231001 Hortensia constipada.
Ayer acabé cenando en el mismo bar en el que había tomado una cerveza. Di una vuelta por la plaza de ARACENA, no subí hasta el castillo, ni tampoco fui a la gruta de las Maravillas. Las visitas estaban situadas un poco más allá de donde creía que debía llegar andando.
Intenté cenar en un GASTROBAR del lugar. Abrían a las 21:30 horas, esperé tranquilamente en un bar próximo, cuando diez minutos más tarde de su hora de apertura me desplacé hasta el sitio, me dijeron que me podían apuntar para cenar a las 23:00 horas. Seguro que tenían unas suculentas cenas, pero no estaba dispuesto a esperar. Volví al bar y pedí una tabla de ibéricos. Muy buenos. Se asemejaban mucho a mis cenas madrileñas solo que de mayor calidad. Faltaba un poco de queso añejo. No era imprescindible. Echo de menos en estos viajes el queso que no le encuentro de la calidad que a mi me gusta y sobre todo la fruta. Me estoy perdiendo los melocotones de Calanda que están ahora en plena producción y es una fruta que me apetece muchísimo, también los higos. Cuando vuelva a Madrid solo me quedará la opción de los higos secos.


Otra vez esta mañana me he despertado antes de la hora prevista. He intentado remolonear en la cama y el cuerpo no se ha dejado.
Organicé rápidamente todo y bajé ya con ambas alforjas y ambas baterías. Me abrió el garaje donde habíamos guardado a Hortensia y recuperé la bicicleta. Cuando ayer la bajé del taxi de Elio y le puse la rueda delantera noté que algo no estaba como debía. Dado que era sábado y por la tarde entendí que no podía recurrir a nadie para solucionar el problema.
Me ha dicho el del hotel un sitio donde desayunar (el casino de la plaza) y hasta allí hemos subido. No andaba bien Hortensia. Si la comparamos con un humano es como si se pasara toda la mañana estornudando. No es grave, pero es molesto.




Después de desayunar en el casino me he puesto en marcha. No consigo salir nunca antes de las nueve de la mañana.
Tenía previsto hacer un recorrido por la provincia de Huelva pasando por Jabugo (donde el jamón de Tato), Aguafría, El Cerro Andavalo, Calañas para llegar hasta Valverde del Camino.
Google me dio otra opción más corta y algo más cómoda. He venido por Campofrío, Minas de Rio Tinto, El Campillo, Zalamea la Real para llegar también a Valverde del Camino.
Han sido casi 60 kilómetros, he tardado poco más de tres horas y ha sido un subir y bajar suave.
Grupos de motoristas seguían invadiendo la carretera. Cuando los ves de frente impresionan. Cuando son hasta quince motos las que te adelantan una detrás de otra te acojonan de verdad.




Que velocidades pueden alcanzar, comparadas con mi ritmo de “caballo trotón”. Me hubiera gustado hacer fotos del pantano de Río Tinto. No he podido parar. Parecía que tenía algo más de agua de los que he visto hasta ahora, el color del agua era para verlo. De un marrón bastante desagradable. Había también restos de árboles impregnados de sustancias de la mina próxima. Parecían estalagmitas saliendo del embalse. Desde allí hay una subida, llegas hasta La Dehesa y allí se empieza a ver las características de la mina de Río Tinto. Es de esas a cielo abierto, decenas o centenas de camiones de inmenso tonelaje y todo un territorio desbrozado para obtener el producto de la mina. Por lo que he leído ya empezaron a trabajar esas tierras los romanos para obtener mineral, las dimensiones ahora son descomunales. No estoy yo para ponerme purista, pero esa comarca es imposible que vuelva a parecer un lugar habitable.











