240723 el pueblo De Alba.

Ayer después de publicar la entrada correspondiente encontré al paisano del Hotel Lazaro más tranquilo y ya pudo cobrarme tanto la habitación como la comida. Busqué otro sitio donde cenar y por lo sorprendente del nombre eligí el Restaurante Carlos Arguiñano. También tenía buenas críticas en Google Maps. Hicieron un intento de que entrara dentro del restaurante pero al final conseguí que me pusieran una mesa en medio de la calle. Es lo que tiene el vicio de fumar.

Elegí una croqueta de Txangurro y gambas y de verdad que estaba muy cremosa y tenía muy buen sabor. Para completar la cena pedí unas alcachofas que tenían muy buena pinta y también muy buen sabor. Solo un pequeño problema detecté en ese restaurante de nombre singular. Cuando llevaba bebida media cerveza me advirtió el camarero que no tenía más. Me la tuve que racionar.

Está mañana he recuperado a Hortensia del garage donde pernoctó anoche y he desayunado en el hotel.

Con esto de las vías verdes me estoy haciendo un pequeño lío, según los paisanos del lugar hay vía verde desde Calamocha hasta Santa Eulalía. Siguiendo las indicaciones de un mapa que me dibujó uno de los parroquianos del Hotel he recorrido una parte que podría ser vía verde y otra parte por carreteras comarcales. En cualquier caso, el recorrido no estaba identificado por los símbolos de la vía verde. Poyo, Fuentes Claras, estación de Caminreal, Torrijo, Montreal, Villafranca del Campo, Alba y Santa Eulalia.

El mapa que me fabricó el parroquiano del bar.

Cuando en el año 2021 estuve otra vez en Santa Eulalia para empezar la vía verde que he vuelto a comenzar hoy (la de ojos negros), ya conocí de la existencia de un pueblo denominado Alba. Hija pequeña me afeó entonces que no me hubiera acercado hasta el pueblo que lleva su nombre. Es verdad que en los tres años que han pasado desde entonces no la he visto con intención de viajar hasta ese pueblo. Hoy y ya que me lo encargó hace todo ese tiempo he pasado por él. Como el resto de los que he pasado “manifiestamente mejorables”. Entre que en los pueblos hay bastante poca vida y que todo el camino estaba plagado de granjas de ganado porcino, podéis imaginar la sensación olfativa que tenía cuando he llegado a Santa Eulalia. Pongo fotos del pueblo del que estoy hablando para que las vea hija pequeña. Pero podían ser de cualquier otro de los que he pasado.

De los dos bares que hay en Santa Eulalia uno estaba cerrado, me ha tocado ir al que está pegado a la estación. Vamos donde estuve también hace tres años.

He renovado el agua de los bidones con agua fresca y hielos y todo seguido para coger la vía verde de ojos negros. Dos o tres kilómetros de subida hasta la Cementera el Molino y nada más pasarla a la izquierda comienza el camino que quería hacer. Si no es por los carteles que indicán que hay un cruce peligroso y que son del color que indican las vías verdes. Vas por ella sin enterarte que estás en la vía verde más larga del país. Ni un cartel, ni una indicación de lo que estás recorriendo y lo que es mas gordo y una mala sombra.

He pasado por la estación de Cella, por el famoso aeropuerto de Teruel y luego en una pronunciada bajada he llegado a la Estación del ferrocarril de Ojos Negros de Teruel. Desde allí y hasta el centro de la ciudad algo más de cinco kilómetros que tendré que recorrer mañana en sentido inverso.

Lo primero ha sido tomar una cerveza en la plaza del “torico” y después buscar un lugar donde comer. Como la mitad de las calles son bastante prohibidas he aprobado un “decreto” municipal que me permitierá llegar hasta La Barrica omitiendo Hortensia y yo algunas de las prohibiciones.

