Vía Verde de la Sierra de Alcaraz II, Vía Verde del Segura.
Después de la visita panorámica de Alcaraz y de publicar mi entrada en el blog correspondiente al día de ayer, busqué un lugar donde cenar algo y para mi sorpresa, que no fué tanto, solo estaba abierto el bar la Comedía. Los demás bares o restaurantes o descansaban los martes o simplemente estaban cerrados.
Así que en el citado bar me tomé una cerveza, comprobé que estaban todos los lugares que habían decidido salir de casa (incluyendo buena parte de los agentes del puesto de la Guardia Civil) y que en ese bar tienen como canal de referencia en la televisión LOS TOROS. Un buen momento para comprobar que prácticamente nadie miraba la televisión y que los ciudadanos de este país podemos ser bastante ruidosos.
Además de los lugareños estaban por lo menos cuatro de los ciclistas que se alojaban en el mismo hotel que yo y que compartían habitación con su bicicleta.
Un par de tostadas y un descafeinado y rápido a la habitación del hostal u hotel. Había refrescado considerablemente y como por economía de espacio no tenía nada de manga larga notaba el frío ambiental.
En la habitación un capítulo de la serie “Rapa” en Movistar y a dormir.
Esta mañana, como cada día, amanecí bastante pronto, perdí el tiempo como todos los días y a eso de las ocho la bicicleta y yo abandonamos el hotel de forma clandestina. Había pagado el día anterior.
La vía verde de la Sierra de Alcaraz se había cortado abruptamente en Alcaraz y para retomarla había que llegar por la carretera hasta Reolid a poco más de 11 kilómetros.
Como eran todos de bajada llegué razonablemente pronto y me puse a la tarea.



La Vía Verde de la Sierra de Alcaraz II es como la I, pero sin túneles y en vez de subidas, bajadas.
Todas las estaciones, muelles y otros edificios del ferrocarril son un “esqueleto” o una “ruina” sin mas.
Esta parte de la vía verde tiene paneles informativos suficientes, sigue manteniendo los mojones kilométricos, dispone de bastantes áreas de descanso, ninguna fuente de agua y pese a que el firme es muy bueno deberían de vez en cuando pasar una desbrozadora.
Las hierbas, cardos y otros elementos vegetales me llegaban hasta las manos con las consiguientes rozadura tanto en piernas como en brazos.
Ya he comentado que nos hemos puesto a descender desde el inicio de la vía verde y no hemos parado hasta el límite con la provincia de Jaén. Ha sido un placer de viaje (si obviamos las rozaduras de la maleza). Las estaciones, y pondré una muestra en esta entrada, están absolutamente abandonadas y vandalizadas. Sería bueno vallarlas para evitar algún accidente. Pero quién soy yo para opinar.


La llegada a la provincia de Jaén se conoce por un cartel donde lo pone y sobre todo por la diferencia en el cuidado de la Vía Verde. Desde que se cambia de provincia y comunidad autónoma parece que el terreno de esta nueva vía verde no es propenso a la proliferación de vegetación. En realidad la vía verde de la Sierra de Segura (que es la continuación de la de la Sierra de Alcaraz) es la “autopista” de las vías verdes.
Una anchura de casi diez metros de carril y ni una sola mala hierba. Sigue estando bien señalizada, continúan los hitos kilométricos y tiene bastantes áreas de descanso.
No son demasiados kilómetros, veintisiete, pero como siguen siendo descendentes se hacen en poco más de una hora. Aquí tampoco se han mantenido en pie los edificios del ferrocarril.

A poco mas de dos kilómetros antes De Arroyo de Ojanco se acaba la vía verde y en esta ocasión lo señalizan correctamente, por lo que no tienes que buscar si hay más vía verde o no. Se ha acabado y ya está.
Desde el final de la vía verde tienes que coger la carretera para llegar hasta el pueblo. No hay demasiado trafico y la carretera tiene un buen arcén para circular.



Resultó que llegué hasta donde tenía previsto acabar la etapa (Arroyo del Ojanco) antes de las doce de la mañana, y mi moral “victoriana” no me ha permitido acabar el “trabajo” a esa hora tan temprana.
Como para el día siguiente tenía previsto recorrer la A-312 hasta la Estación de Vadallono (cerca de Linares) he seguido por esa carretera hasta Castellar a 25 kilómetros De Arroyo. Dado que este recorrido era improvisado no he tenido en cuenta el perfil del terreno. En esos 25 kilómetros he tenido que subir casi 300 metros. Agotador.
Al llegar a Castellar tenia previsto hacer una gestión en el cuartel de la Guardia Civil, pese a que he llegado antes de la hora de cierre, las 14 horas, estaba cerrado y encima en el pueblo no había ningún lugar donde alojarse, por lo que he tenido que seguir hasta el siguiente pueblo en el camino, SANTIESTEBAN DEL PUERTO.




Y en ese pueblo estoy. El hotel San Cristóbal, a la entrada del pueblo, es donde me alojo. El paisano que me ha tomado los datos y me ha cobrado no conocía el pago con tarjeta y he tenido que pagar en efectivo sin justificante de pago. Serán las costumbres del lugar.
He comido en el mismo hotel, amenizado por un recital de Julio Iglesias que motivaba la comida.
He dormido una hora de siesta e intentando ver los monumentos del lugar. Nada destacable.
Me he sentado en una heladería y aquí estoy a la sombra escribiendo esta entrada.
A la vuelta al hotel he comprobado que el bar está cerrado, que solo queda el paisano con alergia al pago con tarjetas y que estaba viendo el canal de TOROS. Magnífico país.

Mañana tendre que recorrer 33 kilómetros menos de los previstos.
Ya veremos.