Corrección que me han manifestado hoy. La otra Plaza no es la Plaza Pequeña sino la Plaza Chica.
Un par de cosas de cena y otra vez de vuelta al Hotel Cervantes. Buena noche y buen sueño. Como la habitación tenía una ventana a un patio totalmente interior me he levantado a las 7:30 cuando en la habitación era totalmente de noche.


Organizar como cada día las alforjas, abluciones matinales y bajar al desayuno. Lo de siempre.
De vuelta al hotel he cargado a Hortensia con las alforjas y hemos comenzado el viaje. Ciertamente ha sido mucho más cómodo que el de ayer. Había menos cuestas, el trazado era menos complicado pero también me ha parecido bastante más monótono.
A los lados de la N-630 van siempre en paralelo la A-66 y la línea del tren que se denomina de Merida a Sevilla. No sé saldrá en alguna foto, pero mientras avanzaba y la iba viendo cada vez me daba más miedo. En los primeros años del siglo XX esa línea sería antigua, hoy no os puedo ni contar. Como circulan los trenes es un misterio que alguien en su momento desvelará. EXTREMADURA no se merece eso. Me contaban hoy que cuando el gran cierre de líneas ferroviarias en el siglo pasado, por cuestiones de “productividad” mantuvieron abierta la línea entre Sevilla y Llerena y entre Zafra y Mérida. Después lo corrigieron pero ni mejoraron la vía entonces ni la han mejorado hasta el día de hoy.
Bueno pues para no tener complicaciones arranqué por carretera de Extremadura 101 hasta Los Santos de Maimona. El paisaje en ese tramo y los siguientes ha sido básicamente de Olivar, cultivo de cereal y sobre todo en Tierra de Barros vides. Algunas todavía cultivadas como complemento al olivo, pero en grandes extensiones viñedos con mucho cuidado. Estoy convencido que el vino de esta zona alcanzará grandes cotas próximamente. Lo están haciendo muy bien.




Desde Los Santos seguimos Hortensia y yo por N-630 hasta Villafranca de los Barros. Cito cada uno de los pueblos por dos razones. La primera por que si he pasado lo tengo que contar y la segunda porque hay tanta distancia entre uno y otro que si no cito los pueblos no se de que hablar.
Las paradas en cada pueblo se limitan a un cigarro y si se me va acabando el agua a comprar un botellita para reponer.
Desde Villafranca hasta Almendralejo. Mismo paisaje, un camino muy cómodo y ninguna novedad en el desarrollo del viaje.
Antes de llegar al siguiente pueblo vi un edificio grande en extensión que no en volumen en tierra de nadie. No estaba en ningún sitio. Ni estaba en Villafranca, ni estaba en Almendralejo. Lo que supe mientras pedaleaba del mismo es que era el Hospital de Tierra de Barros. Seguro que es muy bueno, no lo pongo en duda. Pero en mi opinión es que es como el Isabel Zendal. Está en el sitio que no le viene bien a nadie.
Almendralejo estaba en obras. La calle mayor – principal. La que da continuidad a la N-630 como vía urbana estaba levantada y la estaban asfaltando. Son cosas habituales cuando viajes en vísperas de unas elecciones municipales y solo he tenido que desviarme por calles interiores del pueblo. Hasta ese momento todo bien. Cuando vuelvo a salir a la calle en obras veo el cartel con el nombre de la calle: AVENIDA PRESIDENTE JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA. Cuanto mentecato hay en el mundo.

Acabada la Avenida de ese nombre la N-630 seguía un tramo más dentro de Almendralejo, en la zona del Cementerio. Allí la calle se llama la Avda. de Europa. No digo nada más.
Ya he comentado que si algo hay en Extremadura son distancias. Desde Almendralejo hasta Mérida todavía tenía que pasar por dos pueblos, que estaban bastante lejos.
El primero Torremejía, pero hasta allí hemos pasado juntos otro buen rato Hortensia y yo. Una parada de las habituales y solo una cosa me ha llamado la atención. El nombre de la autoescuela del pueblo: Nuestra Señora de la Piedad. No sé si es la patrona del pueblo, no sé si el o la propietaria son especialmente devotos de esa Virgen, pero cualquiera que haya sacado el carnet de conducir en esa autoescuela debe reflexionar un rato sobre como ha obtenido el carnet.