De verdad estaba bien recomendado por mi asesor personal. Un pincho de rabo de ternera y otro de ternasco y he comido mágnificamente. Un café y a buscar el Hostal El Cartero. Está vez no he acertado nada. Me ha abierto una señora bastante más mayor que yo por la entrada de un garage. He descargado todo lo que había que descargar de la bicicleta y yo con las alforjas al hombro, se ha recreado en tomar todos los datos del DNI, hasta el teléfono me ha pedido. Cuando se la habían mandado desde booking. Costumbres de la tercera edad.

La habitación en una segunda planta (bastante empinada) sin ascensor. Tres camas, una silla, un frigorífico pequeño subido a un altillo y el baño. No había nada más en el habitáculo.

Cuando he entrado en la habitación he descubierto que poner el aire acondicionado tenía un suplemento de seis euros. Hay gente mezquina de verdad.

He intentado dormir, pero el calor y esta vez no las moscas, me han impedido pegar ojo. Después de haber oido los dos programas de televisión que citaba ayer en mi entrada, me he levantado de la cama, me he duchado y como no había ninguna posibilidad de ponerme a escribir en el habitáculo del que he hablado me he lanzado al fresco Turolense de los treinta y seis grados. 

Además, en su empeño por ser original con su cartelería, la dueña del hostal amenaza en uno de los carteles con expulsar a cualquier huésped si ella detecta el más leve olor a humo y prohibé en otro expresamente que te lleves un ligue a la habitación. Está claro que la segunda prohibición no me afecta en absoluto, pero la primera me molesta que se ponga tan taxativa.

Ayer se me pasó cumplir con mis obligaciones de jubilado y no comprobé los boletos de la primitiva y resto de juegos que habítualmente fomentan mi ludopatía. Hoy en Teruel he remediado esta anomalía en mi comportamiento. He entrado en la primera lotera que he encotrado y me habían tocado todos los boletos que llevaba. Después de jugar lo de esta semana me ha devuelto sesenta centimos. No ha habido la misma suerte con los sorteos de la once, he pagado los siete euros habituales.

Hoy me he metido otros noventa y tres kilómetros. Vamos bien.

Como sigo en la calle y aquí estaré hasta la hora de cenar me he bajado la batería externa para cargar el móvil y la tablet. El móvil se niega a aceptar la carga hasta que no alcance una temperatura adecuada. Así estamos.

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3 comentarios

  1. Varias cosas, sigo sin entender que te pegues tanta paliza de kilómetros porque no lo veo estrictamente necesario y ye tenemos una edad. Y la verdad, que Alba… bonito lo que se dice bonito… al menos podrías haber comprado la lotería ahí y cuando nos tocase podríamos decir que Alba nos hizo ricos, pero ni eso…

    Un beso

  2. Alba cariño relájate y deja que tú padre pedalee por esos mundos que ya tiene bastante con llegar a destino.
    Mariano, que tal la ola de calor, como la llevamos, te está afectando a pesar del aire acondicionado a 6.-€ He calculado con 6.-€ te da para poner la máquina a tope 24 horas y aún así, le sobra al paisano para tomarse algo. En fin, es lo que tiene.

  3. Alma de Dios Mariano, efectivamente el pueblo de Alba no tiene ningún encanto, no como la hija pequeña que es encantadora…je,je. Las viandas en Teruel tienen bastante mejor pinta que las de ayer. Lo de la paisana del hostal es para mear y no echar gota, ya ni aparearse puede un@ en su propia habitación alquilada, en fin…..Bien podrías haber pagado los seis «eurazos» para poder echar una siesta fresquita, ya que te habian devuelto veinte «centimazos» de tus apuestas, en fin no te darías cuenta, je,je,.
    Buenoooooooo, lo de quedarse sin cervezas en el bar me parece de un mal gusto atroz….para no volver a pisar el bar……qué ganas de ganar dinero como diría madre (Filo).
    Poco a poco me voy poniendo al día como te prometí. Cidaté mucho amigo.
    Un besazo de tu grupee favorita.

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