Es cierto que la etapa actual era bastante más cómoda que todas las anteriores. Las subidas no eran tan largas y había bajadas agradables. Me ha fallado Hortensia, cada vez que empezaba a bajar y como tocará ligeramente el freno delantero la bici hacía unos movimientos pendulares que amenazaban con llevarte al suelo. He bajado cada una de las cuestas casi a la misma velocidad que las había subido.
Hoy en el apartado fauna he visto corriendo a mi lado (separados por una valla) un jabalí. Tampoco he podido fotografiarle.
Y mientras las motos pasando a velocidades increíbles.
Recuerdo que había llegado hasta Valverde del Camino cuando recorrí la vía verde de los Molinos del Agua, en lo que he visto hasta ahora no recuerdo nada de lo que vi en aquel momento.
Como todo viajero, cuando he llegado al lugar, y siguiendo las indicaciones que en todo pueblo son las iglesias he llegado hasta la plaza del ayuntamiento. He aparcado a Hortensia junto a otras dos bicicletas y me he pedido una cerveza. Cuando ya había refrescado un poco y había llenado los pulmones con algo de humo me he dirigido a las dos únicas personas que eran susceptibles de ser ciclistas. Son una pareja de asturianos que están haciendo el camino De Santiago de una forma peculiar. Vienen desde Cádiz, han llegado a Sevilla y han retrocedido a Huelva. Ahora están de vuelta y quieren ir hasta Zafra que es donde tienen aparcado el coche. Cada uno hace el Camino como le da la gana. Me han contado que el pasado año hicieron el recorrido entre Sevilla y Zamora. En algún momento concluirán el camino y ganaran la Compostela.





Tenían reserva en el mismo hotel que yo. No era difícil que así fuera, es el único existente en Valverde del Camino.
Que conste que se han comido una bolsa de patatas fritas y ni siquiera me han ofrecido. No creo que haya sido falta de cortesía, quizá solo ha sido timidez. Yo no hubiera aceptado el ofrecimiento.
Hemos subido los tres hasta el Hotel y nos hemos registrado. Como seguía siendo pronto me dado tiempo para ducharme, ponerme una camiseta limpia (ya solo me queda otra) y bajar a comer. Supongo que la del Hotel les ha dado las mismas indicaciones que a mí. Hemos estado comiendo los tres en la Hacienda Zapatero.
Yo en la calle, donde ya calentaba bastante, y ellos en el interior del restaurante. Lo mío ha sido una comida ligera. Una tapa de salmorejo (delicioso) y una tapa Hacienda, que es un huevo frito con patatas y jamón. También bien elaborado.




Vuelta, esta vez cuesta arriba, al hotel y cuando he llegado estaban haciendo la inscripción otros dos ciclistas de nacionalidad europea, la de recepción no me ha dicho que nacionalidad y como siempre yo no he podido hablar con ellos por mis carencias en inglés.
Cuando he subido a la habitación ya estaba cargada la batería pequeña y he puesto a cargar la batería grande.
Otra vez conectar el teléfono, la tableta y los auriculares a la corriente eléctrica para que pudiera disponer de ellos sin problema. Y sobre todo siesta. Ha sido una hora de descanso maravillosa, sin preocupaciones y sin estar tan cansado como en otros días.
Solo me queda una preocupación, si mañana en un taller de bicicletas de Valverde del Camino, podrán recuperar a Hortensia para el resto del recorrido que me queda. Tal como estaba hoy no la puedo hacer trabajar en los recorridos que me quedan.
He visto que hay tres talleres y uno abre a las nueve de la mañana. Allí estaré y espero que si lloro adecuadamente le den máxima prioridad a nuestra Hortensia.
Desde el hotel, que por cierto no está nada mal, estoy redactando esta entrada. Luego bajaré a dar una vuelta por Valverde.

Si consigo el objetivo mañana, volveré al mar. Esta vez al Océano Atlántico. No llevo reservas. Dependerá de la salud de Hortensia.
La batería grande ya está cargada. Cuando he subido las fotos desde el móvil he visto que en algún sitio pone “más” donde debería poner “mal”. No lo encuentro ahora. Ya he corregido la palabra diabólica en la plaza.
Mariano, que preocupación con lo de Hortensia!!!!!!!!! Hazle una prueba de Covid. Buena pinta tiene la comida de hoy. Nuestro Valdés está emocionado con tu mención. Como echamos de menos los vermucitos con nuestra Irene. ¡¡¡¡¡¡Qué feos los paisajes de Río Tinto!!!!!
Bueno Mariano, espero que lo Hortensia no sea nada.
Un besazo de tu groupie.
Hola Mariano. Preciosa zona está de la sierra de Aracena, la he hecho en varias ocasiones y la primera vez en bicicleta. Por cierto, desayunamos en el mismo sitio, el Casino.
Como otra veces,
me haces recordar buenos días pasados y buenas rutas. No se si vas a ir algún día por la vía verde del Litoral, si es así pon fotos, me alegrará verlas.
Suerte Mariano, sigue pasándolo bien. 👍🏼