Casi acabado el trayecto de hoy vi el desvío a CALAMONTE. Eran solo 1,4 kilómetros pero decidí no llegar hasta el pueblo. Había quedado.
Cito un pueblo por el que no pasé por la admiración que tengo todavía después de tantos años a un gran compañero: PACO DE CALAMONTE. Hasta hace unos pocos meses que Naranjo escribió un laudatorio sobre él no sabía su nombre: FRANCISCO GONZÁLEZ. Fueron muchos años de militancia conjunta en CC.OO ferroviarias. Yo en Madrid, Paco en CALAMONTE. Es un tipo especialmente inteligente, pero sobre todo es uno de los más honestos que he conocido nunca. No sigo. Tendría que dedicar una entrada completa a este amigo. Creó mediante su trabajo el Sindicato Ferroviario de CC.OO. En Extremadura, supo siempre estar donde debía y nunca pidió nada para él. Comentaba luego con mis amigos que es un precursor. En los años 80 del siglo pasado, mientras todos emigrábamos a las grandes ciudades, el se quedó en su pueblo sacrificando cualquier promoción por amor a su tierra, a su pueblo.
Pasado el desvío de CALAMONTE la llegada ha Mérida es muy fácil. Podría haber entrado al centro de la ciudad por cualquier sitio pero elegí el Puente Romano sobre el Guadiana. Cuando paré pasado el puente había un Guía explicando a dos paisanos las características del puente. No supo contarles cuantos arcos tenía, pero quedo claro que era un puente romano muy importante.
A partir de ese momento todos mis planes se trastocaron. Había quedado con dos amigos que viven en Mérida para tomar una cerveza, darles un abrazo y seguir viaje.
Ha sido imposible. No me he resistido. Pero Isabel y Paco me han recibido en su casa con todo el cariño que siempre han mostrado por mí.
Me la han enseñado, me han contando sus pleitos con la Junta de Extremadura, con las eléctricas, con el ayuntamiento de Mérida y con ADIF.
Ellos, cuando les dije que venía habían cancelado sus planes del día y habían organizado todo un recibiendo que les agradezco infinito. No lo merezco.
Pensaban que nos tomáramos un vino en Mérida y llevarme a algún restaurante de los alrededores. Ha sido imposible. Nos hemos puesto a andar por la ciudad. He realizado el mejor Free Tour de los que he vivido y al final nos hemos tomado un vino en la plaza de España. Cuando vimos que se hacía tarde para ir a otro sitio hemos decido comer en el mismo sitio del vino.
No sé, por que no he mirado el reloj en ningún momento, cuanto tiempo hemos estado juntos. Pero de verdad que ha sido el mejor momento que he pasado desde Cádiz hasta aquí.
Isabel parece que tiene 20 años, no para de apuntarse a cosas donde puede aprender y ofender sus conocimientos. La Coral, Piano, Bailes Regionales, Zumba y cualquier cosa que se le ponga por delante.
Paco con sus pleitos habituales, los citados anteriormente y los que todavía arrastra de su larga etapa en CC.OO.
Son admirables. Encima, como siempre, se ha adelantado a publicar que les había visitado.
En su tiempo, hace muchos años, me enseñó Paco una cosa. Si quieres ser el primero en dar la noticia, trabaja el doble. Lo explico. Cuando negociábamos un convenio, Paco redactaba un comunicado diciendo que había acuerdo y otro diciendo lo mala que era la patronal y que había sido imposible el acuerdo. Cada día se presentaba con los dos comunicados debajo del brazo. Dependiendo de los acontecimientos posteriores sacábamos uno o el otro. Sabía, sabe lo que hace. Ojalá las próximas generaciones aprendieran de hombres como Paco que siempre se dedicó a la lucha por los derechos de las mujeres y hombres del trabajo.
Me dijo Paco de un hostal próximo a la Estación ya cuando he ido solo tenían la Suite, costaba 81 € la noche. No me he quedado. Me han mandado a otro más próximo a la estación y bien.
He dado una vuelta por una pequeña parte de Mérida y he realizado fotos nocturnas. Tenía claro que no podía captar ni una milésima parte de los lugares existentes en esta maravillosa ciudad. Pongo fotos a lo loco, pero aquí, a Mérida hay que venir. Pero no una vez. Esta ciudad es de visita obligada cada año. Siempre encontraremos algo interesante.






Los Emeritenses nos esperan. Cuando estuve viendo en Onda Cádiz la transmisión del Carnaval de Cádiz. El único anuncio que se repetía diariamente era el de la Ciudad de Mérida. HAY QUE VISITARLA. Y si tenéis la suerte de que Isabel y Paco ejerzan de Guías no querréis marcharos del lugar.
Como podréis imaginar ni me he planteado seguir el camino en el día de hoy.

He parado un momento de escribir y he recordado un dos cosas que me han contado y que debiera poner aquí. Ya no caben. Lo único decir que viajar tiene dos elementos importantes: el recorrido y los recuerdos. Hoy tocaba contar poco del recorrido y mucho de los recuerdos y momentos que he vivido y vivo con la gente que quiero.

Mariano, qué bien por tierra de barros, cuna de «m Filo». Tenías que haber probado esas Perrunillas de la zona. Cuánto me alegro de ese reencuentro con tus AMIGOS y de la labor que siguen haciendo.
Un abrazo enorme.